miércoles, 10 de noviembre de 2010

EL PUDRIDERO

... Así que esto es la muerte en vida... No, desde luego que no imaginaba que pudiera ser algo tan basto, zafio, tan soez... y apestoso... Muchas veces, durante mi carrera como detective, he tenido que investigar historias extrañas, que lindaban con lo satánico, con viejas religiones y dioses exigentes, pero nada de lo que he averiguado me podía preparar para esto... Pero mejor, volvamos al comienzo...

Viernes 22 de octubre de 2010, estoy sola en mi despacho, alquilado por un puñado de euros en la Torre Picasso, gracias a una serie de favores "silenciosos" que he realizado a unos cuantos clientes importantes, para ocultar, entre otras cosas, el asesinato de una prostituta en una de las orgías celebradas por el equipo de fútbol de mayor importancia de la ciudad... Partiendo del principio de que "si no hay cadáver, no hay delito", lo solucioné todo con un par de llamadas, falsificando una declaración de últimas voluntades y donando el cuerpo de la desafortunada "para el progreso de la ciencia" y un informe falsificado de la autopsia, indicando "muerte natural", cuando tenía unos hematomas sospechosos en el cuello... Creo que todavía debe quedar algún resto suyo en la Facultad de Medicina, aunque hayan pasado tantos meses...

Soy una trabajadora eficaz, incansable, con buenos contactos en los bajos y en los altos fondos... y curiosamente, el caso que me está costando la vida, venía de las más altas cúpulas de la sociedad española (tan altas, que ni siquiera me atrevo a recordar en voz alta el nombre de los implicados), y además involucraba a menores... y magia negra... Nunca me han gustado los contratos que suponen relacionarme con otras culturas tan antiguas, como los chamanes, los brujos australianos, o los de Haití... ni intervenir cuando se han producido delitos de sangre...

Pero, como mi reputación como encubridora me precede, aquella tarde de viernes al acudir al "punto caliente"... Aparco mi furgoneta alquilada delante de la nave, y antes de entrar, me cambio en la parte trasera, poniéndome un holgado mono de pintor y botas de pocero... Eran dos adolescentes, varones, casi decapitados, y otros muchos cortes en diversas partes del cuerpo, en medio de un pentagrama trazado con sangre en el suelo de una nave industrial. Al principio, no iba a ser más que una orgía entre amigos... Concretamente entre un grupo de respetables "padres de la patria" y los dos menores, emulando quizás lo sucedido con las tristemente famosas Miriam, Toñi y Desirée, las "niñas de Alcasser", pero en versión gay... Sin embargo, con las drogas, la bebida, el "ambiente" se fue calentando... y les apeteció hacer algo distinto: divertirse un poco a costa de los conocimientos de un mendigo que rondaba por el polígono, con fama de poseer extraños poderes, como por ejemplo, invocar a los demonios, o convertir a una persona en un muerto viviente... A cambio de una fuerte cantidad de alcohol, y otra de dinero, el hechicero realizó un conjuro, durante el cual arrebató la vida a los menores...

Ni lo sé, ni me lo han contado, el tipo de actividades que se desarrollaron antes, durante y después de la ceremonia, mi única preocupación es encontrar la mejor manera de deshacerme de los cuerpos... Hay una enorme cantidad de sangre por todas partes... por lo que decido utilizar directamente una de las mangueras anti-incendios, y con ella borro todas las huellas, incluyendo por supuesto el pentagrama y todas las inscripciones que han realizado durante la ceremonia... Me detengo brevemente junto a los cuerpos, no deben tener más de doce o trece años... Seguramente dentro de unas horas, habrá una familia que se preocupará por ellos, por su paradero, que no entenderá por qué tardan tanto tiempo en volver a casa... Y que pondrán sus fotos en carteles, con los que llenarán el barrio... Y acudirán a los programas de televisión, pidiendo ayuda...

Pero, realmente, ese no es mi problema... Yo me limito a realizar un trabajo, y a cobrar, francamente bien, por los servicios prestados... Por eso, cuando el suelo ya está limpio a manguerazos, y el aliviadero que se encuentra en la esquina ha engullido toda el agua ensangrentada, me dedico a los cuerpos... Por las huellas, los enrojecimientos en la zona anal y las magulladuras en la cara y los brazos, es evidente que ha sido "algo más" que una simple orgía entre amigos (los colchones aparecen contra la pared, pero no tienen manchas de sangre, así que me olvido de ellos: los propios yonquis de la zona se encargarán de darles un buen uso...), y que se ha ejercido una violencia feroz sobre los chicos... Aunque no es algo que me concierna, saco un par de fotos de los cadáveres, antes de meterlos en dos bolsas de plástico de comunidad, y en dos cubos de basura con ruedas que he sacado de mi furgoneta... Con mi cuchillo de monte, termino de desprender las cabezas, pues son incómodas de manipular... Cuando reviso la nave, compruebo que no he dejado ninguna prueba que pueda incriminarme... como siempre, todo perfecto...

