domingo, 19 de diciembre de 2010

LA NOCHE DE JACK...

Caminar, en silencio, por la larga calle de la ciudad desierta... Solamente tus pasos y su eco te permiten darte cuenta de que sigues vivo... Eso, y el vaho que desprende tu respiración... Nadie, absolutamente nadie, se atreve ya a pasear por las calles de tu pequeña ciudad de provincias, desde que el primer cadáver fue descubierto...

Es una noche cualquiera, de invierno, de este año, aunque podría haber sido de cualquier otro, puesto que incluso el tiempo parece haberse detenido para siempre, gracias a los desvelos del Ayuntamiento y de la concejalía de Turismo y Espectáculos... Todos aquellos objetos que atentaban contra la atemporalidad han sido retirados desde las cabinas de teléfonos (que de todas formas nadie utiliza, con los móviles de última generación implantados directamente en la laringe), las pintadas, todos los carteles de los comercios... Incluso los productos han sido camuflados: donde pone "Guarnicionería", y detrás de un escaparate lleno de sillas de montar, fustas y polainas de cuero, se esconde un modernísimo concesionario de máquinas de café; y tras el cristal de una "Taberna" se camufla una discoteca de primerísima fila... Los propios escaparates, con la tecnología de realidad virtual, permiten que siempre sea el mismo año, 1888, y que propios y extraños tengan una visión distinta de la realidad... La modernidad escondida por la tecnología punta... Los propios habitantes de la ciudad, y siempre por el ansia turística, se visten con ropajes clónicos del siglo XIX, y se desplazan en monociclos, velocípedos, o coches de caballos... aunque los animales hayan sido sustituidos por robots hace diez años, por culpa de las emisiones de gas metano y los restos orgánicos...

Es por lo tanto una ciudad fabril del siglo XIX, pero ubicada en el corazón de España... Hasta el año 2013, el Ayuntamiento, agobiado por las deudas, la elevadísima tasa de desempleo no se planteó la posibilidad de aceptar la propuesta de International Thematic Parks & Fun (Parques Temáticos Internacionales & Diversión): comprar la ciudad entera, y a todos sus habitantes, por una cantidad desorbitada... a cambio de convertirse en el primer parque temático temporal, incluyendo a todos los humanos que deseasen quedarse... Durante dos años enteros, los especialistas en ILM y los más prestigiosos decoradores de Hollywood y de Cinecitá, asesorados por un equipo de especialistas en la sociedad victoriana, se dedicaron a elminar cualquier recuerdo del siglo XXI: bocas de riego, parkings, asfalto, cabinas de teléfonos, comercios... para devolverle a New London (el "original nombre" que le pusieron) todo el esplendor perdido... Mientras tanto, los habitantes disfrutaron de unas cómodas vacaciones de dos meses al año, y el resto del tiempo, aprendieron a comportarse, pensar, actuar y trabajar como en aquellos tiempos... Resurgieron por ello profesiones olvidadas, como el sereno, el aguador, el matutero (bueno, esa no había desaparecido)... Desaparecieron de puertas afuera todos los avances tecnológicos de los siglos XX y XXI... Mientras que un ingenioso sistema de ventanas inteligentes, el mismo que se aplicaba a los escaparates, permitía que los visitantes sintieran que formaban parte del siglo XIX... adaptando lo que sucedía dentro de las casas, al aspecto original...

Se trataba por lo tanto, del mayor, y más complejo, parque temático de inserción total de todo el mundo... Un trocito de la Inglaterra victoriana, incrustado en el corazón de Soria... No faltaban, por supuesto, personajes tan interesantes como las taberneras, los vendedores de pescado, las fulanas, los cocheros (los taxis fueron sustituidos por faetones y otros coches de caballos), los limpiabotas, los obreros... y toda una larga colección de oficios rescatados del olvido... Una ciudad entera, viviendo a caballo entre tos épocas... y convertida en un gran negocio... sumamente rentable... De cuatro a seis meses, es la media de tiempo de espera para poder acceder a las instalaciones, y sumergirte durante una semana y media, realizando un viaje en el tiempo... Una experiencia única, sobre todo cuando los adelantos tecnológicos posteriores a 2050 han convertido el planeta entero en una inmensa masa de megalópolis, sin personalidad, ni autenticidad, ni carácter propio...

New London no deja de ser el último reducto, aunque sea falso, del romanticismo, de los ideales perdidos, de los trabajos de siempre... y de una vida más sencilla... aunque no menos peligrosa... Las máquinas de niebla y de contaminación consiguen preservar la autenticidad del ambiente... Algunas calles y callejones, debidamente iluminados por los especialistas con farolas de gas, tienen un ambiente tétrico desde el atardecer... Las oleadas de visitantes y de residentes se han ido retirando de las calles, las tabernas se convierten, una noche más, en el centro neurálgico... Esta noche, el gran Carusso ha dado un recital en la Ópera, uno de los proyectos más emblemáticos, sobre todo por la tecnología de realidad virtual que permite reconstruir la actuación a partir de una serie de fotos y de grabaciones originales...

Tus pisadas son las únicas que se escuchan en la calle desierta... A lo lejos, los bancos de niebla se van espesando, contribuyendo a crear una atmósfera extraña, en la que te sientes a gusto... Eres el hijo de la noche... La máxima estrella... La razón del éxito del parque temático... Porque esta noche, matarás a otra mujer, escogida al azar... Es lo que se espera de ti... Que asesines y descuartices, con el mismo estilo que el Maestro... Que adoptes sus métodos, y seas más inteligente que los policías, vestidos como agentes del New Scotland Yard...

Porque tú eres la estrella... el carnicero... el descendiente de Jack El Destripador... Y te gusta hacer bien tu trabajo... Tal vez, esta noche te dediques a disfrutar, mirándoles, regodeándote con tu poder... Quizás prefieras aprovechar estas horas para leer un buen libro en tu casa, o tomar unas copas en cualquier taberna... Todo es posible... porque tú eres la estrella...


viernes, 17 de diciembre de 2010

PEEP-SHOW

Mirarte, desde lejos, al otro lado del cristal.. Existes, pero... al mismo tiempo, eres inalcanzable.. Permanezco inmóvil, como estatua de sal... y te miro... con deseo... a través de la cortinilla basculante, consciente de que en cualquier momento me pedirá que inserte otra moneda, o la tarjeta de crédito... Haría cualquier cosa por verte fuera de aquí, lejos de todas las miradas lascivas que se posan en tu hermoso cuerpo... y de todos los discretos, pero inequívocos gestos, de los demás asistentes... ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo? Verónica Forqué se hacía la misma pregunta, cuando un jovencísimo Jorge Sanz compartía con ella el plató y su propia vida...


No es común encontrar sex-shops en Barcelona que ofrezcan un servicio de peep-shows de calidad, con señoritas (nunca señoras o damas) atractivas, y que además disfruten al tocarse, levemente, por todo el cuerpo... Demasiadas veces he pensado que aquella, precisamente aquella rubia (o morena, o pelirroja, o calva) que me dirigía miradas lascivas desde el otro lado del cristal era, precisamente, la que yo llevaba tanto tiempo buscando...

Mi peculiar égira comenzó en 2001... cuando la conocí a ella... Desiree... Una diosa, que caminaba hacia mí por el pasillo central de la iglesia, levantando con su irreverente taconeo pequeñas nubes de polvo (nota para mí mismo: tengo que limpiar más a fondo). Se arrodilló delante de mí... de tal forma que su exhuberante busto, perfumado con un par de gotas de Chanel nº 5, se inclinaba, tentador, al otro lado de la celosía... El ser un sacerdote no es un impedimento para que yo sea un hombre... ¿o habría que formularlo al revés? Y siempre es más adecuado lo que yo hago, que los otros curas, que se follan a los niños y les causan grandes problemas psicológicos...

Desiree, la Deseada, fue la primera mujer que me hizo revivir, después de una década en el sacerdocio... No deja de ser violento, que una de tus feligresas, con cierta (bien) merecida fama de "devora-hombres", te excite hasta tal punto que no puedas reprimir una triunfante erección cuando se agacha delante de ti para que le des la comunión... y tu piensas en cualquier cosa, con tal de no eyacular en los calzoncillos delante de todo el mundo... y agradeces una vez más el conservadurismo de tu profesión... que te permite llevar sotana... sigo pensando que ella se dio cuenta... y por eso me sonrió de aquella manera... Una vez finalizada la ceremonia y con las puertas del templo cerradas, me dirigí a la sacristía, donde obtuve el alivio que tanto necesitaba...

Durante varios meses seguimos con el juego de la seducción... Ella venía a confesarse los viernes, horas antes de salir de caza... Y yo le daba la absolución por adelantado de los pecados que iba a cometer...  durante toda la semana, puesto que ella se dedicaba a la prostitución de alto nivel, y su finalidad era el conseguir un marido rico, a quien no le importasen sus antecedentes... No era extraño verla en las revistas del corazón, siempre en segundo plano, de la mano de cualquier afortunado... Siempre presente, como una presencia magnética, que incluso llegó a manifestarse en mis sueños... Una vez más, tenía sueños eróticos... con ella... y me tenía que fustigar con el látigo, en la relativa soledad de mi habitación... aunque no tenía demasiado sentido el castigarme por algo de lo que, en el fondo, no me arrepentía: por experimentar deseos carnales por una hermosa mujer...

Desiree... Todavía hoy, 9 años después, recuerdo de qué manera se fueron torciendo las cosas... Para sus confesiones de cada viernes, se iba poniendo unos vestidos cada vez más exiguos, más escotados, más reveladores... le gustaba sentarse con las piernas cruzadas, y disfrutaba provocándome, haciendo que mi mente fuera consumida por pensamientos cada vez más impuros, más carnales, y más acuciantes... La imaginaba desnuda mientras le impartía la bendición... La imaginaba castigándome por los pensamientos impuros... y luego dándome placer... y follando como conejos en la sacristía, o delante del retablo, incluso sobre el altar... Se me cortaba la respiración al imaginar todas aquellas lúbricas escenas entre un cura cincuentón y su parroquiana... Y apenas prestaba atención a lo que me contaba: era demasiado fuerte su perfume en un espacio tan pequeño...

Por supuesto, lo que yo no podía imaginar era hasta qué punto a ella le pasaba lo mismo, de qué manera se sentía atraída por mí, por el padre Ramírez... Viernes por la tarde... a las cinco y media, no aparece... Son casi las ocho de la tarde, cuando la veo entrar, vestida completamente de negro y con un velo de encaje... Aunque ya ha terminado la hora de las confesiones, le indico que puede pasar, mientras ocupo mi puesto habitual... Sin embargo, ella tiene otras cosas en mente... Se las arregla para entrar conmigo, abrirse de piernas, y sentarse sobre mis rodillas... creo que a eso le llaman "lap-dance"... su cuerpo, turgente, todo curvas, no pesa casi nada... Tengo sus pechos apoyados en mi pecho, siento su calor, y que algo está sucediendo en mi entrepierna... Sin mirar, ella comienza a desabrochar los botones de mi sotana, mientras sigue con sus movimientos lascivos y provocadores, que no me dejan indiferente... Compruebo, gratamente sorprendido, el tacto de sus dedos sobre mi pene erecto... Lo demás sucede todo muy rápido... Ella se gira un poco más, y compruebo que estoy traspasando las puertas de su coño... Hace demasiados años que no me acuesto con una mujer, desde mis tiempos en la facultad de veterinaria... Desiree hace cosas increíbles con su cuerpo, tiene una agilidad tremenda... y cuando nos corremos los dos, nuestros gemidos se escuchan en la iglesia desierta...

