
¿Alguna vez te has parado a pensar lo fácil que es hacer desaparecer a un adolescente, sobre todo en un centro comercial, en una playa, o en un hotel? Se tarda muy poco tiempo, minutos apenas, en conseguirlo… pero muchas veces, lo peor comienza después… Para la familia, y para los interesados… Pues algunas desapariciones no son casuales… Y casi cualquier cosa puede suceder…
Ha sido todo tan sencillo, que incluso me da un poco de miedo… ¿A ti no? Es verdad, que de momento no puedes hablar… Ni podrás hacerlo durante un buen rato, es lo bueno de las mordazas de cuero… ¿Estás cómoda en la cama, querida? Igual te extraña un poco la postura, ¿verdad? Con los brazos extendidos en cruz, hacia los dos lados… Y las piernas, dobladas por las rodillas, atadas a los pies de madera de pino, de tal forma que tu zona genital queda maravillosamente expuesta, y se pueden ver todos los detalles… Dentro de unos minutos, vendrán los otros invitados, y nos ocuparemos de ti… Pero quiero contarte lo que te espera…
Es muy fácil… Escoges un lugar adecuado, como por ejemplo este gigantesco complejo hotelero, que además de spa, gimnasios, restaurantes de todo tipo (incluso su propia franquicia de Pizza Hut), incluye ocho salas de cine… A las que acuden muchos menores solos… Hoy necesitábamos una chica, virgen, de no más de catorce años… El resto, no importaba… ni siquiera lo que hiciéramos después con ella… Aunque siendo tan hermosa, estoy seguro de que algo se nos ocurrirá…
Somos varios, los ojeadores, una decena, en distintos hoteles de la costa… Y cada uno de nosotros tiene, como poco, alquilada una habitación: nada como trabajar en un entorno controlado, en casa… Con tantos ascensores, que llevan a todas las plantas, con tantas escaleras, y tantas puertas y vías de escape, es un enorme hormiguero que acoge a más de dos mil huéspedes… repartidos en más de mil quinientas habitaciones…
¿Nunca te ha dicho tu madre que no te vayas con extraños? Pero claro, es la misma madre que te ha enseñado a confiar en las personas uniformadas, sobre todo en aquellas que trabajan para ti… Por eso, no te ha parecido extraño que un botones del hotel se acercase a ti en la cola de los cines, y te dijera que tu madre se ha puesto enferma, y que éste señor tan amable te va acompañar a la nueva habitación… Solo entonces has tenido miedo, cuando mi compañero te ha puesto el paño con cloroformo en la nariz…
Y te has despertado, completamente desnuda, atada a la cama… Eres realmente hermosa, ¿lo sabes? He tenido que afeitarte la ingle, y dejarla igual de limpia de pelo que el resto de tu hermoso, increíble cuerpo adolescente… Ni te imaginas hasta qué punto me ha costado no tomar un pequeño “anticipo” de lo que de todas formas espero llevarme dentro de un rato… Es curioso… si el examen preliminar que te he realizado minutos después de atarte hubiera determinado que no eras virgen, si un amiguito del instituto te hubiera desflorado, todo habría sido más sencillo para ti… habrías sufrido menos…
Las ceremonias arcaicas pueden ser muy interesantes… No, nosotros no somos depredadores sexuales… al menos, no todos… Somos gente respetable: profesores de instituto, empleados de banca, comerciantes, amas de casa, abogados, algún médico… pero de vez en cuando, nos reunidos para una ceremonia satánica, rindiendo culto a los dioses oscuros, a las criaturas que parecían haber salido de las alucinaciones de Lovecraft, de sus mitos de Cuthlu… pero que en realidad, existen… tal y como podrás comprobar dentro de un rato… Nuestra fundadora redescubrió hace veinte años un antiguo grimoiro, un ejemplar perdido del “Malleus Maleficarum”, que contenía las pistas para llevar a cabo el conjuro… De momento, es necesario ir escalando eslabones, atrayendo a nuestro pentagrama, a nuestro círculo demoniaco, ejemplares de cada vez mayor poder….
