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miércoles, 14 de noviembre de 2018

MANJAR DE DIOSES


Siempre nos dicen desde pequeños que tengamos cuidado con los hombres y las mujeres de Dios. Que nos apartemos de las calles amplias y luminosas; de las grandes avenidas bajo la luz del sol, y por supuesto de las iglesias y conventos. Porque todos aquellos sitios pertenecen a los Hijos de la Luz. Y nosotros somos los Hijos de la Oscuridad.

Nacemos como el resto de los humanos, de madre mortal, y padre demoniaco, hay un íncubo familiar que lleva muchos siglos rondando a nuestro linaje, dicen los ancestros que más de quinientos años, aunque para nosotros esa misma división del tiempo es tan absurda como hablar del bien y del mal.

Nosotros somos el mal, siempre lo hemos sido. Una mezcla de las peores pesadillas de los seres humanos, mitad vampiros, mitad hombres lobo, pero con ese pequeño toque demoniaco que nos hace tan especiales. Tan únicos.

Casi tanto como nuestra forma de alimentarnos.

No existe una escuela que te enseñe a convertirte en asesino, a actuar entre las sombras, es más bien una especie de instinto atávico. No hay amor que valga, ni siquiera el maternal, puesto que nacemos matando. Devoramos a nuestra madre humana desde dentro, en lo que parece ser un dramático accidente, desgarrando las paredes uterinas cuando se cumplen los nueve meses de rigor. Y durante todo ese tiempo, actuamos como si fuéramos un bebé humano normal, en las ecografías y demás pruebas tenemos el perfecto e inofensivo aspecto que se podría esperar: una cabeza, un tronco, dos brazos y dos piernas, dos manos y dos pies, veinte dedos proporcionados.

Nuestro Padre es caprichoso, le encanta copular con hembras de buena familia y posición, casadas por la Iglesia Romana, y a ser posible madres primerizas, porque así nos tratarán con mayor cuidado durante todo el embarazo. Y siempre acierta: espera entre las sombras mientras nuestros padres humanos por fin se deciden a concebir a aquél hijo del que tanto tiempo han hablado, se asegura de que se ha producido la fecundación del óvulo, y copula con la mujer, reemplazando el ADN del marido por el suyo. ¿El resultado? Un eslabón más de una larga estirpe de medios demonios. La mezcla perfecta.

Desde el mismo momento de la concepción se pone en marcha una maquinaria perfectamente engrasada, en este caso un grupo de Adoradores, que se infiltran en el entorno de la futura madre, ya sean vecinos, médicos, o la misma comadrona. Su función es asegurarse de que ingiera cierto tipo de alimentos, en apariencia inocuos (como el cardamomo, el jengibre o la remolacha), pero que ayudan a completar la receta perfecta para nuestra existencia; y por supuesto estar lo más cerca posible en el momento del parto, convencerla de que se dirija a una de nuestras clínicas, diseminadas por todo el territorio nacional, o a que tengan el bebé en casa, con una de nuestras comadronas.

Nacemos matando en silencio. Y de esa forma nos apropiamos de la fuerza vital de quien nos da la vida. Es inevitable. La comadrona, o los propios médicos de la clínica, se encargan de poner en los brazos del desolado padre y reciente viudo, el cadáver de otro recién nacido. 

Doble tragedia.

Durante los primeros nueve meses, somos vulnerables, pero gracias a nuestro Padre y a sus secuaces, tenemos quien nos cuide. Y sobre todo nos alimente, con la mezcla perfecta de leche de cabra y sangre humana. Nuestro desarrollo se acelera desde que cumplimos el primer año de vida, y por eso vivimos en pequeñas comunidades, casi siempre en grupos de cinco o diez “niños” (por llamarnos de alguna manera), a cargo de un grupo de Adoradores, que ansían nuestros poderes, pero que nunca serán nuestros iguales.