Desde aquél viernes, ella ha venido todas las tardes, a recibir la absolución... por hacerme sucumbir a los pecados de la carne... Por supuesto, no estoy a su nivel... No puedo pagar lo que me pide, solo las dos primeras veces es gratis, las demás, me aplica un descuento de un cincuenta por ciento por consumidor habitual... Primero desaparecieron los fondos de la iglesia, para reponer ornamentos... Luego, los candelabros ceremoniales... algunas casullas antiguas... cualquier sacrificio es pequeño, con tal de satisfacer a mi ama... aprovecho incluso mi posición como capellán del hospital cercano, para recibir donaciones "in articulo mortis"... aunque para ello tenga incluso que falsificar algunos documentos... y también efectúo una colecta entre mis fieles de Nuestra Señora de ...

Cualquier sacrificio, insisto, es aceptable, para satisfacer mi lujuria... Durante un periodo de bonanza, posterior a la muerte de doña Gertrudis, una vieja alcahueta con abundantes reservas, incluso me permito el lujo de pasar un fin de semana con ella, entero, en un pequeño hotel de Barcelona... Noto que me miran con cierta sorpresa... "¿Adónde va, ese cincuentón, con una señorita que podría ser su nieta?" Si supieran que además soy su capellán...

Pero todo se acaba en esta vida, sobre todo, las cosas buenas... Una inspección rutinaria de los bienes de mi parroquia  revela que han desaparecido "numerosos ornamentos, objetos de valor procedentes de donaciones, casullas, dos crucifijos de palo de rosa del siglo XVII, una custodia en plata de primera ley, y una pila bautismal de mármol de 1679..." ¡Os aseguro que yo no soy responsable de la pila! También se comienzan a investigar ciertos fallecimientos en el Hospital, que en casi todas las ocasiones estaban relacionados con una donación de cierto capital a la iglesia...

No hubo escándalo, ni investigación en profundidad... y mis "pecadillos" fueron ocultados a la prensa y a los medios... ¿Os imagináis el escándalo que se podría organizar, alrededor de un cura putero-sumiso, que es capaz de robar a su propia congregación, para satisfacer su vicio? ¿Y si escarbasen un poco más en las muertes del hospital... y comprobasen que yo siempre estaba de guardia cuando se produjeron? ¿O que era yo quien se llevaba los objetos de valor de las habitaciones? Era tan sencillo... muy pocas personas sospechan de un sacerdote cincuentón con sotana...

Al final, me trasladaron a una congregación apartada, una de las típicas parroquias de pueblo pequeño en las que el sacerdote tiene que cultivar también un campito y alimentar a varios animales si quiere comer... Y donde las mujeres que no están decrépitas, son más feas que paridas por un perro sarnoso... No hay jóvenes aquí... ni dinero... Una vez al mes, cuando consigo reunir algo de dinero, me bajo caminando hasta la carretera principal, y hago auto-stop, con la sotana y la boina... Nunca falta el típico camionero que se apiade de ti, y te lleva hasta Barcelona... Si supiera a qué me voy a dedicar las próximas horas... Me cambio de ropa en el aseo de cualquier bar... Menos mal que siempre llevo un traje de chaqueta debajo de la sotana, cuando voy a verte...

Y entonces, me dirijo al peep-show... Ya me he aprendido los turnos y pases de memoria, y procuro organizarme bien para estar el máximo tiempo contigo... Alguien, supongo que un amante o un sumiso despechado, te rajó la cara con una botella... después de darte una paliza... en plena calle... La Policía no investigó demasiado: un ajuste de cuentas con una puta no le interesa a nadie, aunque haya quedado parcialmente desfigurada... Desde aquella tarde, hace ya cuatro años, decidiste retirarte de la prostitución como "señorita de compañía"... Y prefieres trabajar en este prestigioso sex-shop, muy cerca de las Ramblas...

Noto de qué manera me miras... te excita saber que yo me excito al verte... que eres mi único objetivo... te miro, mientras te tocas suavemente por todo el cuerpo... Y recuerdo aquellas tardes en habitaciones de hotel, o de hostales, o en la sacristía... Me reconoces incluso vestido de civil... y creo que te gusta que te haya sido fiel durante tantos años... aunque sea desde el otro lado del cristal... No sé, supongo que me gustaría verte de nuevo, en un lugar más íntimo... Si consigo reunir de alguna manera el dinero necesario, igual te vienes de nuevo conmigo, al pequeño hotel del barrio de Gracia...

Pero ya se terminó por hoy... me he quedado sin dinero... sin monedas... Cuando por fin se cierra la cortinilla, me lanzas un beso al aire, que yo recojo con la mano... A veces me pregunto cual sería tu reacción si supieras la verdad... Que fui yo quien te dio la paliza, y te rajó la cara... que estuve a punto de cortarte el cuello... pero decidí dejarte con vida... porque era lo peor para tu vanidad... Y de esa manera, me quedaba algo pendiente... contigo...

miércoles, 8 de diciembre de 2010

UNA CENA DE EMPRESA MUY PARTICULAR...

Nadie da duros a peseta... y ninguna empresa, cuya situación financiera sea relativamente precaria, se dedica a organizar una cena de empresa de gala para todos sus empleados... Al menos, no sin despertar sospechas... Sin embargo, las recientes investigaciones realizadas por los reporteros de "Mundo Oscuro" han revelado una trama mucho más compleja de lo que el mismo Robin Cook jamás pudiera imaginar... Especialmente, porque se trata de una historia real, que no habría salido a la luz sin la presencia de ánimo, el coraje y la fortaleza de una madre, cuyo único objetivo era volver a casa, con su marido y con su hijo...

El cava corría por doquier...
Antecedentes de una cena de empresa... Según se aproximaba el mes de diciembre, y la tradicional cena de navidad que la empresa Chip Wreck Asistencia organizaba para los empleados (pero que fue suspendida el año anterior por culpa de la crisis), flotaba en el aire cierta inquietud... En ella trabajaban 220 teleoperadores divididos en tres turnos, procedentes de múltiples ámbitos y etnias, cuya finalidad era proporcionar información detallada a los consumidores sobre las nuevas tecnologías de la información, coincidiendo con el lanzamiento del nuevo Windows 7.1. Apoyada por una agresiva campaña de radio, televisión y sobre todo, internet, recibían las llamadas de los clientes, y atendían las reclamaciones pertinentes...También existía otra rama del negocio, centrada en la telefonía erótica para sacerdotes, y un boyante negocio de sexo lésbico... La sede se encuentra en Tres Cantos, en un edificio industrial de reciente construcción, dentro de un complejo de oficinas inteligentes. Dos vigilantes de seguridad y una recepcionista se encargaban de gestionar el control de accesos y la atención a las visitas... que no eran demasiadas... Aunque las líneas eróticas temáticas habían aumentado los ingresos, se cruzaban apuestas sobre la cena de empresa, y directamente, sobre si se celebraría o no...

Convocatoria para la cena... Faltando un mes para la navidad, la dirección de Chip Wreck Asistencia manda un comunicado a todos los trabajadores, donde se confirmaba la celebración del acontecimiento para las siete de la tarde del viernes 10 de diciembre... El punto de encuentro era la estación del cercanías... y se instaba a los asistentes a "llevar ropa cómoda, mejor un chándal, pues se trata de una cena temática ambientada en el mundo de los balnearios"... y por supuesto, obligatorio "llevar bikini o bañador, siendo recomendable el gorro de nadar"... La empresa se hace cargo de los albornoces, chancletas y demás materiales necesarios para una tarde y una noche "inolvidables..." Por supuesto, al convocarse al personal antes de la hora de finalización del segundo turno, la empresa ha designado, de acuerdo con los representantes sindicales, a las personas que se encargarán de realizar la guardia...

Los excluidos para la gloria... De esa manera, y siempre con el beneplácito de los sindicatos, treinta personas se encargarán del trabajo de siete de la tarde a once de la noche... Mirándolo retrospectivamente, no deja de llamar la atención que en este reducido grupo se encontrasen seis personas con obesidad mórbida, cinco asmáticos, tres diabéticos, una persona de color, dos chinos, cuatro hispanos con tatuajes, una mujer con sida y una empleada, considerada como "la putita de la empresa"... Es decir, que su mayor similitud era no pertenecer a la "norma"... no poder englobarse en las habituales categorías "saludables"...

Indicios sospechosos... Dos meses antes, los propietarios decidieron cambiar de proveedores en las máquinas de vending, contratando a una empresa desconocida, especializada en la regulación del colesterol, y en recobrar el tono muscular... Las máquinas de café y las fuentes de agua también fueron modificadas, y los primeros días surgieron numerosas dudas y quejas entre los empleados por el "mal sabor del agua"... si bien todos admitieron posteriormente que se encontraban en mejores condiciones físicas después del tratamiento... Una semana antes, la empresa obligó a los empleados a someterse a una batería de análisis de sangre y orina, además de responder a un cuestionario de preguntas sobre su salud en general y hábitos de consumo, con la excusa de una nueva cepa de la gripe A especialmente virulenta... Los resultados de las pruebas nunca se hicieron públicos... pero un estudio posterior, realizado por los forenses, demuestra que las personas exluídas de la cena padecían una o varias dolencias que no los hacían "aptos"...

Un masaje relajante...
Sospechas y dudas... Nada parecía demasiado lógico en esta cena, sobre todo el tremendo secretismo que rodeaba el lugar concreto, pero los trabajadores especulaban sobre la posibilidad de que la empresa "se tirase el pisto" y les llevase a un sitio bueno, lo más seguro en autobús, para evitar los excesos de la noche... El 10 de diciembre por la mañana se palpaba un gran nerviosismo: todos los empleados escogidos, 190 en total, habían traído sus bañadores y sus gorros, y el ambiente era muy festivo... que se veía reforzado por la "copa de despedida" que ofrecía la empresa a las seis de la tarde... A las siete en punto, cuatro autobuses de alquiler se paraban junto a la estación, y comenzaba el viaje...

Un lugar de ensueño... Hizo falta casi una hora para llegar a la finca, ubicada cerca de la Nacional V, pero de todas formas, idónea para la cena... Existían varias edificaciones: la casa principal, en dos plantas, donde estaban las cocinas, el comedor señorial y una serie de habitaciones privadas; también tenía una gran carpa con calefacción, donde estaban dispuestas largas mesas, en las que los invitados tuvieron que buscarse, como si fuera una boda; una segunda carpa algo más pequeña, de la que salían una serie de cabinas también realizadas en lona; y una tercera carpa cuyo contenido era una incógnita... Los empleados tuvieron que vestirse adecuadamente para la cena... o más bien, desvestirse en las habitaciones de la casa principal, y ponerse los albornoces... Cualquier cosa parecía posible en aquél momento... Sobre todo teniendo en cuenta que el lugar era en verdad, paradisiaco: la casa era francamente cómoda; la primera carpa, espectacularmente decorada con largas mesas paralelas, cubremanteles, copas del más fino cristal; y en la segunda carpa, de casi cien metros de largo por veinte de ancho se encontraban... dos enormes spas, uno para hombres, otro para mujeres; y en las cabinas laterales, camillas de masaje, completamente individuales... mientras que en la última carpa estaban las zonas de recuperación y relax... La comida, por desgracia, había sido preparada por algún chef macrobiótico, y parecía más de dieta que otra cosa... pero la abundancia de excelente cava catalán contribuyó a crear un buen ambiente... Durante la cena, los directivos, ellos también de riguroso albornoz blanco, felicitaron a los trabajadores por su desempeño, y les recordaron que la noche iba a ser "memorable"...