"Pobres chicos, casi me dan lástima..." es lo que pienso mientras atravieso Madrid hacia otra nave abandonada, que alquilé hace ya varios años al grupo de yonquis que viven al lado... Bajo los cubos de la furgoneta, usando la pequeña rampa que hice fabricar a medida, y los llevo al sótano de la nave... En el fondo, soy una incurable romántica: nada mejor que una fosa anónima, en los cimientos de una propiedad que jamás se venderá... Tengo incluso una pequeña retro-excavadora, con la que voy excavando las tumbas... y abundantes provisiones de cal viva y de cemento... En este caso, me dió tanta pena (era la primera vez que hacía desaparecer cadáveres de adolescentes), que los envolví en varias capas de lona plástica, y me limité a sepultarlos en la tierra, y aplicar la capa de cemento... En poco más de dos horas desde que recibí la llamada, el trabajo está terminado... O al menos, es lo que yo creía...

Una semana después, las fotos de los dos adolescentes empapelan muchas farolas y calles de la ciudad... Resulta que uno de ellos, el rubito, era un "don nadie", de clase media... Pero el otro, el moreno, el más aniñado de los dos, era el hijo del embajador de una de las repúblicas bálticas, de esas cuyo nombre es imposible acordarse, porque todas suenan igual... Y su familia, vinculada al ex-dictador y actual presidente electo, estaba muy enfadada... y plenamente dispuesta a encontrar a su "querido hijo"... o, en todo caso, sus restos... al mismo tiempo que deseosos de vengarse, contra aquellas personas que participaron o encubrieron su muerte... Al oír esta parte, se me atragantaron las palomitas que estaba comiendo en mi despacho, mientras veía el telediario...

Dos días después, salió en la portada de todos los periódicos el misterioso hallazgo de un importante personaje de la noche madrileña, en el maletero de su coche, con un tiro en el corazón y otro en la frente, y con la boca llena de plumas de gallo negro... Dos noches después, otro personaje fue hallado en su jacuzzi, con un muñeco hinchable de único acompañante, y con la garganta llena de plumas de gallo negro... Otras cuatro personas, que por una indiscreción de mi "patrocinador" yo sabía que habían participado activamente en la fatal orgía, murieron todas ellas de manera misteriosa...

En principio, de todas aquellas personas involucradas, yo era la única que seguía con vida... Todas estas muertes extrañas me hacían pensar que se tratase de una venganza, y solamente podía provenir de un lugar: la familia de Iosef Chemenievo, el hijo del embajador de Monrovia... También supuse que lo más inteligente sería confesar lo ocurrido, y de alguna manera, pedir clemencia... Ya tenía decidida la manera en que me pondría en contacto con la Embajada cuando, ayer por la tarde, vinieron a recogerme a la oficina dos matones, cuyos trajes de chaqueta y gabardinas eran insuficientes para ocultar las armas que llevaban en las fundas sobaqueras. Con un fuerte acento ruso, "Armario 1" me indicó que su patrón, el embajador, me estaba esperando en su despacho. Un coche oficial, aparcado en el carril bus, nos esperaba... El trayecto hasta allí fue muy rápido, puesto que el edificio estaba enclavado en el Paseo de la Castellana. La puerta se abrió automáticamente, y accedimos al parking subterráneo."Armario 2" me ayudó a salir del coche, un lujoso Mercedes a todas luces blindado. El embajador, algo más bajo y más gordo que sus secuaces, me esperaba sentado detrás de su inmensa mesa de despacho, en la que se encontraban una escribanía de cuero, una elegante lámpara estilo "tiffany", una botella de agua mineral y dos vasos... Con un gesto, me indicó que me sentase delante de él...

"Estoy enterado de su participación en la muerte de nuestro único hijo, señorita González... Sus clientes nos han informado de ello, pero ninguno ha sido capaz de indicarnos ni el lugar ni el método que usted ha utilizado para deshacerse de los cuerpos...  Y necesitamos recuperarlos, al menos, el de mi hijo. Si usted colabora plenamente con nosotros, podríamos ser clementes..." Supongo que mi confesión, a los desolados padres de Chemeievo, no les sirvió de mucho... Especialmente cuando abrieron la tumba, y comprobaron que su "querido hijito" había sido decapitado, lo que según sus creencias, le impediría entrar en el cielo... Y tampoco les entusiasmó que yo hubiera sido la persona que terminó de cortarle la cabeza, para que cupiera mejor en el cubo de basura que utilicé para transportarlos... De todas formas, no mostraron su indignación, el embajador agradeció mi colaboración, y nos despedimos... Yo salí del sombrío edificio bastante tranquila.... aunque por supuesto, me equivocaba: su raza es más bien de las que esperan a que pase el tiempo, y que el enemigo se confíe, para actuar...

Siempre me han gustado los bombones de chocolate, rellenos de licor o de crema de café... Mi pasión por el sexo y mi físico espectacular siempre se han visto recompensadas con una pléyade de amantes, a cual más rico y atento... Por eso, no sospeché cuando un "mensajero" me entregó en mi despacho una caja de mis bombones favoritos, unos días más tarde, "de parte de tu cliente agradecido"... No sé, quizás me habré comido dos o tres... antes de empezar a sentirme mal...

Todo el resto, es una nube de imágenes inconexas... Me han desnudado por completo, ni siquiera el tanga se ha salvado, y luego han quemado mi ropa... Me han obligado a beber un extraño fluido, que olía francamente mal... y sabía peor... Han sacrificado un gallo negro entre mis pechos, y me han regado con su sangre, mientras pronunciaban lo que supongo que eran conjuros o maldiciones... Luego me han vuelto a obligar a beber otro líquido nauseabundo, y me han insertado dos cánulas en la nariz, para soplarme dentro un extraño polvo... Y luego, me han llenado la boca de plumas de gallo negro... Todo esto, por supuesto, lo he ido viendo de manera inconexa, como si estuviera en uno de esos episodios de realidad alterada que trata el doctor House... salvo que era real...