Y nos enseñan, a partir del segundo año de vida, todas aquellas cosas que nos ayudarán a seguir con vida. Idiomas. Matemáticas. Ciencias. Artes marciales. Otras cosas para ayudarnos a camuflarnos entre los humanos, nuestras presas. Y sobre todo, cómo alimentarnos con discreción. Dónde y cuándo cazar.

A los seis años, aunque nuestro aspecto es el de seres humanos en la veintena, se interrumpe nuestro desarrollo, y nos quedamos para siempre con esa apariencia. Y seis meses más tarde, nos sueltan, solos o en parejas, en la Gran Ciudad, para nuestra primera Cacería. Es un gran momento, una solemne celebración, en la que participan los Adoradores que nos han cuidado desde nuestro nacimiento, y por supuesto nuestro Padre. Es entonces cuando nos explican las Grandes Reglas, los lugares sagrados en los que no podemos cazar, el tipo de personas que pueden convertirse en nuestro alimento, y cuales nos están vedadas (básicamente, curas y  monjas).

Pero yo he roto las Grandes Reglas. He seguido a una monja de la orden de las Clarisas hasta el interior de su iglesia, y no me ha pasado nada. Me he metido en su celda del convento durante la noche, y no he sido castigado. La he engañado, con mi mirada, con mi aspecto casi angelical; he copulado con ella, comprobando que era virgen; y la he matado, desgarrando su cuello con mis dientes afilados. Y no se han abierto las Puertas del Infierno para llevarme. El Cristo se ha quedado colgado encima del lecho de la monja, hasta que se lo he introducido en la vagina. A nadie, ni dios ni demonio, ha parecido importarle.

No me ha pasado nada.

¿Y si las Grandes Reglas, en el fondo, no sirven para nada? ¿Qué parte hay en ellas de Verdad, y qué parte de Mito? ¿Y si soy más poderoso que mi mismo Padre demoniaco?
No soy invulnerable, pero sí más fuerte, más rápido, más ágil, que cualquier ser humano normal. Soy un Hijo de la Oscuridad. Y no conozco mis límites. No acepto la tradición. Reclamo mi libertad. Y esta ciudad es, desde ahora, mi territorio de caza. Y los Hombres y las Mujeres de Dios, mi alimento preferido.

Un manjar de dioses, destinado a satisfacer al Hijo del Demonio.

Podéis llamarme Gabriel.

viernes, 27 de mayo de 2011

UN PROBLEMA DE FONTANERÍA...

En mi oficina, nadie va a los baños solo... Jamás... y ahora entiendo el motivo... La culpa es de la luz... Por una de esas absurdas medidas de ahorro energético, la propiedad instaló hace mucho tiempo uno de esos sistemas de detectores de presencia, para regular el gasto... Es decir, tú entras en la cochiquera, y tienes 3 minutos por delante... Casi siempre, aguantas hasta el último momento, porque tienes miedo... Los chicos también se agrupan, van de dos en dos, para que uno se esté moviendo, y el otro, se mueve... Y cuando terminas, haces lo mismo por tu compañero... No, todavía no hemos llegado al perfeccionamiento de las mujeres, que son capaces de hablar incluso mientras se están cambiando de compresa... pero supongo que preferiremos ponernos incluso un pañal, o el típico tapón en el culo, con un cordelito, y te lo quitas en el retrete del bar de abajo, que ha visto cómo se incrementaba su clientela cagadera, y por eso, también le ha puesto un temporizador, como en las cabinas de la calle...

Y cada vez que sucede "algo malo", que desaparece  "alguien", o que se escucha el aterrador alarido de la señora de la limpieza (a la última tuvieron que recogerla en ambulancia, pero llegó cadáver al hospital), nosotros nos reunimos, los delegados sindicales hablan, los jefes opinan, y todo queda en un aumento de sueldo, y un incremento de las medidas de "seguridad y auto protección" en el trabajo. ¿Que si no sería más sencillo mudarnos a otro lugar, que otra cosa no, pero oficinas hay de sobra en Madrid? Ya lo hicimos... y empezaron las muertes...