Empiezan las actividades... La cena duró casi dos horas, cuando los responsables de recursos humanos anunciaron que se podía empezar a disfrutar de los spas sin ningún riesgo... pero que era aconsejable que pasasen en grupos de veinte, para no desmerecer la experiencia, y sobre todo, que les diera tiempo a los masajistas de descansar... El primer grupo estaba formado exclusivamente por varones de entre veinte y treinta años; y en el de mujeres, entre veinte y veinticinco... Los afortunados se despidieron de sus compañeros con una sonrisa en la boca... ignorando que nunca más los verían... Para el resto, se pusieron en marcha otras actividades, desde la conga hasta un karaoke... pasando por carreras de sacos, juegos de habilidad... Más o menos cada media hora, un nuevo grupo era llamado... Y si alguien preguntaba por los compañeros, se les decía que estaban "descansando en la tercera carpa"... lo que de alguna manera podía considerarse como auténtico...

Misteriosas desapariciones... No dejaba de resultar extraño el agrupamiento de los invitados, sobre todo el de las mujeres, que a veces se seleccionaban exclusivamente por su belleza, no por su edad, ni mucho menos, por su inteligencia, o nivel de estudios... "Los auxiliares nos miraban como si fuéramos ganado...", comenta Mar C.A., "y no podía evitar sentirme molesta..."  A las diez y media de la noche, llegó su momento de pasar a la segunda carpa... "El agua estaba a la temperatura perfecta, con la dosis justa de burbujas, la música ambiental era agradable, y supuse que mis otras compañeras y compañeros estarían en las cabinas de masaje... Creo que me quedé dormida, porque de repente, estaba sola en la piscina, y uno de los auxiliares me llevaba a las cabinas y me tendía en la camilla... ¿Había bebido tanto... o me habían administrado alguna droga? Empezaron a darme un masaje, con manos y gestos muy torpes, y cuando estaba a punto de quejarme, noté un pinchazo en la nalga derecha, y perdí el conocimiento..."

Una terrible verdad... En este momento, es cuando se alzó el velo... Mar C.A. se despertó en la tercera carpa, desnuda, mientras una persona vestida de médico examinaba todo su historial médico (¿no se suponía que era algo privado?), y decía una serie de palabras: "Donante X-72... corazón, pulmones, hígado, ovarios, ojos..." y no le costó demasiado comprender que estaba repasando una lista de órganos que podían extraer de su cuerpo... Lo que no podían saber sus raptores era que, desde hace cinco años, se tenía que tomar dos somníferos y un calmante para poder descansar de noche, por lo que la inyección no le hizo prácticamente efecto... Su mejor baza era quedarse quieta el mayor tiempo posible, recuperar las fuerzas y salir corriendo...

Una huida escalofriante... "Esperé hasta el último momento, es decir, cuando se inclinó sobre mí con una segunda jeringuilla para dormirme por completo (supongo)... Como no estaba sujeta a la camilla de acero, le dí una patada con todas mis fuerzas en los testículos, y otra en la boca... se quedó KO, pues de algo me tenían que servir mis años de kung-fu... Para estar segura de que no me molestaría, le dí una kata en el cuello, y le robé su bata, los zuecos y los pantalones de quirófano... y después, exploré brevemente el resto de la carpa..." Allí encontró los cuerpos de muchos de sus compañeros: habían sido desventrados y eviscerados, y las neveras con los órganos estaban perfectamente etiquetadas (indicando el donante, grupo sanguíneo, edad, características físicas) para su traslado hasta los hospitales donde esperaban los clientes... También escuchó ruidos y lamentos, que salían de la parte posterior de un camión frigorífico de transporte de carne: allí estaban algunas de las mujeres desaparecidas, posiblemente destinadas a la trata de blancas...
"Sin pensármelo dos veces, me subí a la cabina, puesto que mi objetivo era salir de allí lo antes posible con mis compañeras, y si podía, avisar a los demás del peligro... No tenía más remedio que poner en marcha el camión, y atravesar las carpas, para rescatar al resto del personal... Menos mal que trabajé de camionera hace algunos años para pagarme los estudios, que si no..." Con un poderoso rugido, el motor se puso en marcha, y el camión salió despedido hacia el corazón de la noche...

Un final feliz... Todo le salió a pedir de boca a Mar C.A.... Aquella noche, salvó a sus compañeras, y al resto de empleados que seguían en la fiesta, ajenos a lo que estaba pasando a pocos metros de distancia... Se dirigió a la carretera principal, y logró llegar al control de alcoholemia que habían visto al pasar... Los números de la Guardia Civil al principio no la creyeron, pero ante la gravedad de las acusaciones (trata de blancas, tráfico de órganos, asesinato...), y más aún al abrir la caja del camión y encontrarse con una veintena de mujeres semi-desnudas, atadas y amordazadas), lanzaron una petición de movilización general... Cuando llegaron a la finca, los dueños de la empresa se habían marchado minutos antes, y solamente el gerente seguía sentado en la cabecera de la mesa, como si no pasase nada... acompañado por una treintena de alcoholizados empleados... Al ver entrar a los agentes, se levantó con aire de resignación... pero sin arrepentimiento...
Durante el interrogatorio, Juan O.L. desgranó la verdad: habían urdido un negocio de tráfico de órganos bajo pedido, y la fiesta era el mejor momento... Para asegurarse de que los empleados se encontrasen en las mejores condiciones posibles, habían introducido diversos tipos de sustancias medicinales en el agua, las infusiones y la comida, "para obtener un género de calidad"... Posteriormente, simularían un "trágico accidente" en la carpa, y quemarían todos los cuerpos... de modo que no existiera manera de averiguar lo ocurrido... Aquella noche de Diciembre, Mar C.A. salvó a 45 personas, y por su hazaña ha sido propuesta para la medalla del mérito civil, por su coraje... y sigue quitándole importancia a lo que hizo...

miércoles, 10 de noviembre de 2010

EL PUDRIDERO

... Así que esto es la muerte en vida... No, desde luego que no imaginaba que pudiera ser algo tan basto, zafio, tan soez... y apestoso... Muchas veces, durante mi carrera como detective, he tenido que investigar historias extrañas, que lindaban con lo satánico, con viejas religiones y dioses exigentes, pero nada de lo que he averiguado me podía preparar para esto... Pero mejor, volvamos al comienzo...

Viernes 22 de octubre de 2010, estoy sola en mi despacho, alquilado por un puñado de euros en la Torre Picasso, gracias a una serie de favores "silenciosos" que he realizado a unos cuantos clientes importantes, para ocultar, entre otras cosas, el asesinato de una prostituta en una de las orgías celebradas por el equipo de fútbol de mayor importancia de la ciudad... Partiendo del principio de que "si no hay cadáver, no hay delito", lo solucioné todo con un par de llamadas, falsificando una declaración de últimas voluntades y donando el cuerpo de la desafortunada "para el progreso de la ciencia" y un informe falsificado de la autopsia, indicando "muerte natural", cuando tenía unos hematomas sospechosos en el cuello... Creo que todavía debe quedar algún resto suyo en la Facultad de Medicina, aunque hayan pasado tantos meses...

Soy una trabajadora eficaz, incansable, con buenos contactos en los bajos y en los altos fondos... y curiosamente, el caso que me está costando la vida, venía de las más altas cúpulas de la sociedad española (tan altas, que ni siquiera me atrevo a recordar en voz alta el nombre de los implicados), y además involucraba a menores... y magia negra... Nunca me han gustado los contratos que suponen relacionarme con otras culturas tan antiguas, como los chamanes, los brujos australianos, o los de Haití... ni intervenir cuando se han producido delitos de sangre...

Pero, como mi reputación como encubridora me precede, aquella tarde de viernes al acudir al "punto caliente"... Aparco mi furgoneta alquilada delante de la nave, y antes de entrar, me cambio en la parte trasera, poniéndome un holgado mono de pintor y botas de pocero... Eran dos adolescentes, varones, casi decapitados, y otros muchos cortes en diversas partes del cuerpo, en medio de un pentagrama trazado con sangre en el suelo de una nave industrial. Al principio, no iba a ser más que una orgía entre amigos... Concretamente entre un grupo de respetables "padres de la patria" y los dos menores, emulando quizás lo sucedido con las tristemente famosas Miriam, Toñi y Desirée, las "niñas de Alcasser", pero en versión gay... Sin embargo, con las drogas, la bebida, el "ambiente" se fue calentando... y les apeteció hacer algo distinto: divertirse un poco a costa de los conocimientos de un mendigo que rondaba por el polígono, con fama de poseer extraños poderes, como por ejemplo, invocar a los demonios, o convertir a una persona en un muerto viviente... A cambio de una fuerte cantidad de alcohol, y otra de dinero, el hechicero realizó un conjuro, durante el cual arrebató la vida a los menores...

Ni lo sé, ni me lo han contado, el tipo de actividades que se desarrollaron antes, durante y después de la ceremonia, mi única preocupación es encontrar la mejor manera de deshacerme de los cuerpos... Hay una enorme cantidad de sangre por todas partes... por lo que decido utilizar directamente una de las mangueras anti-incendios, y con ella borro todas las huellas, incluyendo por supuesto el pentagrama y todas las inscripciones que han realizado durante la ceremonia... Me detengo brevemente junto a los cuerpos, no deben tener más de doce o trece años... Seguramente dentro de unas horas, habrá una familia que se preocupará por ellos, por su paradero, que no entenderá por qué tardan tanto tiempo en volver a casa... Y que pondrán sus fotos en carteles, con los que llenarán el barrio... Y acudirán a los programas de televisión, pidiendo ayuda...

Pero, realmente, ese no es mi problema... Yo me limito a realizar un trabajo, y a cobrar, francamente bien, por los servicios prestados... Por eso, cuando el suelo ya está limpio a manguerazos, y el aliviadero que se encuentra en la esquina ha engullido toda el agua ensangrentada, me dedico a los cuerpos... Por las huellas, los enrojecimientos en la zona anal y las magulladuras en la cara y los brazos, es evidente que ha sido "algo más" que una simple orgía entre amigos (los colchones aparecen contra la pared, pero no tienen manchas de sangre, así que me olvido de ellos: los propios yonquis de la zona se encargarán de darles un buen uso...), y que se ha ejercido una violencia feroz sobre los chicos... Aunque no es algo que me concierna, saco un par de fotos de los cadáveres, antes de meterlos en dos bolsas de plástico de comunidad, y en dos cubos de basura con ruedas que he sacado de mi furgoneta... Con mi cuchillo de monte, termino de desprender las cabezas, pues son incómodas de manipular... Cuando reviso la nave, compruebo que no he dejado ninguna prueba que pueda incriminarme... como siempre, todo perfecto...

