¿Notas mi mirada en el espejo, amor? ¿Notas cómo mis ojos recorren tu menudo cuerpo?
¿Notas
cómo mis labios te acarician y te besan? ¿Notas mis manos sobre tus pechos de
ninfa? ¿Notas mi presencia a tu alrededor? ¿Notas mi suave aliento en tu
cuello?
Porque estoy allí, contigo, mirándote. De vez en cuando, me dejo ver, me asomo desde el fondo de tus ojos a la realidad. A pesar del tiempo, de la distancia, de la vida, te acompaño, siempre… Donde tú estés siempre estaré yo, velándote, acompañándote…
Tal vez, porque en la muerte no hay barreras… Y para mí, morir no fue una liberación:
estar
contigo era lo que más deseaba en esta vida. Y se me ha concedido ese don. Nunca
más estarás sola, ni cuando lo desees… Nunca más estaré lejos de ti, mientras
vivas…
Siempre
estaré a tu lado, amor… siempre…