A Juan Sotero Jolo, el encargado de "riesgos laborales", lo encontraron con la cabeza metida dentro de la taza (por cierto, recubierta de mierda)... y el cuerpo fuera del habitáculo... El forense opinaba que se había decapitado él solito, mediante golpes sucesivos con el quicio de la puerta...

La segunda fue Maripuri López Armiño... Ella, una solterona empedernida, virgen a los cincuenta y siete, siempre con una correctísima falda y jerseys de ganchillo en primavera, la encontraron desnuda de cintura para abajo, sentada sobre dos desatascadores de mango de madera, completamente metidos en la vagina y el ano... y con la cadena de la cisterna enroscada en torno al cuello. Diagnóstico: "exanguinación por objetos contundentes durante autoasfixia erótica"...

El tercero casi parecía un accidente... Un trágico resbalón con el suelo lleno de agua... Damián Cosme Sanz impactó contra el borde del lavabo (de mala calidad, es cierto), con tan mala suerte de quedar medio decapitado (como el famoso "Nick casi decapitado", de Harry Potter).... salvo que el suelo estaba completamente seco...

Otros diez varones y hembras han muerto en los servicios o en sus aledaños, de manera espeluznante y repulsiva, pero no se puede hacer nada para evitarlo, al menos, no por medios policiales... Me he enterado de que cuando "pasa de nuevo", dicen "otro en el cagadero"... y se ríen...

Hay muchas teorías, es cierto... pero la más considerada establece que se trata de una venganza, de una empleada que hace cinco años estuvo aguantando serios episodios de "mobbing" por parte de varios compañeros (entre ellos, los difuntos), orquestados por su jefe... Era una mujer llamada Claudia Hermoso Merino, una belleza de ojos almendrados y verdes, larga melena pelirroja, silueta escultural... Por desgracia, la belleza a veces no va unida a la inteligencia... Y empezó a realizar horas extra para el Director General, para el Gerente y otros altos cargos... Al principio eran cosas inocentes, tocamientos lascivos y actos similares... Luego ya comenzaron los juegos sexuales, las dominaciones, los dúos y los tríos... eso unido a la humillación de tomar la píldora, porque ninguno de ellos usaba preservativo "como buen católico" y solo follaban en la empresa, para ahorrar gastos de hotel "que la mesa de la sala de conferencias y los sillones son muy cómodos... siempre que los limpies bien después... que el esperma sale muy mal del cuero"... Maripuri descubrió su lado "dominatrix" y fetichista... igual que otros cargos y empleados de la empresa...

"Es imbécil, está como un queso, se deja hacer de todo..." "¿Para qué irte con una puta, si ya tenemos una en la empresa, además muy sana?" "Se conforma con poco, unos "Ferrero Rocher", unos "Mon Chéri"... pero eso sí, tienes que follártela después de la jornada de trabajo, que es muy seria y cumplidora, y luego siempre se va al baño a limpiarse el coño..." Con el paso de los peses, ni siquiera la llamaban por su nombre, era más fácil "la puti"... A nadie le importaba una mierda su estado mental, de qué manera su mente se iba sumiendo en la locura... Nadie la escuchaba ni hablaba con ella en los pasillos, pero ella mascullaba para sí: "Estoy abducida... Nada de esto es real... Solo existo por y para el sexo, es mi función, mi interés... No son reales, eran reales, ahora no... Yo tampoco soy real... Son demonios... Han venido aquí por mi cuerpo... Tengo que mantenerlo perfecto, nutrido, esbelto... porque cuando se cansen de mí, me abandonarán..." Por eso hacía ejercicio hasta la extenuación, en los ratos libres que le quedaban entre el trabajo y el sexo...

Y por eso se cuidaba, y estaba siempre espectacular de aspecto... y terminaron rifándose sus favores por la noche, hombres y mujeres... Era el juguete sexual de la empresa... creo que unos veinte directivos nos la beneficiamos durante todo ese tiempo, sin remordimientos, aunque era una mujer que podría haber aspirado a más... Como el jefe de contabilidad, recién llegado, que a los dos meses la pidió en matrimonio... y ella le invitó a la orgía de aquella noche... Todo el mundo se había enterado... Menos de una semana después, dimitió...