"Pobres chicos, casi me dan lástima..." es lo que pienso mientras atravieso Madrid hacia otra nave abandonada, que alquilé hace ya varios años al grupo de yonquis que viven al lado... Bajo los cubos de la furgoneta, usando la pequeña rampa que hice fabricar a medida, y los llevo al sótano de la nave... En el fondo, soy una incurable romántica: nada mejor que una fosa anónima, en los cimientos de una propiedad que jamás se venderá... Tengo incluso una pequeña retro-excavadora, con la que voy excavando las tumbas... y abundantes provisiones de cal viva y de cemento... En este caso, me dió tanta pena (era la primera vez que hacía desaparecer cadáveres de adolescentes), que los envolví en varias capas de lona plástica, y me limité a sepultarlos en la tierra, y aplicar la capa de cemento... En poco más de dos horas desde que recibí la llamada, el trabajo está terminado... O al menos, es lo que yo creía...

Una semana después, las fotos de los dos adolescentes empapelan muchas farolas y calles de la ciudad... Resulta que uno de ellos, el rubito, era un "don nadie", de clase media... Pero el otro, el moreno, el más aniñado de los dos, era el hijo del embajador de una de las repúblicas bálticas, de esas cuyo nombre es imposible acordarse, porque todas suenan igual... Y su familia, vinculada al ex-dictador y actual presidente electo, estaba muy enfadada... y plenamente dispuesta a encontrar a su "querido hijo"... o, en todo caso, sus restos... al mismo tiempo que deseosos de vengarse, contra aquellas personas que participaron o encubrieron su muerte... Al oír esta parte, se me atragantaron las palomitas que estaba comiendo en mi despacho, mientras veía el telediario...

Dos días después, salió en la portada de todos los periódicos el misterioso hallazgo de un importante personaje de la noche madrileña, en el maletero de su coche, con un tiro en el corazón y otro en la frente, y con la boca llena de plumas de gallo negro... Dos noches después, otro personaje fue hallado en su jacuzzi, con un muñeco hinchable de único acompañante, y con la garganta llena de plumas de gallo negro... Otras cuatro personas, que por una indiscreción de mi "patrocinador" yo sabía que habían participado activamente en la fatal orgía, murieron todas ellas de manera misteriosa...

En principio, de todas aquellas personas involucradas, yo era la única que seguía con vida... Todas estas muertes extrañas me hacían pensar que se tratase de una venganza, y solamente podía provenir de un lugar: la familia de Iosef Chemenievo, el hijo del embajador de Monrovia... También supuse que lo más inteligente sería confesar lo ocurrido, y de alguna manera, pedir clemencia... Ya tenía decidida la manera en que me pondría en contacto con la Embajada cuando, ayer por la tarde, vinieron a recogerme a la oficina dos matones, cuyos trajes de chaqueta y gabardinas eran insuficientes para ocultar las armas que llevaban en las fundas sobaqueras. Con un fuerte acento ruso, "Armario 1" me indicó que su patrón, el embajador, me estaba esperando en su despacho. Un coche oficial, aparcado en el carril bus, nos esperaba... El trayecto hasta allí fue muy rápido, puesto que el edificio estaba enclavado en el Paseo de la Castellana. La puerta se abrió automáticamente, y accedimos al parking subterráneo."Armario 2" me ayudó a salir del coche, un lujoso Mercedes a todas luces blindado. El embajador, algo más bajo y más gordo que sus secuaces, me esperaba sentado detrás de su inmensa mesa de despacho, en la que se encontraban una escribanía de cuero, una elegante lámpara estilo "tiffany", una botella de agua mineral y dos vasos... Con un gesto, me indicó que me sentase delante de él...

"Estoy enterado de su participación en la muerte de nuestro único hijo, señorita González... Sus clientes nos han informado de ello, pero ninguno ha sido capaz de indicarnos ni el lugar ni el método que usted ha utilizado para deshacerse de los cuerpos...  Y necesitamos recuperarlos, al menos, el de mi hijo. Si usted colabora plenamente con nosotros, podríamos ser clementes..." Supongo que mi confesión, a los desolados padres de Chemeievo, no les sirvió de mucho... Especialmente cuando abrieron la tumba, y comprobaron que su "querido hijito" había sido decapitado, lo que según sus creencias, le impediría entrar en el cielo... Y tampoco les entusiasmó que yo hubiera sido la persona que terminó de cortarle la cabeza, para que cupiera mejor en el cubo de basura que utilicé para transportarlos... De todas formas, no mostraron su indignación, el embajador agradeció mi colaboración, y nos despedimos... Yo salí del sombrío edificio bastante tranquila.... aunque por supuesto, me equivocaba: su raza es más bien de las que esperan a que pase el tiempo, y que el enemigo se confíe, para actuar...

Siempre me han gustado los bombones de chocolate, rellenos de licor o de crema de café... Mi pasión por el sexo y mi físico espectacular siempre se han visto recompensadas con una pléyade de amantes, a cual más rico y atento... Por eso, no sospeché cuando un "mensajero" me entregó en mi despacho una caja de mis bombones favoritos, unos días más tarde, "de parte de tu cliente agradecido"... No sé, quizás me habré comido dos o tres... antes de empezar a sentirme mal...

Todo el resto, es una nube de imágenes inconexas... Me han desnudado por completo, ni siquiera el tanga se ha salvado, y luego han quemado mi ropa... Me han obligado a beber un extraño fluido, que olía francamente mal... y sabía peor... Han sacrificado un gallo negro entre mis pechos, y me han regado con su sangre, mientras pronunciaban lo que supongo que eran conjuros o maldiciones... Luego me han vuelto a obligar a beber otro líquido nauseabundo, y me han insertado dos cánulas en la nariz, para soplarme dentro un extraño polvo... Y luego, me han llenado la boca de plumas de gallo negro... Todo esto, por supuesto, lo he ido viendo de manera inconexa, como si estuviera en uno de esos episodios de realidad alterada que trata el doctor House... salvo que era real...

Quizás pensaba que, al haberles llevado "voluntariamente" a mi nave, donde estaba enterrado su hijito, me perdonarían mi participación en el asunto... Pero, evidentemente, no ha sucedido de aquella manera... Alguien, un hechicero o un brujo, se ha encargado de todas aquellas personas que estuvieron en la orgía... para simular la muerte... y uno de los forenses también ha falseado las presuntas "autopsias", que nunca tuvieron lugar... Una vez terminado el velatorio, y todavía en los recintos del anatómico forense,  los cadáveres eran retirados por el personal auxiliar de la Embajada de Monrovia...los ataúdes se llenaban de troncos de pino, para que ardiesen bien en los crematorios... Y, sin embargo, están todos aquí, conmigo, en este gran sótano que es un poco más grande que mi apartamento... Desnudos... inmóviles, medio reclinados en lo que parece un gran embudo de escasa profundidad... Tenemos una especie de soporte en los pies, que evita que nos caigamos, y nos han puesto una soga al cuello... y en el centro han colocado varios grandes cirios, estilo Catedral, que proporcionan una luz inestable, pero suficiente para que nos hagamos una idea de cuenta de nuestra degradación...
Que patéticos parecemos ahora, sobre todo ellos, los "grandes hombres"... con sus cositas ridículas y arrugadas, con sus michelines y sus dobles papadas...  Desnudos, con el cuerpo pudriéndose lentamente por fuera y por dentro... uno de los efectos secundarios de los bebedizos y polvos que nos han suministrado... Mudos, porque la cuerda nos atenaza el cuello... Pero lo bastante vivos para sentir el dolor... para percibir el hedor de nuestra propia carne y sangre descomponiéndose... y darnos cuenta de que tal vez, hasta que no se nos termine de morir el cerebro, mientras que siga quedando una partícula en nuestro organismo que no haya sido devorada por los insectos o los variados animalillos que pululan por este lugar, seguiremos viéndolo todo... reflejándonos en el estado de nuestros compañeros... para averiguar el nuestro... Y por supuesto, conscientes... en todo momento...

martes, 9 de noviembre de 2010

DENTRO DE LA URNA

Lejos de todo, de la luz, del aire,

de la vida... ella espera...
A varios metros bajo tierra,
bajo una pesada losa, espera...

¿Qué más le da el paso del tiempo,
si está rellena de muerte?
Lejos ha quedado la energía vital,
la enfermedad, la decrepitud...

Menos cerca se encuentra la agonía,
la desesperación, el último dolor...
la sensación de un paño que tapa,
pudoroso, su cara demacrada...

Y todo termina en medio del calor,
asfixiante, que de no estar muerto,
sin duda le mataría... extraña sensación,
despedirse así de la vida...

Cenizas de carroña y madera,
de sudario y enfermedad, recogidas,
quizás para siempre, en una urna...
negra como la desesperación...

Y desde hace varios años,
solo tiene por compañía
las cenizas de su suegro...
y un triste atadillo de huesos...

¿Cuántas horas se han pasado,
durante estos años, hablando?
¿Cuántas veces se han preguntado
por cómo estaría la familia?

Pero lo que en uno es aceptación,
paz y sosiego, lo es en el otro
odio, rabia, absurda y ciega,
por estar muerto... y ellos vivos...

Por eso estuvo rondando un tiempo,
a sus hijos, a su mujer... su vida...
mas con el paso del tiempo...
ha perdido la fuerza...

Y solo, cada 8 de noviembre,
cuando recuerdan su ausencia,
y casi celebran su cumpleaños...
las cenizas se agitan furiosas...

LA HIJA DE LA NIEBLA

"No bajes a la playa si hay niebla". Aquél fue el único consejo que me dieron, al hacerme cargo del faro de Orbitum... Nada más... Es lo único que me recomendó mi predecesor, que también se había presentado voluntario para este incómodo destino, en la zona sur de XX... "No bajes", me repitió, mientras se subía a bordo de la misma lancha que me había traído a mí un par de horas antes... y, sin embargo, al perderse en lontananza, con la única compañía del del piloto de la Zodiac, parecía estar bastante seguro de que yo terminaría haciendo precisamente eso...

Mi nombre es Francisco García Pérez, y antes de optar por este solitario trabajo, he estado dando tumbos entre una amplia gama de ocupaciones: hacer hamburguesas en un restaurante, limpieza de casas y hospitales, dar clases a los niños, periodista, militar... y, ahora, farero, a dependiendo del Ministerio de Marina... Un buen amigo, Gerardo, me comentó que se iba a quedar una vacante para el puesto... Sin cargas familiares pesadas (sigo viviendo con mi madre), ni relaciones estables (como no contemos a mi gato Chiqui...), sobre todo me atrajo la posibilidad de ganar un buen dinero... y de no tener la posibilidad de gastarlo... Nunca me ha importado la soledad, o el vivir a contratiempo, y de alguna manera, le encontraba cierto romanticismo al aislamiento, con mis libros, mis cuadernos para escribir, alumbrándome gracias a la línea eléctrica que nace en la isla principal, y un surtido de lápices de colores por si me daba por dibujar las aves marinas...

Era un trabajo redundante: se trata de estar despierto y pendiente del mecanismo del faro, puesto que desde el año 2001, casi todas las operaciones se realizan mediante un ordenador central, al que se puede acceder desde la Capitanía General... Pero siempre se producen fallos, materiales o humanos, y desde el naufragio de noviembre de 2006, en el que perecieron siete personas cuando un pesquero se estrelló en el arrecife septentrional, se ha comprendido la necesidad de un farero... Dispuesto a tomar cualquier medida, para evitar nuevas muertes... Por eso, existe la posibilidad de suplir la energía eléctrica del generador por la de una dinamo accionada manualmente, hay un amplio surtido de bombillas, y también varias linternas a pilas, sin contar el enorme fanal de petróleo, con más de sesenta años de antigüedad, que todavía se encuentra en su ubicación original...