Quizás pensaba que, al haberles llevado "voluntariamente" a mi nave, donde estaba enterrado su hijito, me perdonarían mi participación en el asunto... Pero, evidentemente, no ha sucedido de aquella manera... Alguien, un hechicero o un brujo, se ha encargado de todas aquellas personas que estuvieron en la orgía... para simular la muerte... y uno de los forenses también ha falseado las presuntas "autopsias", que nunca tuvieron lugar... Una vez terminado el velatorio, y todavía en los recintos del anatómico forense,  los cadáveres eran retirados por el personal auxiliar de la Embajada de Monrovia...los ataúdes se llenaban de troncos de pino, para que ardiesen bien en los crematorios... Y, sin embargo, están todos aquí, conmigo, en este gran sótano que es un poco más grande que mi apartamento... Desnudos... inmóviles, medio reclinados en lo que parece un gran embudo de escasa profundidad... Tenemos una especie de soporte en los pies, que evita que nos caigamos, y nos han puesto una soga al cuello... y en el centro han colocado varios grandes cirios, estilo Catedral, que proporcionan una luz inestable, pero suficiente para que nos hagamos una idea de cuenta de nuestra degradación...
Que patéticos parecemos ahora, sobre todo ellos, los "grandes hombres"... con sus cositas ridículas y arrugadas, con sus michelines y sus dobles papadas...  Desnudos, con el cuerpo pudriéndose lentamente por fuera y por dentro... uno de los efectos secundarios de los bebedizos y polvos que nos han suministrado... Mudos, porque la cuerda nos atenaza el cuello... Pero lo bastante vivos para sentir el dolor... para percibir el hedor de nuestra propia carne y sangre descomponiéndose... y darnos cuenta de que tal vez, hasta que no se nos termine de morir el cerebro, mientras que siga quedando una partícula en nuestro organismo que no haya sido devorada por los insectos o los variados animalillos que pululan por este lugar, seguiremos viéndolo todo... reflejándonos en el estado de nuestros compañeros... para averiguar el nuestro... Y por supuesto, conscientes... en todo momento...

martes, 9 de noviembre de 2010

DENTRO DE LA URNA

Lejos de todo, de la luz, del aire,

de la vida... ella espera...
A varios metros bajo tierra,
bajo una pesada losa, espera...

¿Qué más le da el paso del tiempo,
si está rellena de muerte?
Lejos ha quedado la energía vital,
la enfermedad, la decrepitud...

Menos cerca se encuentra la agonía,
la desesperación, el último dolor...
la sensación de un paño que tapa,
pudoroso, su cara demacrada...

Y todo termina en medio del calor,
asfixiante, que de no estar muerto,
sin duda le mataría... extraña sensación,
despedirse así de la vida...

Cenizas de carroña y madera,
de sudario y enfermedad, recogidas,
quizás para siempre, en una urna...
negra como la desesperación...

Y desde hace varios años,
solo tiene por compañía
las cenizas de su suegro...
y un triste atadillo de huesos...

¿Cuántas horas se han pasado,
durante estos años, hablando?
¿Cuántas veces se han preguntado
por cómo estaría la familia?

Pero lo que en uno es aceptación,
paz y sosiego, lo es en el otro
odio, rabia, absurda y ciega,
por estar muerto... y ellos vivos...

Por eso estuvo rondando un tiempo,
a sus hijos, a su mujer... su vida...
mas con el paso del tiempo...
ha perdido la fuerza...

Y solo, cada 8 de noviembre,
cuando recuerdan su ausencia,
y casi celebran su cumpleaños...
las cenizas se agitan furiosas...

LA HIJA DE LA NIEBLA

"No bajes a la playa si hay niebla". Aquél fue el único consejo que me dieron, al hacerme cargo del faro de Orbitum... Nada más... Es lo único que me recomendó mi predecesor, que también se había presentado voluntario para este incómodo destino, en la zona sur de XX... "No bajes", me repitió, mientras se subía a bordo de la misma lancha que me había traído a mí un par de horas antes... y, sin embargo, al perderse en lontananza, con la única compañía del del piloto de la Zodiac, parecía estar bastante seguro de que yo terminaría haciendo precisamente eso...

Mi nombre es Francisco García Pérez, y antes de optar por este solitario trabajo, he estado dando tumbos entre una amplia gama de ocupaciones: hacer hamburguesas en un restaurante, limpieza de casas y hospitales, dar clases a los niños, periodista, militar... y, ahora, farero, a dependiendo del Ministerio de Marina... Un buen amigo, Gerardo, me comentó que se iba a quedar una vacante para el puesto... Sin cargas familiares pesadas (sigo viviendo con mi madre), ni relaciones estables (como no contemos a mi gato Chiqui...), sobre todo me atrajo la posibilidad de ganar un buen dinero... y de no tener la posibilidad de gastarlo... Nunca me ha importado la soledad, o el vivir a contratiempo, y de alguna manera, le encontraba cierto romanticismo al aislamiento, con mis libros, mis cuadernos para escribir, alumbrándome gracias a la línea eléctrica que nace en la isla principal, y un surtido de lápices de colores por si me daba por dibujar las aves marinas...