Mientras tanto, la psicosis, o la esquizofrenia de Claudia iba empeorando... Pensaba que estaba poseída, que además de extraterrestres, había diablos que la poseían, y que pedían sangre, y muerte... Pero la única forma de combatir con ellos era encontrando unos más poderosos... Nadie lo supo jamás, pero era una formidable investigadora en temas esotéricos y de religiones comparadas... Sus únicas vacaciones las pasó investigando oscuras referencias en el archivo Diocesano de Madrid, en el de Alcalá de Henares, en cierta asociación vagamente ocultistas, y en otras fuentes más oscuras... Pero lo consiguió: identificó al más antiguo e innombrable demonio del noveno círculo, y lo que es más, la forma de invocarlo, y de servirlo...

Era un puente de cuatro días, en pleno mes de agosto... La oficina debería estar cerrada a cal y canto, el aire apagado... Con una copia de la llave y el código de la alarma, accedió a las instalaciones... Y allí, sobre la mesa de reuniones, con la sangre de su muñeca cercenada, trazó el pentagrama... Luego, efectuó el sacrificio ritual del perrito y del gatito negros... Es cierto que los había tenido durante arios meses en su casa, y habían sido muy felices con ella, por lo que no les importaría demasiado morir así: decapitados con un hacha de mango corto, y con sus hermosas cabecitas en ambos extremos este y oeste de la mesa... Luego, vino el conjuro, y la ofrenda ritual: "Te ofrezco mi vida, a cambio de todas las que pueda arrancar de quienes me torturaron, engañaron, violaron, humillaron... Que para mí sea la maldición eterna si no te los entrego a todos, del primero al último..." Dicho lo cual, sentándose en la posición del loto, en medio del pentagrama, con las nubes de incienso, se cortó ambas muñecas, recogiendo la sangre que manaba de ellas en dos elaborados calderos de cobre y estaño...

Y así murió, acompañada por un perro y un gato muertos, convencida quizás de ser descubierta pronto, y convertirse en un "cadáver presentable y exquisito"... que todos admiraríamos su belleza incluso después de muerta... Pero se olvidó del puente... del aire acondicionado apagado... del edificio poco inteligente... Las moscas y el olor a descomposición alertaron a la mujer de la limpieza... Ella encontró el cadáver, bajo una capa de cientos de moscas... Estaba sonriendo, desnuda... corrompida, hinchada, convertida en una cosa tan enorme, tan gigantesca, tan deformada, que fue necesario realizar la prueba de ADN para confirmarlo...

Y desde entonces, tenemos encima la maldición... Pero además, no podemos decir nada, ni confesar nada a las autoridades, porque llevamos a cabo suficientes atrocidades con ella, para ir a la cárcel todos nosotros... No vale de nada intentar pedirle perdón a ella: ¡está incluso más loca muerta que viva! La pasada navidad, Ildefonso Falconees Ruiz, el sub-secretario, intentó razonar con ella... pero fue tal su espanto al verla a pleno día, que atravesó la ventana de cristal reforzado con la cabeza... precipitándose cuarenta pisos al vacío...

Es la ausencia de luz, su primera señal... porque el calor y el tiempo la han deteriorado tanto que no se reconoce... Luego, ese sonido, de carne licuándose, lentamente... Después vienen las moscas, que se desprenden de su piel, de sus ojos... Puedes demorar lo inevitable... Ella no entra a buscarte, si no la invitas... pero solo sabes que cuanto más tiempo tardes en aceptarlo, mayor será tu sufrimiento y tu dolor...

Estoy sentado en la taza del retrete... y ella me espera... uso mi portátil para escribir estas líneas, para que alguien más lo sepa... que es real... que nos está matando uno a uno... que es una asesina en serie del más allá... Pero que, en el fondo, está haciendo su particular justicia... Me llamo Braulio Martínez Sánchez, soy el Tesorero... y fue mía la idea de los tríos y los cuartetos... No soy inocente... solo espero que me ejecute rápido... Noto una extraña agitación y rotación en el...."