La torre del faro tiene más de 30 metros de altura, es de recia piedra caliza, y lleva décadas soportando el asalto de las olas, por lo que no hay motivo para que surjan problemas. La parte superior está formada por una estructura de hormigón y acero, en la que se han incrustrado los pequeños ventanales, provistos de cristal anti-tormenta, y la puerta que permite acceder al camino de ronda. El conjunto está coronado por un tejadillo plano, pintado de blanco y rojo, sobre el que se alza, orgulloso, el gallo de una veleta... Junto a la torre se encuentra la pequeña vivienda, de dos habitaciones, una de ellas la uso como comedor/despacho, y la otra, para dormir, además de una pequeña despensa y un baño, algo anticuado pero funcional...

La vida en aquella parte de la isla es muy tranquila: las provisiones las traen desde la isla principal cada dos semanas, igual que la correspondencia, aunque esto último me parece bastante absurdo, puesto que no tengo nadie a quien escribir. No hay teléfono y, por lo tanto, tampoco internet, y quizás por ello el aislamiento se convierta en más doloroso. La única forma de comunicarse con el mundo exterior es a través de la emisora de radio, que utilizo todas las madrugadas para dar las novedades antes de acostarme. Y no es prudente utilizar un ordenador, puesto que el tramo submarino del tendido eléctrico genera numerosos picos en la tensión, y el riesgo de dañar el equipo es muy elevado.

Los primeros días me costaba mucho permanecer despierto... pero al final te acostumbras, a fijar la vista en el exterior, buscando las luces de posición de un pesquero o de una patera. Rebuscando entre las pertenencias de mi predecesor, una pequeña maleta de cartón que no se ha querido llevar, encuentro un mapa "de mis dominios", y un planisferio celeste, con las principales estrellas que puedo ver lejos de la contaminación lumínica...

Mis "dominios" son bastante exiguos, una estrecha franja de tierra en mitad de la nada... Poco más de seiscientos metros de largo, por cien en su parte más ancha, con una única playa de arena negra, volcánica, y dos o tres pequeñas calas... A modo de compañía, un pequeño rebaño de cabras, que casi siempre me proporcionan algo de leche por las mañanas, y las gaviotas... Eso es todo... si no contamos a la extraña criatura que mora entre la niebla... y los restos de un par de pateras encalladas, que nadie se ha molestado en retirar: bastante tuvieron, según me comentó Ataúlfo, mi predecesor, con retirar los cuerpos, al pie del acantilado...

Es cierto que la curiosidad es bastante nociva, pero es aún peor la sensación de soledad, de añorar incluso las masas de gente que tanto me incomodaban antes de venir a esta yerma extensión de roca volcánica, desde la que no he visto más que tres o cuatro pesqueros, en todo el tiempo que llevo aquí, casi dos meses... Los libros, la escritura y el dibujo me ayudan a pasar el tiempo, puesto que las labores de mantenimiento del faro son mínimas: hace dos semanas, Roberto, el pescador que me trae los suministros, me facilitó dos grandes latas blancas de pintura gotelé, para repasar el interior de mi vivienda; y dos latas verdes de plástica para las puertas y las ventana, con lo que renové por completo el aspecto de mi "humilde morada"...

Al amanecer, terminada la guardia, me gustaba dar un paseo por las escolleras, para escuchar el sonido de las olas, y tener la impresión de que era el dueño y señor de aquellas tierras,  de unos momentos efímeros que se llevaría el tiempo... pero que de momento, me pertenecían... No dejaba de ser extraño, el sentirse tan solo, el no tener a nadie con quien hablar salvo a través de la emisora de radio, o en las visitas quincenales de Roberto... Supongo que estaría pensando en todas esas cosas, o en ninguna en particular, cuando en mitad de mi paseo, comprobé que estaba subiendo la niebla...

Nunca me ha gustado la niebla, esa impresión de estar perdiendo el control de mi entorno, de que nuevos límites se añaden a mi miopía, la vista ha sido siempre un problema recurrente, por eso la valoro tanto, igual que el oído... Y por eso odio la niebla, pues me priva de ambos sentidos... Quizás por curiosidad, me he acercado a la única playa accesible de toda la isla, y he bajado unos veinte metros por el serpenteante camino desde los acantilados... La niebla era tan densa en aquella zona, que no se oía ni siquiera el mar... A mi derecha se encontraban los restos de una de las pateras.. Y delante de mi, solamente el mar...

Estaba perdido en mis contemplaciones, cuando he observado, por el rabillo del ojo, un movimiento al pié de las rocas, en la base de una pequeña oquedad que habitualmente suele tapar la marea... Al acercarme, he comprobado que se trataba de una mano humana, que estaba excavando con desesperación para salir de aquél lugar... Escucho un ruido parecido detrás mío, y debajo de un montón de algas, que llevan pegadas a la base del farallón desde la última tempestad, o quizás antes, empieza a perfilarse otra silueta... Y justo en el límite máximo de las aguas, lo que parecían unos cuantos palos traídos por las aguas, se yerguen lentamente... En aquél momento, lo único en lo que podía pensar era en que mi cerebro, sobrecargado por el cansancio y por la intensidad de la vigilia, me estaba jugando una mala pasada... Puesto que era evidente que aquellas "personas" que estaban materializándose a mi alrededor, llevaban un cierto tiempo muertas... Aunque solo fuera por los diversos estados de la descomposición, no era necesario ser un médico para darse cuenta de ello...

Y justo entonces, cuando mi única preocupación era retroceder hasta el pequeño camino del acantilado y meterme en mi casa, y en la cama... Apareció ella... Nunca me han gustado las películas de terror, y mucho menos las de fantasmas,  pero no pude evitar establecer un paralelismo entre lo que estaba viendo, y la película "The Ring"... Estaba saliendo de la niebla una silueta, vestida de blanco, con una larga melena negra... y se desplazaba en completo silencio,  sobre la superficie de las aguas, y luego, sobre un leve manto de niebla, pero de cualquier modo, sin tocar el suelo... y se iba acercando, lentamente, hacia mí... Tenía el pelo y la túnica empapadas... pero no daba muestras de tener frío... mientras que yo estaba temblando...

Con el pelo echado sobre la cara,  me hacía sentir vagamente inquieto, sobre todo porque mientras se desplazaba desde la extremidad más alejada de la playa, iba señalando con el dedo en diversos lugares, no muchos, en todo caso, menos de diez... y en todos ellos se reproducían los movimientos de resurrección que ya había presenciado al comienzo... Ignoro el tiempo que tardó en llegar hasta mi posición... Yo quería moverme, pero estaba petrificado... Se detuvo a menos de veinte centímetros de mí, levantó la cabeza y, mirándome desde lo más profundo de unos ojos más negros que la más oscura de las noches, pronunció una sola palabra: "Vete"... Y después, se dio la vuelta, y regresó de nuevo hacia  la orilla, arrastrando a su macabro cortejo... hacia el agua...

En cuanto desapareció bajo las olas, fui capaz de moverme, y subí corriendo las escaleras, hasta llegar a mi casa, me tomé un copazo de coñac para quitarme el frío del cuerpo, y otro más para quitarme el miedo, y me escondí entre las sábanas y las mantas, cerrando previamente la puerta con llave... No he vuelto a verla... pero también es cierto que no he salido más veces a pasear en mitad de la niebla...

Unos días más tarde, cuando Roberto vino a traerme las provisiones, le pregunté por ella... No pareció extrañarse... Y como si no tuviera mayor importancia, me comentó que la llamaban "la hija de la niebla"... Que su función era la de recuperar las almas y los cuerpos de los que habían muerto en el mar, pero que no reposaban dentro de sus aguas... Por eso, cada cierto tiempo regresaba de las profundidades, a recoger su cosecha de almas... Y que lo malo no era encontrarse con ella, como me pasó a mí... Sino que te dijera "Ven"... Porque no tendrías más remedio que seguirla hacia el mar... Y morirías lentamente...

¿Fantasía o realidad? Ni lo sé, ni me importa... Lo que tengo bien claro es que no me apetece nada encontrarme de nuevo con la "Hija de la Niebla"... Al menos, mientras esté vivo... Y siga ocupándome de este faro...



miércoles, 3 de noviembre de 2010

DAME TUS MANOS

Ayúdame... Lo leo en tus ojos, en tu boca... esa media sonrisa canalla ha desaparecido, y solo se manifiesta... el miedo... Es normal que tengas miedo... yo estoy aterrado... la única diferencia entre los dos... es que tú estás dentro... y yo estoy fuera...


Cuando la empresa nos invitó a todos los empleados a participar en unas jornadas de deportes de equipo en la Sierra de Guadarrama, estuviste a punto de no venir... sobre todo, por no estar con nosotros, tus antiguos compañeros de trabajo... gracias a los cuales escalaste en la empresa... Eras el portavoz del grupo, y te llevaste todo el mérito, los laureles... y nosotros fuimos lo bastante imbéciles para permitir que te salieras con la tuya... Siempre has sido un "trepa"... pero haberte tenido como responsable directo de nuestro departamento de marketing ha convertido nuestra existencia en un auténtico infierno...

 "Beneficios"... "prospects"... "resultados"... "primas de productividad"... Esas palabras eran las únicas que realmente te importaban... Si como compañero eras bastante aprovechado y mediocre, como jefe has demostrado ser un auténtico tirano... En cuanto uno de nosotros no era lo bastante productivo, lo metías en tu "lista roja", de la que era muy difícil salir... Yo entré en ella la semana pasada...

Nunca has sido muy sociable... por eso, me ha extrañado mucho que en última instancia cambiases de opinión... Pero te has incorporado al equipo de los árbitros... por lo que no te has deslizado en tirolina, ni has construido una torre estilo "casteller"... ni tampoco has participado en la batalla de globos de agua... ni en la fiesta de la camiseta mojada... En el fondo, te has aburrido muchísimo... pero has ocupado tu lugar... el más bajo entre los mandos intermedios... a los pies de tu adorado amo: el Director General...

Con la llegada de la noche, nos hemos cambiado de ropa en las tiendas de campaña, para estar más a gusto, y dar comienzo a la cacería, una interesante competición de habilidad y fuerza, en la que tú ocuparías un lugar de capital importancia: el de presa... Por supuesto, los demás directivos están informados de nuestro deseo de "hacerte participar en nuestras diversiones"... Pero ignoran que hace una semana, hemos estado preparando el terreno de la cacería... con pozos de tirador... trampas de lazo... superficies muy resbaladizas... tramos donde el agua del arroyo que hemos represado supera la altura de un hombre... trampas de barro... Y todo ello, ubicado dentro del mismo valle, que tienes que atravesar de un extremo al otro, para alcanzar la salvación... En el fondo, solo queremos que te sientas tan acosado, tan limitado en tus movimientos, tan observado, como nos hemos sentido nosotros durante tantos meses...

La luna está en cuarto creciente... y te hemos dejado una linterna... mientras que nosotros estamos equipados con gafas de visión nocturna, y bates de béisbol de juquete... Si te alcanzamos en cualquier parte del recorrido... bueno... eliminaremos contigo parte de estrés, de la ira, que se ha acumulado en nosotros... y de alguna manera tiene que salir...