Era un trabajo redundante: se trata de estar despierto y pendiente del mecanismo del faro, puesto que desde el año 2001, casi todas las operaciones se realizan mediante un ordenador central, al que se puede acceder desde la Capitanía General... Pero siempre se producen fallos, materiales o humanos, y desde el naufragio de noviembre de 2006, en el que perecieron siete personas cuando un pesquero se estrelló en el arrecife septentrional, se ha comprendido la necesidad de un farero... Dispuesto a tomar cualquier medida, para evitar nuevas muertes... Por eso, existe la posibilidad de suplir la energía eléctrica del generador por la de una dinamo accionada manualmente, hay un amplio surtido de bombillas, y también varias linternas a pilas, sin contar el enorme fanal de petróleo, con más de sesenta años de antigüedad, que todavía se encuentra en su ubicación original...

La torre del faro tiene más de 30 metros de altura, es de recia piedra caliza, y lleva décadas soportando el asalto de las olas, por lo que no hay motivo para que surjan problemas. La parte superior está formada por una estructura de hormigón y acero, en la que se han incrustrado los pequeños ventanales, provistos de cristal anti-tormenta, y la puerta que permite acceder al camino de ronda. El conjunto está coronado por un tejadillo plano, pintado de blanco y rojo, sobre el que se alza, orgulloso, el gallo de una veleta... Junto a la torre se encuentra la pequeña vivienda, de dos habitaciones, una de ellas la uso como comedor/despacho, y la otra, para dormir, además de una pequeña despensa y un baño, algo anticuado pero funcional...

La vida en aquella parte de la isla es muy tranquila: las provisiones las traen desde la isla principal cada dos semanas, igual que la correspondencia, aunque esto último me parece bastante absurdo, puesto que no tengo nadie a quien escribir. No hay teléfono y, por lo tanto, tampoco internet, y quizás por ello el aislamiento se convierta en más doloroso. La única forma de comunicarse con el mundo exterior es a través de la emisora de radio, que utilizo todas las madrugadas para dar las novedades antes de acostarme. Y no es prudente utilizar un ordenador, puesto que el tramo submarino del tendido eléctrico genera numerosos picos en la tensión, y el riesgo de dañar el equipo es muy elevado.

Los primeros días me costaba mucho permanecer despierto... pero al final te acostumbras, a fijar la vista en el exterior, buscando las luces de posición de un pesquero o de una patera. Rebuscando entre las pertenencias de mi predecesor, una pequeña maleta de cartón que no se ha querido llevar, encuentro un mapa "de mis dominios", y un planisferio celeste, con las principales estrellas que puedo ver lejos de la contaminación lumínica...

Mis "dominios" son bastante exiguos, una estrecha franja de tierra en mitad de la nada... Poco más de seiscientos metros de largo, por cien en su parte más ancha, con una única playa de arena negra, volcánica, y dos o tres pequeñas calas... A modo de compañía, un pequeño rebaño de cabras, que casi siempre me proporcionan algo de leche por las mañanas, y las gaviotas... Eso es todo... si no contamos a la extraña criatura que mora entre la niebla... y los restos de un par de pateras encalladas, que nadie se ha molestado en retirar: bastante tuvieron, según me comentó Ataúlfo, mi predecesor, con retirar los cuerpos, al pie del acantilado...

Es cierto que la curiosidad es bastante nociva, pero es aún peor la sensación de soledad, de añorar incluso las masas de gente que tanto me incomodaban antes de venir a esta yerma extensión de roca volcánica, desde la que no he visto más que tres o cuatro pesqueros, en todo el tiempo que llevo aquí, casi dos meses... Los libros, la escritura y el dibujo me ayudan a pasar el tiempo, puesto que las labores de mantenimiento del faro son mínimas: hace dos semanas, Roberto, el pescador que me trae los suministros, me facilitó dos grandes latas blancas de pintura gotelé, para repasar el interior de mi vivienda; y dos latas verdes de plástica para las puertas y las ventana, con lo que renové por completo el aspecto de mi "humilde morada"...

Al amanecer, terminada la guardia, me gustaba dar un paseo por las escolleras, para escuchar el sonido de las olas, y tener la impresión de que era el dueño y señor de aquellas tierras,  de unos momentos efímeros que se llevaría el tiempo... pero que de momento, me pertenecían... No dejaba de ser extraño, el sentirse tan solo, el no tener a nadie con quien hablar salvo a través de la emisora de radio, o en las visitas quincenales de Roberto... Supongo que estaría pensando en todas esas cosas, o en ninguna en particular, cuando en mitad de mi paseo, comprobé que estaba subiendo la niebla...

Nunca me ha gustado la niebla, esa impresión de estar perdiendo el control de mi entorno, de que nuevos límites se añaden a mi miopía, la vista ha sido siempre un problema recurrente, por eso la valoro tanto, igual que el oído... Y por eso odio la niebla, pues me priva de ambos sentidos... Quizás por curiosidad, me he acercado a la única playa accesible de toda la isla, y he bajado unos veinte metros por el serpenteante camino desde los acantilados... La niebla era tan densa en aquella zona, que no se oía ni siquiera el mar... A mi derecha se encontraban los restos de una de las pateras.. Y delante de mi, solamente el mar...