Se trata de anclarlos a nuestro nivel espiritual mediante conjuros, invocaciones, hierbas, danzas, todo un conjunto perfectamente estructurado, la auténtica ceremonia de la que hablaban en el “Enchiridyon”… y su finalidad no es otra que la de atraerlo dentro de tu cuerpo, querida… No hay demonio ni ángel caído que se pueda resistir a los encantos de una auténtica virgen como tú…… Notarás cierta incomodidad cuando tenga lugar la posesión… fuertes dolores articulares… hinchazón en los pechos… algo de sangre en las comisuras de los ojos y la boca…
Pero tranquila, será algo pasajero… Nuestro objetivo no es solamente meterte el demonio en el cuerpo… literalmente… sino más bien sacártelo, y añadirlo, al menos todo su poder, al de los otros que ya están presos dentro de nuestro báculo… ¿Cómo describírtelo? Bueno, es sencillo: es una especie de bate de béisbol, labrado en piedra volcánica, con elaborados dibujos y bajo relieves antiquísimos, que fueron tallados en la antigua Sumeria, hace más de cuatro mil años… Para arrastrar el demonio desde el interior de tu cuerpo hasta el báculo, tendremos que introducírtelo profundamente, y es más de medio metro, aunque de todas formas, también podemos limitarnos a rasgar tu himen, para que esa membrana protectora, unida a tu propia sangre, se encargue de terminar la fusión… Y luego, al retirarlo, terminará la primera parte del ritual…
¿Interesante, verdad? Porque luego, para compartir de alguna manera el poder, la energía demoníaca que se haya podido quedar dentro de tu cuerpo, todos los hombres (hoy somos veinte) copularemos contigo, hasta conseguir llenarte de nuestra fuerza vital… Nuestras hembras harán lo mismo con el talismán, aunque por supuesto, de manera casi simbólica: no se trata de producirles desgarros ni incomodidades, y terminaremos la velada con una multitudinaria orgía… a la que no estarás invitada, porque en aquél momento, ya habrás cumplido con tu función…
Comprenderás que, después de haber visto todo nuestro ritual, los conjuros, las personas que se esconden tras las máscaras de zorro negro, es completamente inviable que te dejemos con vida… Y eso nos lleva a la última parte: el sacrificio… y la cena… La nuestra es una habitación especial, como habrás podido comprobar: solo está la cama de baldaquino, y las paredes están recubiertas de plásticos, igual que el suelo y el techo… En cuanto terminemos contigo, entrará una cuadrilla de obreros, para devolverla a su estado original (ellos solo saben que pagamos bien por el trabajo)… Pero con tanto ajetreo de las ceremonias y rituales, comprenderás que nos entre sed, ¿verdad? Ese es el motivo de los cateters que te hemos insertado en brazos y piernas: recogeremos lentamente tu sangre en dos enormes fuentes, que removeremos con el báculo para terminar esta parte de la invocación… Con algo de suerte, te quedarás inconsciente durante la orgía, y para cuando empecemos a trocearte con los trece cuchillos rituales, no te darás cuenta de nada… Trozo a trozo, y en vivo, te iremos arrancando la carne, la grasa, hasta dejarte reducida a poco más que un esqueleto, con las tripas y tu matriz rellena de esperma y desgarrada, porque no vamos a comernos nuestra ofrenda, ¿verdad? Lo que quede de ti, será enrollado en varios trozos de plástico, y por la noche, dos amigos pescadores te lanzarán en alta mar (igual que a Melody, los padres no tienen nada que ver con su desaparición), y nunca más se sabrá de ti…
Antes te he dicho que había una forma de que sufrieras menos, ¿lo recuerdas? No, lo siento mucho, pero no te puedo dejar escapar con vida, eso de ninguna manera… Ahora ya sabes el coste que tiene el participar en una de nuestras ceremonias… En algunos casos, tus predecesoras han seguido respirando hasta el último momento, se han dado cuenta de absolutamente todos los cortes en su cuerpo, de cada trozo de pecho que les era arrancado con los trece cuchillos, han visto cómo lo devoraban delante de sus narices, y han sufrido, horriblemente, hasta han muerto por exanguinación…
Yo te puedo evitar todo eso, al menos en parte, con esta jeringuilla: es un potente anestésico, de acción progresiva, que irá ralentizando tu corazón y, cuando termine la orgía, te hará morir… ¿Te parece bien el trato? ¿Menos sufrimiento, a cambio otra penetración?
Te he dicho que no somos depredadores sexuales… En eso, te he engañado… Porque yo si lo soy… Tenemos quince minutos antes de que llegue el primero de los invitados… Y a mí me encanta sodomizar a las adolescentes… ¿Te parece justo? Luego, en cuanto hayamos terminado, te daré la vuelta, apretando de nuevo, las cinchas de la cama, y te podré la inyección… No soy una mala persona, por eso, jamás tomaré algo que no me des voluntariamente… aunque en tu situación, tienes muy poco que perder… y no pienso engañarte… Mi conciencia no me lo permitiría…
Si estás de acuerdo en aceptar mi don, cierra los ojos tres veces seguidas…
Muy bien, ya sabía que eras una chica razonable…