Lo has hecho muy bien, desde luego, mucho mejor de lo que nosotros esperábamos... y solo has caído en la última trampa... que para tu inmensa desgracia está pensada para cazar osos... En el fondo hay una cierta cantidad de estacas de madera, muy afiladas... Te agarras, precariamente, a un matojo de retama... que está cediendo... Y tiendes las manos hacia mí... mientras te resbalas hacia abajo... Los dos estamos tan manchados de barro, después de tantas horas de persecución, que cuesta mucho distinguir tus manos de las mías, ¿verdad?

Y con la lluvia, dispongo de pocos segundos para decidirme... Literalmente... tengo tu vida en mis manos...

Y no tengo demasiado claro qué hacer con ella...

martes, 2 de noviembre de 2010

DESEO... CONCEDIDO...

Equilibrio... todo normas... un amor normal, tradicional, estructurado, perfecto... aburrido... insulso... des-cafeinado...

¿Y si yo necesito más? Soy una profesional del sexo... pero incluso nosotras tenemos corazón...

Amor domesticado, desde el viernes tarde, hasta el domingo, por la noche... y el resto de la semana... Nada... ¿Y si empiezo a aburrirme de ti, de tus normas, de tus reglas, de tus escasos momentos de ternura o de lujuria... para llegar a los "cinco minutos de gloria"... que en tu caso se reducen a cuatro y medio?

Muchas noches, me pregunto si me compensa ser "la otra"... El "coñito de cabecera", como dice tu primera esposa... Soy "lo malo conocido"... Soy "lo tolerable"... porque, de cualquier manera, podrías haber caído más bajo, ¿verdad? O al menos, es eso lo que piensa ella... Además, de esa manera puede tenerte localizado... Conoce mi pisito, nuestro "nidito de amor" al borde del lago... Tiene mi correo electrónico, mi página web ("tuamantepuntocom.com"), mi teléfono móvil y el fijo... Y lo más divertido, lo más impresionante, es que no ha tenido que registrarte los bolsillos, o desencriptar la memoria de tu ordenador, ni abrir con premeditación y alevosía tu maletín en mitad de la noche...

No... Ha sido mucho más fácil que todo eso, ¿verdad? Harta, cabreada de tus excesos, de que asaltases a todas las secretarias que se te ponían delante en el Ministerio, de recibir incluso quejas por parte de algunos amigos... Has preferido echarle huevos al asunto... Y teniendo en cuenta que por vuestra religión se pueden tener hasta tres mujeres, lo has convertido en un contrato mercantil... Porque "más vale lo malo conocido..."

De alguna manera, conseguir este "trabajo" ha sido uno de mis "castings" más especiales... Responder a un anuncio de la sección de contactos profesionales de "El País"... Donde escribiste unas pocas líneas: "Esposa aburrida de las infidelidades de marido musulmán busca amante legítima para fines de semana, puentes y viajes de negocios. Vacaciones de verano y Ramadán, consultar. El sujeto es bajito, algo regordete, y mediocre en la cama, pero tiene volundad de aprender. Se ofrece alojamiento gratuito, gastos pagados, y libertad de domingo por la tarde a viernes por la tarde. Interesadas contactar en "esposadespechada@hotmail.com". Preferible pero no obligatorio experiencia previa en labores semejantes, cultura general, y escasa inhibición sexual. Incluir foto en bikini de cuerpo entero."

Al principio, pensé que se trataba de una broma, y pensaba no responder... y menos aún, enviar la foto... Siempre me he sentido orgullosa de mi cuerpo, casi un metro ochenta, rubia, ojos muy verdes, y piel siempre bronceada gracias a los solariums y a las cabinas de rayos uva... Y total, entre permitir que un catedrático muerto de hambre me metiera mano a cambio de aprobarme los parciales, o dejar que los paletos de mi pueblo me sobasen en los bailes, con la excusa de los "agarraos"... Tampoco me parecía un gran cambio... Y, desde luego, por las características físicas, el tiempo de trabajo efectivo tampoco sería muy dilatado... Un polvo el viernes, dos el sábado, dos el domingo, y además, los dos días, ir de compras, al cine, quizás una cena...

Y más o menos, así ha sido... Nos convocaste a la prueba de una en una, con media hora de diferencia, en la antesala del despacho de tu marido, un importante directivo del Saudi Arabic Emirates Bank & CO. Fue una "dura" prueba, sobre todo para ti, ¿verdad? La primera prueba era un "strip tease" integral, sobre la mesa de tu secretaria... La segunda, un poco de "lap-dancing", para animarte... y la tercera, hacerle un francés, pero retardando al máximo tu eyaculación...

Y te quedaste conmigo... han pasado ya dos años, y es posible que ya te estés cansando de mí... Por eso, tendré que acelerar los planes... No es que me haya enamorado de tu mujer, ni mucho menos... Pero me parece que es una vergüenza la manera en que la tratas, poniéndole los cuernos de manera pública y notoria... La forma en que me llevas de compras a sus tiendas favoritas... O que te dejas ver conmigo en sus actos benéficos... O la costumbre que tienes de quedarte con mi tanga después de hacer el amor... bueno, más bien de follar... y guardártelo en el bolsillo de la americana, como si fuera un pañuelo...

Por eso, he decidido matarte... esta noche... Pobrecito, sufrirás un infarto mientras follamos... Siempre has tenido problemas de corazón... pero hoy, en tu bebida, no estará disuelto solamente el extasis líquido, mezclado con Viagra... también pondré un par de pastillas, de otro tipo... Seguro que, como muchos hombres, sueñas con morir al pié del cañón, follando...

Me gustaría tanto decirte que voy a concederte tu deseo... Pero no puedo, o no sería una sorpresa...






TUMBA DE AGUA

De alguna manera, siempre supe que iba a terminar así... que mi miedo, patológico y extremo, al agua, se terminaría más o menos... cuando muriera ahogado... Y, como no podía ser de otra manera... en la noche de las ánimas...


Mi mamá me decía, cuando era pequeño, que jamás me acercase al agua mansa, ni a la brava... que tuviera cuidado con las piscinas... incluso las de plástico hinchables... y por supuesto, las olímpicas... Y que no me acercase tampoco a las bañeras... De hecho, en mi casa, y en las que mis padres han tenido que abandonar durante tantos años, nunca hubo bañera... Son cosas a las que te acostumbras... y le encuentras encanto a las duchas, desde muy pequeño... La precaución de mi madre, sobre todo, desde que mi padre murió ahogado hace quince años, es que nunca, nunca, me meta en una bañera...

Mi padre murió ahogado...en la bañera de su hotel... Hace casi treinta años... Específicamente, pidió una habitación sin cuarto de baño, lo que a veces puede ser muy complicado en ciertos alojamientos de tres y cuatro estrellas... donde la bañera es poco menos que una cuestión de prestigio... Pero, aquella noche, le engañaron... Es cierto... Su habitación no tenía bañera... pero lo que le explicaron que comunicaba con la del vecino... era en realidad un cuarto de baño... Dicen que se suicidó.... que se levantó en mitad de la noche, se tomó un montón de pastillas de dormir, y se metió en la bañera...y se quedó dormido... que si no hubiera estado directamente debajo del grifo, igual no habría pasado nada...

En mi familia, existe una maldición... que se remonta a la época de la expulsión de los judíos... Se hicieron muchas barbaridades en mi ciudad... Ahora, todo el mundo la conoce por su impresionante castillo templario, y su belleza, además de su gastronomía... Pero en la noche del 2 de agosto de 1492, un grupo de soldados e hidalgos, enardecidos por las masas de indigentes y la plebe, optaron por tomarse la "justicia" (y pongo las comillas con toda intención) por su mano... Hay un elevado puente, que cruza el río Boeza... y debajo de él, existe una serie de pozas, algunas de ellas muy profundas... y que desde la madrugada del 3 de agosto se llaman "la poza de los judíos"... Como diversión para el populacho, mi antepasado organizó una serie de ejecuciones, atando a los pies de los judíos grandes piedras, y obligándoles a saltar desde el puente... Más de 40 personas fueron ejecutados de aquella manera... Pero uno de ellos era un poderoso brujo, quien antes de saltar, le dijo: "Maldito quedas, ahora y para siempre... Ni tú cumplirás los 30 años... ni ninguno de tus descendientes... y será dentro del agua..."

Y así ha sucedido, desde entonces... Ni mi familia, ni ninguna de las que se vieron involucradas en la masacre, aunque solamente fallecen los hombres... las mujeres han sido respetadas... Desde hace más de 200 años, ninguno de los varones de nuestra familia ha viajado por mar, ni ha paseado por la playa, ni mucho menos ha ido a una piscina, a un parque acuático, aprendido a nadar, ni siquiera ha usado una bañera...


Lo que no quita el que se hayan extinguido casi por completo, al menos, los varones, por lo que durante estos años, incluso los apellidos de los perpetradores han desaparecido... Solamente faltaba el mío... Denttro de una semana, cumplo 30 años... No pensé que hubiera ningún problema en realizar una excursión por el Pirineo Aragonés... ni que el practicar la multiaventura, ya sabes, disparando con arco, una marchita de orientación, y varios juegos de equipo representase un peligro para mí...
 
Y cuando he visto que una de las aventuras era lanzarse en tirolina desde la orilla izquierda de un barranco hasta la otra fuera un problema... puesto que en apariencia, a muchos metros de distancia, se encontraba una superficie pedregosa, cubierta de nieve... Pensé que no había ningún peligro, me puse el arnés, asegurando el equipo con el ocho y el pasador, y me lancé al vacío... A mitad del trayecto, me quedé parado... Y pude ver cómo la cuerda, que habían instalado la mañana anterior, empezaba a deshilacharse...
 
Caigo de espaldas, seguro de matarme por el golpe contra las rocas... Y, sin embargo, noto que la superficie cede... y me hundo, dentro de una gelida corriente de agua... que la vida se va escapando lentamente de mi cuerpo, y no solo a través de las heridas de mi cuerpo, que van tiñendo de rojo el pequeño pero profundo lago... Y se cumplirá de esta forma la "tradición familiar"... y desaparecerá de esta manera mi apellido... puesto que soy hijo único...
 
La maldición de la tumba de agua se ha cumplido... 

SACRIFICIO

Un hombre... Una mujer, hermosa... desnuda... y una copa de buen vino... el fuego de una chimenea, alimentada exclusivamente por madera de la mejor calidad... Frank Sinatra suena, muy levemente, para llenar los inevitables silencios... Pero es cierto... vosotros no podéis ver el conjunto de la foto, ¿verdad? Es casi medianoche... el momento en que la frontera entre los dos mundos está mucho más difuminada... casi podrías tocar el "más allá"... o directamente, traer algo de aquél lugar... Es el momento más adecuado para conseguirlo...

En ocasiones, es muy complicado realizar los viejos conjuros, aquellos que aparecen solamente en momentos y lugares muy específicos... Durante casi veinte años, he tenido un pequeño ejército buscando, en las tiendas de libros viejo, en oscuros almacenes de Bibliotecas públicas y privadas, para encontrarlo... Ignoro las toneladas de polvo, de moho, de telarañas que mis secuaces han tenido que tragar y remover durante todo este tiempo...

La búsqueda, de cualquier modo, no ha sido sencilla... puesto que el grimoiro que durante tiempo me ha quitado el sueño, fue escrito hace más de dos mil años, por un hermitaño navarro, heredero de una larga dinastía de magos y hechiceros... aunque los orígenes de la secta se remontan en apariencia a la antigua Babilonia... Se le conocía como "Pastoricum", aunque nunca se le puso realmente un nombre... puesto que nadie se atrevía a pronunciar el nombre del atávico demonio que, mediante una larga serie de conjuros encadenados, de complejidad creciente... El conjuro constaba de en sesenta y seis invocaciones mayores y doscientas treinta y siete menores, utilizando el "Milialia Formulae Hierotante"...