Estaba perdido en mis contemplaciones, cuando he observado, por el rabillo del ojo, un movimiento al pié de las rocas, en la base de una pequeña oquedad que habitualmente suele tapar la marea... Al acercarme, he comprobado que se trataba de una mano humana, que estaba excavando con desesperación para salir de aquél lugar... Escucho un ruido parecido detrás mío, y debajo de un montón de algas, que llevan pegadas a la base del farallón desde la última tempestad, o quizás antes, empieza a perfilarse otra silueta... Y justo en el límite máximo de las aguas, lo que parecían unos cuantos palos traídos por las aguas, se yerguen lentamente... En aquél momento, lo único en lo que podía pensar era en que mi cerebro, sobrecargado por el cansancio y por la intensidad de la vigilia, me estaba jugando una mala pasada... Puesto que era evidente que aquellas "personas" que estaban materializándose a mi alrededor, llevaban un cierto tiempo muertas... Aunque solo fuera por los diversos estados de la descomposición, no era necesario ser un médico para darse cuenta de ello...

Y justo entonces, cuando mi única preocupación era retroceder hasta el pequeño camino del acantilado y meterme en mi casa, y en la cama... Apareció ella... Nunca me han gustado las películas de terror, y mucho menos las de fantasmas,  pero no pude evitar establecer un paralelismo entre lo que estaba viendo, y la película "The Ring"... Estaba saliendo de la niebla una silueta, vestida de blanco, con una larga melena negra... y se desplazaba en completo silencio,  sobre la superficie de las aguas, y luego, sobre un leve manto de niebla, pero de cualquier modo, sin tocar el suelo... y se iba acercando, lentamente, hacia mí... Tenía el pelo y la túnica empapadas... pero no daba muestras de tener frío... mientras que yo estaba temblando...

Con el pelo echado sobre la cara,  me hacía sentir vagamente inquieto, sobre todo porque mientras se desplazaba desde la extremidad más alejada de la playa, iba señalando con el dedo en diversos lugares, no muchos, en todo caso, menos de diez... y en todos ellos se reproducían los movimientos de resurrección que ya había presenciado al comienzo... Ignoro el tiempo que tardó en llegar hasta mi posición... Yo quería moverme, pero estaba petrificado... Se detuvo a menos de veinte centímetros de mí, levantó la cabeza y, mirándome desde lo más profundo de unos ojos más negros que la más oscura de las noches, pronunció una sola palabra: "Vete"... Y después, se dio la vuelta, y regresó de nuevo hacia  la orilla, arrastrando a su macabro cortejo... hacia el agua...

En cuanto desapareció bajo las olas, fui capaz de moverme, y subí corriendo las escaleras, hasta llegar a mi casa, me tomé un copazo de coñac para quitarme el frío del cuerpo, y otro más para quitarme el miedo, y me escondí entre las sábanas y las mantas, cerrando previamente la puerta con llave... No he vuelto a verla... pero también es cierto que no he salido más veces a pasear en mitad de la niebla...

Unos días más tarde, cuando Roberto vino a traerme las provisiones, le pregunté por ella... No pareció extrañarse... Y como si no tuviera mayor importancia, me comentó que la llamaban "la hija de la niebla"... Que su función era la de recuperar las almas y los cuerpos de los que habían muerto en el mar, pero que no reposaban dentro de sus aguas... Por eso, cada cierto tiempo regresaba de las profundidades, a recoger su cosecha de almas... Y que lo malo no era encontrarse con ella, como me pasó a mí... Sino que te dijera "Ven"... Porque no tendrías más remedio que seguirla hacia el mar... Y morirías lentamente...

¿Fantasía o realidad? Ni lo sé, ni me importa... Lo que tengo bien claro es que no me apetece nada encontrarme de nuevo con la "Hija de la Niebla"... Al menos, mientras esté vivo... Y siga ocupándome de este faro...



miércoles, 3 de noviembre de 2010

DAME TUS MANOS

Ayúdame... Lo leo en tus ojos, en tu boca... esa media sonrisa canalla ha desaparecido, y solo se manifiesta... el miedo... Es normal que tengas miedo... yo estoy aterrado... la única diferencia entre los dos... es que tú estás dentro... y yo estoy fuera...


Cuando la empresa nos invitó a todos los empleados a participar en unas jornadas de deportes de equipo en la Sierra de Guadarrama, estuviste a punto de no venir... sobre todo, por no estar con nosotros, tus antiguos compañeros de trabajo... gracias a los cuales escalaste en la empresa... Eras el portavoz del grupo, y te llevaste todo el mérito, los laureles... y nosotros fuimos lo bastante imbéciles para permitir que te salieras con la tuya... Siempre has sido un "trepa"... pero haberte tenido como responsable directo de nuestro departamento de marketing ha convertido nuestra existencia en un auténtico infierno...

 "Beneficios"... "prospects"... "resultados"... "primas de productividad"... Esas palabras eran las únicas que realmente te importaban... Si como compañero eras bastante aprovechado y mediocre, como jefe has demostrado ser un auténtico tirano... En cuanto uno de nosotros no era lo bastante productivo, lo metías en tu "lista roja", de la que era muy difícil salir... Yo entré en ella la semana pasada...