La fragmentación se realizó en 1763, en el Monasterio de Montserrat... Hasta aquella fecha, había estado escondido en el interior de un legajo, donde aparentemente estaban consignadas las cuentas del cenobio, custodiado personalmente por el hermano bibliotecario... que por supuesto, pertenecía a la antiquísima orden de los Norcturnalis, en torno a la cual se gestó la primera congregación... La multitud de cavernas naturales era un lugar fantástico para efectuar las invocaciones destinadas a facilitar el regreso del Hijo de las Sombras... Sin embargo, la llegada del nuevo abad al monasterio complicó tremendamente las cosas, puesto que localizó el legajo con ayuda de un hermano traidor, y trató de destruirlo... usando para ello un cuchillo de plata, bañado en agua bendita... Finalizada su tarea, intentó destruirlo con el fuego... sin éxito, puesto que había sido concebido en las llamas del infierno... Mientras terminaba su tarea, empezó a sentirse mal... envenenado por las páginas del legajo... y su último gesto consciente fue el lanzar los fragmentos por la ventana más alta...

Desde aquél año, los Nocturnalis hemos estado buscando y reuniendo los fragmentos... Que se fueron escondiendo, mutando por sí mismos, dentro de otros libros, como medida de precaución... puesto que entraron en liza fuerzas completamente antagónicas: los Hijos de la Luz, a los que pertenecía el abad, intentaban localizar los restos para destruirlos, utilizando nuevas fórmulas derivadas de la ciencia, como nuevas generaciones de ácidos... combustibles... Sin embargo, hemos tenido suerte... quizás por no dudar jamás en utilizar la fuerza extrema... y el legajo ya está, una vez más, completo en nuestras manos... Las páginas se han soldado por sí mismas, en cuanto las hemos dispuesto sobre la lápida sagrada...

Hace dos noches, efectuamos el penúltimo conjuro... Ahora, solo falta un pequeño detalle... apurar una copa de sangre de una mujer, nacida el 28 de octubre de 1990... y arrancar el corazón, para depositarlo, aún palpitante, sobre la lápida sagrada... pronunciar la última invocación... y conseguir, de esa manera, que regrese entre nosotros, el Hijo de las Sombras... y que se alimente con tus restos, para cobrar forma...

Para que luego digas, querida, que solo te quiero por tu cuerpo de diosa...

jueves, 2 de septiembre de 2010

ANTES DE LA CEREMONIA...



¿Alguna vez te has parado a pensar lo fácil que es hacer desaparecer a un adolescente, sobre todo en un centro comercial, en una playa, o en un hotel? Se tarda muy poco tiempo, minutos apenas, en conseguirlo… pero muchas veces, lo peor comienza después… Para la familia, y para los interesados… Pues algunas desapariciones no son casuales… Y casi cualquier cosa puede suceder…

Ha sido todo tan sencillo, que incluso me da un poco de miedo… ¿A ti no? Es verdad, que de momento no puedes hablar… Ni podrás hacerlo durante un buen rato, es lo bueno de las mordazas de cuero… ¿Estás cómoda en la cama, querida? Igual te extraña un poco la postura, ¿verdad? Con los brazos extendidos en cruz, hacia los dos lados… Y las piernas, dobladas por las rodillas, atadas a los pies de madera de pino, de tal forma que tu zona genital queda maravillosamente expuesta, y se pueden ver todos los detalles… Dentro de unos minutos, vendrán los otros invitados, y nos ocuparemos de ti… Pero quiero contarte lo que te espera…

Es muy fácil… Escoges un lugar adecuado, como por ejemplo este gigantesco complejo hotelero, que además de spa, gimnasios, restaurantes de todo tipo (incluso su propia franquicia de Pizza Hut), incluye ocho salas de cine… A las que acuden muchos menores solos… Hoy necesitábamos una chica, virgen, de no más de catorce años… El resto, no importaba… ni siquiera lo que hiciéramos después con ella… Aunque siendo tan hermosa, estoy seguro de que algo se nos ocurrirá…

Somos varios, los ojeadores, una decena, en distintos hoteles de la costa… Y cada uno de nosotros tiene, como poco, alquilada una habitación: nada como trabajar en un entorno controlado, en casa… Con tantos ascensores, que llevan a todas las plantas, con tantas escaleras, y tantas puertas y vías de escape, es un enorme hormiguero que acoge a más de dos mil huéspedes… repartidos en más de mil quinientas habitaciones…

¿Nunca te ha dicho tu madre que no te vayas con extraños? Pero claro, es la misma madre que te ha enseñado a confiar en las personas uniformadas, sobre todo en aquellas que trabajan para ti… Por eso, no te ha parecido extraño que un botones del hotel se acercase a ti en la cola de los cines, y te dijera que tu madre se ha puesto enferma, y que éste señor tan amable te va acompañar a la nueva habitación… Solo entonces has tenido miedo, cuando mi compañero te ha puesto el paño con cloroformo en la nariz…

Y te has despertado, completamente desnuda, atada a la cama… Eres realmente hermosa, ¿lo sabes? He tenido que afeitarte la ingle, y dejarla igual de limpia de pelo que el resto de tu hermoso, increíble cuerpo adolescente… Ni te imaginas hasta qué punto me ha costado no tomar un pequeño “anticipo” de lo que de todas formas espero llevarme dentro de un rato… Es curioso… si el examen preliminar que te he realizado minutos después de atarte hubiera determinado que no eras virgen, si un amiguito del instituto te hubiera desflorado, todo habría sido más sencillo para ti… habrías sufrido menos…

Las ceremonias arcaicas pueden ser muy interesantes… No, nosotros no somos depredadores sexuales… al menos, no todos… Somos gente respetable: profesores de instituto, empleados de banca, comerciantes, amas de casa, abogados, algún médico… pero de vez en cuando, nos reunidos para una ceremonia satánica, rindiendo culto a los dioses oscuros, a las criaturas que parecían haber salido de las alucinaciones de Lovecraft, de sus mitos de Cuthlu… pero que en realidad, existen… tal y como podrás comprobar dentro de un rato… Nuestra fundadora redescubrió hace veinte años un antiguo grimoiro, un ejemplar perdido del “Malleus Maleficarum”, que contenía las pistas para llevar a cabo el conjuro… De momento, es necesario ir escalando eslabones, atrayendo a nuestro pentagrama, a nuestro círculo demoniaco, ejemplares de cada vez mayor poder….

Se trata de anclarlos a nuestro nivel espiritual mediante conjuros, invocaciones, hierbas, danzas, todo un conjunto perfectamente estructurado, la auténtica ceremonia de la que hablaban en el “Enchiridyon”… y su finalidad no es otra que la de atraerlo dentro de tu cuerpo, querida… No hay demonio ni ángel caído que se pueda resistir a los encantos de una auténtica virgen como tú…… Notarás cierta incomodidad cuando tenga lugar la posesión… fuertes dolores articulares… hinchazón en los pechos… algo de sangre en las comisuras de los ojos y la boca…

Pero tranquila, será algo pasajero… Nuestro objetivo no es solamente meterte el demonio en el cuerpo… literalmente… sino más bien sacártelo, y añadirlo, al menos todo su poder, al de los otros que ya están presos dentro de nuestro báculo… ¿Cómo describírtelo? Bueno, es sencillo: es una especie de bate de béisbol, labrado en piedra volcánica, con elaborados dibujos y bajo relieves antiquísimos, que fueron tallados en la antigua Sumeria, hace más de cuatro mil años… Para arrastrar el demonio desde el interior de tu cuerpo hasta el báculo, tendremos que introducírtelo profundamente, y es más de medio metro, aunque de todas formas, también podemos limitarnos a rasgar tu himen, para que esa membrana protectora, unida a tu propia sangre, se encargue de terminar la fusión… Y luego, al retirarlo, terminará la primera parte del ritual…

¿Interesante, verdad? Porque luego, para compartir de alguna manera el poder, la energía demoníaca que se haya podido quedar dentro de tu cuerpo, todos los hombres (hoy somos veinte) copularemos contigo, hasta conseguir llenarte de nuestra fuerza vital… Nuestras hembras harán lo mismo con el talismán, aunque por supuesto, de manera casi simbólica: no se trata de producirles desgarros ni incomodidades, y terminaremos la velada con una multitudinaria orgía… a la que no estarás invitada, porque en aquél momento, ya habrás cumplido con tu función…

Comprenderás que, después de haber visto todo nuestro ritual, los conjuros, las personas que se esconden tras las máscaras de zorro negro, es completamente inviable que te dejemos con vida… Y eso nos lleva a la última parte: el sacrificio… y la cena… La nuestra es una habitación especial, como habrás podido comprobar: solo está la cama de baldaquino, y las paredes están recubiertas de plásticos, igual que el suelo y el techo… En cuanto terminemos contigo, entrará una cuadrilla de obreros, para devolverla a su estado original (ellos solo saben que pagamos bien por el trabajo)… Pero con tanto ajetreo de las ceremonias y rituales, comprenderás que nos entre sed, ¿verdad? Ese es el motivo de los cateters que te hemos insertado en brazos y piernas: recogeremos lentamente tu sangre en dos enormes fuentes, que removeremos con el báculo para terminar esta parte de la invocación… Con algo de suerte, te quedarás inconsciente durante la orgía, y para cuando empecemos a trocearte con los trece cuchillos rituales, no te darás cuenta de nada… Trozo a trozo, y en vivo, te iremos arrancando la carne, la grasa, hasta dejarte reducida a poco más que un esqueleto, con las tripas y tu matriz rellena de esperma y desgarrada, porque no vamos a comernos nuestra ofrenda, ¿verdad? Lo que quede de ti, será enrollado en varios trozos de plástico, y por la noche, dos amigos pescadores te lanzarán en alta mar (igual que a Melody, los padres no tienen nada que ver con su desaparición), y nunca más se sabrá de ti…

Antes te he dicho que había una forma de que sufrieras menos, ¿lo recuerdas? No, lo siento mucho, pero no te puedo dejar escapar con vida, eso de ninguna manera… Ahora ya sabes el coste que tiene el participar en una de nuestras ceremonias… En algunos casos, tus predecesoras han seguido respirando hasta el último momento, se han dado cuenta de absolutamente todos los cortes en su cuerpo, de cada trozo de pecho que les era arrancado con los trece cuchillos, han visto cómo lo devoraban delante de sus narices, y han sufrido, horriblemente, hasta han muerto por exanguinación…

Yo te puedo evitar todo eso, al menos en parte, con esta jeringuilla: es un potente anestésico, de acción progresiva, que irá ralentizando tu corazón y, cuando termine la orgía, te hará morir… ¿Te parece bien el trato? ¿Menos sufrimiento, a cambio otra penetración?

Te he dicho que no somos depredadores sexuales… En eso, te he engañado… Porque yo si lo soy… Tenemos quince minutos antes de que llegue el primero de los invitados… Y a mí me encanta sodomizar a las adolescentes… ¿Te parece justo? Luego, en cuanto hayamos terminado, te daré la vuelta, apretando de nuevo, las cinchas de la cama, y te podré la inyección… No soy una mala persona, por eso, jamás tomaré algo que no me des voluntariamente… aunque en tu situación, tienes muy poco que perder… y no pienso engañarte… Mi conciencia no me lo permitiría…




Si estás de acuerdo en aceptar mi don, cierra los ojos tres veces seguidas…






Muy bien, ya sabía que eras una chica razonable…

miércoles, 1 de septiembre de 2010

ENTERRADA...Y OLVIDADA...



UNO- El diario de Melinda Smith.

Enterrada viva… entre grandes dolores… disfrutando de unas pocas horas de luz cada día… y agonizar lentamente… con el único consuelo de que todo terminará, de una manera o de otra… y de poder, de alguna manera, contar tu historia…

Día uno. Bruscamente, el suelo se desmoronó bajo mis pies. Lo que parecía ser roca sólida y algún matorral, detrás del que pensaba orinar, se convierte en un embudo de arena y piedra, en la montaña de Montserrat. Me llamo Melinda Smith… Y voy a morir aquí…

Día dos. El tiempo ha dejado de tener sentido, y lo único que siento son oleadas de dolor desde mis piernas. No hace falta ser médico para comprender que me las he partido las dos con la caída. La derecha tiene la tibia rota, y el hueso asoma entre la carne… La izquierda ha tenido mala suerte: me he partido tibia y peroné… El dolor es brutal… Si no tuviera mi pequeño botiquín, lo pasaría mucho peor… Tengo 21 años, soy estudiante de Bellas Artes en Londres, y llegué a Barcelona hace una semana, con una amiga, para disfrutar de una ciudad cálida y acogedora, como paso previo a nuestra visita a Navarra, tras las huellas de los Templarios… pero creo que nunca iré allí, ni a ninguna otra parte…

Día tres. Esta mañana, antes de que el sol llegara al fondo del agujero, he escuchado las voces de la partida de búsqueda… Lo sé, porque gritaban mi nombre, una y otra vez… Pero yo no podía responder… De alguna manera, en las paredes han crecido varios árboles que, al mismo tiempo que han mitigado los efectos del golpe, me han lesionado la garganta: la tengo tan inflamada, que no puedo hablar, y mucho menos gritar pidiendo ayuda… He intentado hacer ruido con dos piedras, hacer algo para llamar su atención, incluso he quemado varias páginas de mis cuadernos… pero la vegetación ha impedido que alguien se diera cuenta…

Día cuatro. Empiezo a tener hambre. Aunque por suerte, hay un pequeño riachuelo que corre por la esquina derecha de mi celda, y nunca me falta agua… Para comer… eso es otra cosa… No hay nada, salvo algunas superficies llenas de moho verde, minúsculos champiñones que asoman junto al agua, una caja de galletas de chocolate que compré en el Monasterio con Lisbeth, mi amiga, y por supuesto, las páginas con mis dibujos… He tenido la suerte de llevar conmigo la mochila, porque después de la visita íbamos directas a Barcelona para coger el tren, y no me falta ropa de abrigo… De no ser por la mochila, la caída de espaldas me habría matado… Creo que no he tenido suerte…

Día cinco. Me preocupa mi pierna izquierda… He cogido los palos más grandes que he encontrado, y de alguna manera me he entablillado las dos piernas, usando varias tiras de tela que he sacado de las camisas de algodón. También me he puesto varias capas de musgo sobre la herida, después de lavarlas con un poco de agua… Espero que sirva para algo… No pensé que mi mochila tenía tantas cosas inútiles… Recuerdos de Barcelona… Dos pares de vaqueros, dos sujetadores, cuatro bragas, dos camisas, dos camisetas, unas sandalias, unas botas de montaña, un mechero, una pequeña linterna, una navaja… Y mis lápices de dibujo… Y mis libretas… Para no tener frío, me he puesto las camisetas… y he cortado los pantalones, para dejar al aire las heridas…

Día seis. Tengo mucha hambre… Y frío… Se han terminado las pilas de la linterna… Escribo para mantenerme ocupada, con letra muy pequeña, y me muero de hambre… Me duelen mucho las piernas, y tengo fiebre… Debo aprovechar las cuatro horas de luz al día, para escribir… No reconozco mis manos cuando las alzo a la luz… Hoy han pasado las patrullas de rescate, las he oído muy cerca… pero estoy demasiado cansada para intentar gritar o hacer fuego (el mechero se ha gastado)… No sirve de nada… Paso casi todo el tiempo durmiendo, y soñando con el sol, con el aire puro… con el cielo…

Día ocho. Duermo mucho… es la única manera de no sentir dolor… Me desplazo reptando sobre los nudillos, con las piernas completamente rígidas por el dolor… y por las heridas… He aflojado un poco los torniquetes, para que siga fluyendo la sangre… Mi cuerpo huele raro… No me puedo lavar, ni cambiarme de ropa… y me cuesta mucho llegar a la esquina derecha del pozo, donde he improvisado un retrete… con dos piedras…

Día once. Estoy cansada… Sé que no me van a rescatar, por muchos esfuerzo que realice mi amiga Lisbeth… Me darán por desaparecida… Y ya no me importa…

Día catorce, creo… Llevo dos jornadas sin comida… aunque estoy rascando un poco de musgo... y lo como... pero todavía me queda agua… No soy médico, pero mis piernas huelen mal… y moverme es muy doloroso… Anoche llovió un poco, y me arrastré al centro del agujero, a ciegas… Pude lavarme la cara, las manos…

Día quince. Me cuesta respirar. Nunca he pensado en la muerte. ¿Quién lo hace, con 21 años? Pero ahora, casi me parece una liberación… Me estoy quedando sin papel… Me duele la cabeza, y los ojos… Si me sacasen de aquí, tal vez perdería las piernas…

Día diecinueve. Hoy dejaré de beber. No tengo fuerzas para cortarme las venas… ni valor.

Día veintiuno. Veo mal. Huelo mal. Mamá, te


DOS- Una búsqueda concienzuda.


Serían las dos de la tarde del 4 de noviembre de 1965 cuando se personó en las dependencias de
la Policía de Torrent la ciudadana inglesa LisbethConnor, natural y resdiente en Londres, de 21 años de edad, para comunicar la desaparición de su amiga Melinda Smith, también de 21 años y residente en la misma ciudad. La denuncia se cursó en la comisaría de Torrent. Según relata la denunciante, decidieron visitar el Monasterio de Montserrat y los alrededores, para tomar una serie de apuntes al natural de la zona, puesto que las dos cursan estudios de Bellas Artes. Una vez terminada la visita, la denunciante optó por bajar en coche hasta Barcelona, aprovechando la presencia de un conocido, mientras que la desaparecida comunicó su intención de quedarse un rato más explorando la zona, y regresar con el último tranvía. El punto de encuentro quedó fijado en una céntrica pensión ubicada en las Ramblas, a la hora de cenar. Sin embargo, la presunta desaparecida no acudió a la cita, por lo que su acompañante empezó a temer que hubiera sucedido una desgracia. A la mañana siguiente, se dirigió al consulado británico para comunicar la desaparición, y pedir ayuda, puesto que tenía problemas con el idioma. Por ello, se le asignó un enlace, y comenzaron los trámites con las autoridades españolas, para comunicar la desaparición de la ciudadana británica.
Por las características de la desaparecida, especialmente por su carácter jovial y expresivo, en un primer momento no se descartó el que fuera una ausencia voluntaria, por ejemplo, que se hubiera encontrado con un amigo o conocido en Montserrat, y que hubiera optado por quedarse a pasar la noche en otro domicilio, hotel, pensión o alojamiento alternativo. Asimismo, habiéndose cumplido el plazo de 24 horas, se facilitó la descripción a todas las comisarías, agentes, entidades hoteleras, estaciones, y se puso en marcha un dispositivo policial conjunto. Al tratarse de una zona especialmente agreste y peligrosa, con gran cantidad de cavernas y oquedades, se efectuaron varias batidas por los aledaños del Monasterio, pero sin éxito. La operación de búsqueda se repitió en varias ocasiones durante los siguientes quince días.
Desde el primer momento, se mantuvo una línea abierta con el consulado británico, con el fin de agilizar los trámites de información a la familia, mientras que se iniciaba una investigación paralela con efectivos del New Scotland Yard, por si la desaparecida hubiese embarcado en algún barco rumbo a Gran Bretaña, y se enviaron circulares con su foto a los distintos puestos fronterizos. También se incorporaron a la búsqueda efectivos de la Guardia Civil y del Ejército de Tierra, pero sin éxito. Al finalizar el primer mes, y ante la carencia absoluta de resultados positivos o negativos, se desconvocó la alerta máxima, y se retiraron los efectivos asignados al caso. El consulado británico manifestó su indignación por las tareas realizadas por la policía y cuerpos de seguridad españoles, si bien no se descarta la posibilidad de un secuestro por persona o personas desconocidas, y con finalidad también desconocida.
TRES. Una partida de caza... y dos rescates.
El 17 de octubre de 1972, Joan Manuel S. participa en una pequeña cacería ilegal con otros dos amigos, por la sierra de Montserrat. Son las siete y media de la mañana, y está siguiendo con su perro el rastro de una liebre, y se aproxima a una zona especialmente agreste cuando, de repente, el suelo cede bajo sus pies. Se encuentra en medio de un denso matorral, y aunque suelta la escopeta e intenta agarrarse a las matas de retama, es inútil, y termina cayendo en una profunda oquedad. Sus cartucheras, posiblemente, le salvan la vida, puesto que se queda enganchado en un afloramiento rocoso, y de todas formas su corpulencia le impide caer más abajo. A grandes voces, pide ayuda a sus compañeros de cacería quienes, al carecer de las cuerdas necesarias para efectuar el rescate, van al Monasterio para pedir ayuda.
Una hora más tarde, una unidad de bomberos llega al lugar, y comienzan el rescate. Los efectivos de la Guardia Civil realizan el atestado, imponiendo a los furtivos la correspondiente sanción, puesto que en ningún momento han pretendido ocultar sus escopetas ni las dos liebres. A la una de la tarde, una vez finalizada la operación, que se salda con una costilla rota y múltiples abrasiones en manos y brazos, los bomberos efectúan un reconocimiento de la sima.
El cabo Teodoro Ramirez desciende en "rappel" más de doce metros hasta tocar fondo, y al iluminar con su linterna descubre, a unos dos metros de la pared izquierda, lo que parece ser un montón de ropa y una serie de objetos diversos. Al aproximarse, comprueba que se trata de un cadáver parcialmente momificado, en posición fetal. A su alrededor se encuentran pulcramente alineados cuatro cuadernos de dibujo de tamaño estándar, lápices de colores, varias prendas de ropa y una caja metálica de galletas (vacía).
Inmediatamente se da parte al equipo forense y a la Policía, que se desplazan al lugar de los hechos para recoger todas las pruebas que puedan servir para la identificación del difunto. Después de realizar las fotos y mediciones necesarias, el juez de instrucción ordena el levantamiento del cadáver y su traslado al Instituto Anatómico Forense de Barcelona (Hospital Clínico).
Los resultados de la autopsia indican que la causa de la muerte fue el hambre y la sed, que se sumaron a una infección derivada de las fracturas con minuta de ambas piernas. La muerte se produjo entre dos semanas y un mes después de la caída. De la lectura de las anotaciones se deduce que la difunta era Melinda Smith, la ciudadana desaparecida en 1965...