Nunca has sido muy sociable... por eso, me ha extrañado mucho que en última instancia cambiases de opinión... Pero te has incorporado al equipo de los árbitros... por lo que no te has deslizado en tirolina, ni has construido una torre estilo "casteller"... ni tampoco has participado en la batalla de globos de agua... ni en la fiesta de la camiseta mojada... En el fondo, te has aburrido muchísimo... pero has ocupado tu lugar... el más bajo entre los mandos intermedios... a los pies de tu adorado amo: el Director General...

Con la llegada de la noche, nos hemos cambiado de ropa en las tiendas de campaña, para estar más a gusto, y dar comienzo a la cacería, una interesante competición de habilidad y fuerza, en la que tú ocuparías un lugar de capital importancia: el de presa... Por supuesto, los demás directivos están informados de nuestro deseo de "hacerte participar en nuestras diversiones"... Pero ignoran que hace una semana, hemos estado preparando el terreno de la cacería... con pozos de tirador... trampas de lazo... superficies muy resbaladizas... tramos donde el agua del arroyo que hemos represado supera la altura de un hombre... trampas de barro... Y todo ello, ubicado dentro del mismo valle, que tienes que atravesar de un extremo al otro, para alcanzar la salvación... En el fondo, solo queremos que te sientas tan acosado, tan limitado en tus movimientos, tan observado, como nos hemos sentido nosotros durante tantos meses...

La luna está en cuarto creciente... y te hemos dejado una linterna... mientras que nosotros estamos equipados con gafas de visión nocturna, y bates de béisbol de juquete... Si te alcanzamos en cualquier parte del recorrido... bueno... eliminaremos contigo parte de estrés, de la ira, que se ha acumulado en nosotros... y de alguna manera tiene que salir...

Lo has hecho muy bien, desde luego, mucho mejor de lo que nosotros esperábamos... y solo has caído en la última trampa... que para tu inmensa desgracia está pensada para cazar osos... En el fondo hay una cierta cantidad de estacas de madera, muy afiladas... Te agarras, precariamente, a un matojo de retama... que está cediendo... Y tiendes las manos hacia mí... mientras te resbalas hacia abajo... Los dos estamos tan manchados de barro, después de tantas horas de persecución, que cuesta mucho distinguir tus manos de las mías, ¿verdad?

Y con la lluvia, dispongo de pocos segundos para decidirme... Literalmente... tengo tu vida en mis manos...

Y no tengo demasiado claro qué hacer con ella...

martes, 2 de noviembre de 2010

DESEO... CONCEDIDO...

Equilibrio... todo normas... un amor normal, tradicional, estructurado, perfecto... aburrido... insulso... des-cafeinado...

¿Y si yo necesito más? Soy una profesional del sexo... pero incluso nosotras tenemos corazón...

Amor domesticado, desde el viernes tarde, hasta el domingo, por la noche... y el resto de la semana... Nada... ¿Y si empiezo a aburrirme de ti, de tus normas, de tus reglas, de tus escasos momentos de ternura o de lujuria... para llegar a los "cinco minutos de gloria"... que en tu caso se reducen a cuatro y medio?

Muchas noches, me pregunto si me compensa ser "la otra"... El "coñito de cabecera", como dice tu primera esposa... Soy "lo malo conocido"... Soy "lo tolerable"... porque, de cualquier manera, podrías haber caído más bajo, ¿verdad? O al menos, es eso lo que piensa ella... Además, de esa manera puede tenerte localizado... Conoce mi pisito, nuestro "nidito de amor" al borde del lago... Tiene mi correo electrónico, mi página web ("tuamantepuntocom.com"), mi teléfono móvil y el fijo... Y lo más divertido, lo más impresionante, es que no ha tenido que registrarte los bolsillos, o desencriptar la memoria de tu ordenador, ni abrir con premeditación y alevosía tu maletín en mitad de la noche...

No... Ha sido mucho más fácil que todo eso, ¿verdad? Harta, cabreada de tus excesos, de que asaltases a todas las secretarias que se te ponían delante en el Ministerio, de recibir incluso quejas por parte de algunos amigos... Has preferido echarle huevos al asunto... Y teniendo en cuenta que por vuestra religión se pueden tener hasta tres mujeres, lo has convertido en un contrato mercantil... Porque "más vale lo malo conocido..."

De alguna manera, conseguir este "trabajo" ha sido uno de mis "castings" más especiales... Responder a un anuncio de la sección de contactos profesionales de "El País"... Donde escribiste unas pocas líneas: "Esposa aburrida de las infidelidades de marido musulmán busca amante legítima para fines de semana, puentes y viajes de negocios. Vacaciones de verano y Ramadán, consultar. El sujeto es bajito, algo regordete, y mediocre en la cama, pero tiene volundad de aprender. Se ofrece alojamiento gratuito, gastos pagados, y libertad de domingo por la tarde a viernes por la tarde. Interesadas contactar en "esposadespechada@hotmail.com". Preferible pero no obligatorio experiencia previa en labores semejantes, cultura general, y escasa inhibición sexual. Incluir foto en bikini de cuerpo entero."

Al principio, pensé que se trataba de una broma, y pensaba no responder... y menos aún, enviar la foto... Siempre me he sentido orgullosa de mi cuerpo, casi un metro ochenta, rubia, ojos muy verdes, y piel siempre bronceada gracias a los solariums y a las cabinas de rayos uva... Y total, entre permitir que un catedrático muerto de hambre me metiera mano a cambio de aprobarme los parciales, o dejar que los paletos de mi pueblo me sobasen en los bailes, con la excusa de los "agarraos"... Tampoco me parecía un gran cambio... Y, desde luego, por las características físicas, el tiempo de trabajo efectivo tampoco sería muy dilatado... Un polvo el viernes, dos el sábado, dos el domingo, y además, los dos días, ir de compras, al cine, quizás una cena...

Y más o menos, así ha sido... Nos convocaste a la prueba de una en una, con media hora de diferencia, en la antesala del despacho de tu marido, un importante directivo del Saudi Arabic Emirates Bank & CO. Fue una "dura" prueba, sobre todo para ti, ¿verdad? La primera prueba era un "strip tease" integral, sobre la mesa de tu secretaria... La segunda, un poco de "lap-dancing", para animarte... y la tercera, hacerle un francés, pero retardando al máximo tu eyaculación...

Y te quedaste conmigo... han pasado ya dos años, y es posible que ya te estés cansando de mí... Por eso, tendré que acelerar los planes... No es que me haya enamorado de tu mujer, ni mucho menos... Pero me parece que es una vergüenza la manera en que la tratas, poniéndole los cuernos de manera pública y notoria... La forma en que me llevas de compras a sus tiendas favoritas... O que te dejas ver conmigo en sus actos benéficos... O la costumbre que tienes de quedarte con mi tanga después de hacer el amor... bueno, más bien de follar... y guardártelo en el bolsillo de la americana, como si fuera un pañuelo...

Por eso, he decidido matarte... esta noche... Pobrecito, sufrirás un infarto mientras follamos... Siempre has tenido problemas de corazón... pero hoy, en tu bebida, no estará disuelto solamente el extasis líquido, mezclado con Viagra... también pondré un par de pastillas, de otro tipo... Seguro que, como muchos hombres, sueñas con morir al pié del cañón, follando...

Me gustaría tanto decirte que voy a concederte tu deseo... Pero no puedo, o no sería una sorpresa...






TUMBA DE AGUA

De alguna manera, siempre supe que iba a terminar así... que mi miedo, patológico y extremo, al agua, se terminaría más o menos... cuando muriera ahogado... Y, como no podía ser de otra manera... en la noche de las ánimas...


Mi mamá me decía, cuando era pequeño, que jamás me acercase al agua mansa, ni a la brava... que tuviera cuidado con las piscinas... incluso las de plástico hinchables... y por supuesto, las olímpicas... Y que no me acercase tampoco a las bañeras... De hecho, en mi casa, y en las que mis padres han tenido que abandonar durante tantos años, nunca hubo bañera... Son cosas a las que te acostumbras... y le encuentras encanto a las duchas, desde muy pequeño... La precaución de mi madre, sobre todo, desde que mi padre murió ahogado hace quince años, es que nunca, nunca, me meta en una bañera...

Mi padre murió ahogado...en la bañera de su hotel... Hace casi treinta años... Específicamente, pidió una habitación sin cuarto de baño, lo que a veces puede ser muy complicado en ciertos alojamientos de tres y cuatro estrellas... donde la bañera es poco menos que una cuestión de prestigio... Pero, aquella noche, le engañaron... Es cierto... Su habitación no tenía bañera... pero lo que le explicaron que comunicaba con la del vecino... era en realidad un cuarto de baño... Dicen que se suicidó.... que se levantó en mitad de la noche, se tomó un montón de pastillas de dormir, y se metió en la bañera...y se quedó dormido... que si no hubiera estado directamente debajo del grifo, igual no habría pasado nada...

En mi familia, existe una maldición... que se remonta a la época de la expulsión de los judíos... Se hicieron muchas barbaridades en mi ciudad... Ahora, todo el mundo la conoce por su impresionante castillo templario, y su belleza, además de su gastronomía... Pero en la noche del 2 de agosto de 1492, un grupo de soldados e hidalgos, enardecidos por las masas de indigentes y la plebe, optaron por tomarse la "justicia" (y pongo las comillas con toda intención) por su mano... Hay un elevado puente, que cruza el río Boeza... y debajo de él, existe una serie de pozas, algunas de ellas muy profundas... y que desde la madrugada del 3 de agosto se llaman "la poza de los judíos"... Como diversión para el populacho, mi antepasado organizó una serie de ejecuciones, atando a los pies de los judíos grandes piedras, y obligándoles a saltar desde el puente... Más de 40 personas fueron ejecutados de aquella manera... Pero uno de ellos era un poderoso brujo, quien antes de saltar, le dijo: "Maldito quedas, ahora y para siempre... Ni tú cumplirás los 30 años... ni ninguno de tus descendientes... y será dentro del agua..."

Y así ha sucedido, desde entonces... Ni mi familia, ni ninguna de las que se vieron involucradas en la masacre, aunque solamente fallecen los hombres... las mujeres han sido respetadas... Desde hace más de 200 años, ninguno de los varones de nuestra familia ha viajado por mar, ni ha paseado por la playa, ni mucho menos ha ido a una piscina, a un parque acuático, aprendido a nadar, ni siquiera ha usado una bañera...


Lo que no quita el que se hayan extinguido casi por completo, al menos, los varones, por lo que durante estos años, incluso los apellidos de los perpetradores han desaparecido... Solamente faltaba el mío... Denttro de una semana, cumplo 30 años... No pensé que hubiera ningún problema en realizar una excursión por el Pirineo Aragonés... ni que el practicar la multiaventura, ya sabes, disparando con arco, una marchita de orientación, y varios juegos de equipo representase un peligro para mí...
 
Y cuando he visto que una de las aventuras era lanzarse en tirolina desde la orilla izquierda de un barranco hasta la otra fuera un problema... puesto que en apariencia, a muchos metros de distancia, se encontraba una superficie pedregosa, cubierta de nieve... Pensé que no había ningún peligro, me puse el arnés, asegurando el equipo con el ocho y el pasador, y me lancé al vacío... A mitad del trayecto, me quedé parado... Y pude ver cómo la cuerda, que habían instalado la mañana anterior, empezaba a deshilacharse...
 
Caigo de espaldas, seguro de matarme por el golpe contra las rocas... Y, sin embargo, noto que la superficie cede... y me hundo, dentro de una gelida corriente de agua... que la vida se va escapando lentamente de mi cuerpo, y no solo a través de las heridas de mi cuerpo, que van tiñendo de rojo el pequeño pero profundo lago... Y se cumplirá de esta forma la "tradición familiar"... y desaparecerá de esta manera mi apellido... puesto que soy hijo único...
 
La maldición de la tumba de agua se ha cumplido... 

SACRIFICIO

Un hombre... Una mujer, hermosa... desnuda... y una copa de buen vino... el fuego de una chimenea, alimentada exclusivamente por madera de la mejor calidad... Frank Sinatra suena, muy levemente, para llenar los inevitables silencios... Pero es cierto... vosotros no podéis ver el conjunto de la foto, ¿verdad? Es casi medianoche... el momento en que la frontera entre los dos mundos está mucho más difuminada... casi podrías tocar el "más allá"... o directamente, traer algo de aquél lugar... Es el momento más adecuado para conseguirlo...

En ocasiones, es muy complicado realizar los viejos conjuros, aquellos que aparecen solamente en momentos y lugares muy específicos... Durante casi veinte años, he tenido un pequeño ejército buscando, en las tiendas de libros viejo, en oscuros almacenes de Bibliotecas públicas y privadas, para encontrarlo... Ignoro las toneladas de polvo, de moho, de telarañas que mis secuaces han tenido que tragar y remover durante todo este tiempo...

La búsqueda, de cualquier modo, no ha sido sencilla... puesto que el grimoiro que durante tiempo me ha quitado el sueño, fue escrito hace más de dos mil años, por un hermitaño navarro, heredero de una larga dinastía de magos y hechiceros... aunque los orígenes de la secta se remontan en apariencia a la antigua Babilonia... Se le conocía como "Pastoricum", aunque nunca se le puso realmente un nombre... puesto que nadie se atrevía a pronunciar el nombre del atávico demonio que, mediante una larga serie de conjuros encadenados, de complejidad creciente... El conjuro constaba de en sesenta y seis invocaciones mayores y doscientas treinta y siete menores, utilizando el "Milialia Formulae Hierotante"...

La fragmentación se realizó en 1763, en el Monasterio de Montserrat... Hasta aquella fecha, había estado escondido en el interior de un legajo, donde aparentemente estaban consignadas las cuentas del cenobio, custodiado personalmente por el hermano bibliotecario... que por supuesto, pertenecía a la antiquísima orden de los Norcturnalis, en torno a la cual se gestó la primera congregación... La multitud de cavernas naturales era un lugar fantástico para efectuar las invocaciones destinadas a facilitar el regreso del Hijo de las Sombras... Sin embargo, la llegada del nuevo abad al monasterio complicó tremendamente las cosas, puesto que localizó el legajo con ayuda de un hermano traidor, y trató de destruirlo... usando para ello un cuchillo de plata, bañado en agua bendita... Finalizada su tarea, intentó destruirlo con el fuego... sin éxito, puesto que había sido concebido en las llamas del infierno... Mientras terminaba su tarea, empezó a sentirse mal... envenenado por las páginas del legajo... y su último gesto consciente fue el lanzar los fragmentos por la ventana más alta...

Desde aquél año, los Nocturnalis hemos estado buscando y reuniendo los fragmentos... Que se fueron escondiendo, mutando por sí mismos, dentro de otros libros, como medida de precaución... puesto que entraron en liza fuerzas completamente antagónicas: los Hijos de la Luz, a los que pertenecía el abad, intentaban localizar los restos para destruirlos, utilizando nuevas fórmulas derivadas de la ciencia, como nuevas generaciones de ácidos... combustibles... Sin embargo, hemos tenido suerte... quizás por no dudar jamás en utilizar la fuerza extrema... y el legajo ya está, una vez más, completo en nuestras manos... Las páginas se han soldado por sí mismas, en cuanto las hemos dispuesto sobre la lápida sagrada...

Hace dos noches, efectuamos el penúltimo conjuro... Ahora, solo falta un pequeño detalle... apurar una copa de sangre de una mujer, nacida el 28 de octubre de 1990... y arrancar el corazón, para depositarlo, aún palpitante, sobre la lápida sagrada... pronunciar la última invocación... y conseguir, de esa manera, que regrese entre nosotros, el Hijo de las Sombras... y que se alimente con tus restos, para cobrar forma...

Para que luego digas, querida, que solo te quiero por tu cuerpo de diosa...