 

NOTA FINAL DEL EXPEDIENTE 666/75A. NINGUNA DE LAS FUENTES CONSULTADAS ENTIENDE CÓMO HA PODIDO QUEDAR ENCAJADO EL CADÁVER DE UN VARÓN ADULTO DE OCHENTA KILOS DE PESO, DOBLADO POR LA MITAD, EN LA TAZA DEL RETRETE, Y SOLO CON LOS OJOS ASOMANDO POR ENCIMA DEL NIVEL DEL AGUA. SERÁ NECESARIO RECURRIR A LOS ALBAÑILES PARA EXTRAERLO. POR LOS TESTIMONIOS APORTADOS POR LA VÍCTIMA, SE REABRIRÁ EL CASO DE Dª CLAUDIA HERMOSO MERINO, QUE SE ARCHIVÓ COMO SUICIDIO. Y SE REALIZARÁ UNA INVESTIGACIÓN SOBRE LOS PRESUNTOS IMPLICADOS...

viernes, 12 de febrero de 2010

LA PERSONA EQUIVOCADA


Incluso para ser malvado, hay que ser inteligente... y escoger siempre a una persona sobre la cual puedas ejercer, como poco, un cierto control... O que, al menos, tenga miedo de ... Pero muchas veces, los aprendices de villanos acaban escogiendo, a la persona equivocada... y lo terminan pagando... muy caro... como pasa en estas pequeñas historias...




(La abuelita. 1) Una abuelita camina, tranquila, por una calle muy poco iluminada, en una zona no demasiado recomendable de la gran ciudad llamada Springfield... Parece ser una adorable ancianita, con su pelo blanco, recogido en un moño, un vestido antiguo, de flores, una rebeca de punto (gris) y los típicos zapatones... Se ayuda con un bastón para caminar, y posiblemente no ve demasiado bien... Por eso, no se da cuenta del peligro... Una silueta acecha desde las sombras, detrás de ella, un chaval enclenque, en la treintena, enganchado al caballo, y que tiene cierta predilección por violar ancianas ... (Es una puta vieja, y encima, caminando sola en medio de la noche... ¿Qué le pasa, que no tiene miedo? ¿Que no sabe lo que le puede pasar? Bueno... si no tiene un aspecto demasiado repugnante, igual incluso le hago un favorcito...) Y el hombre, rozando siempre las fachadas de los edificios, grande, fuerte y confiado, se va aproximando lentamente a lo que parece una buena presa... De repente, la abuela se mete en un pequeño callejón.... El hombre, al mismo tiempo que empieza a correr, piensa: "¡Qué chevere! La puta vieja me lo está poniendo muy fácil!"... y por eso, entra en el callejón sin mirar y...





(El acosador. 1) Un tiparraco asqueroso, mando intermedio de una gran empresa, solo piensa en cepillarse a todas las mujeres que trabajan para él... otra cosa muy distinta es que, de las palabras y algunos tocamientos, pase a los hechos... De manera inexplicable, por otra parte, no suele tener demasiados problemas para ligar... y digo "inexplicable" porque, muy lejos de ser un adonis (bajito, peludo y con un pequeño problema de sobrepeso), el caso es que ha llegado a mantener una aventura con dos mujeres a la vez... dentro de la oficina (que los hoteles están muy caros, y los cuartos de material de limpieza son muy cómodos y económicos)... y de manera simultanea... todo eso, por supuesto, al mismo tiempo que por las noches volvía a casa con su mujer y su hijo... Y el caso es que a nuestro amigo Ramirez, se le antojó beneficiarse a Leonor, la nueva becaria... Lo cierto es que Leonor era "un pibón": morenita, media melena, cuerpo menudo pero exquitamente moldeado, unos ojos profundos y negros... Y siempre tan callada y tan discreta, que el riesgo era mínimo... Por eso, se decidió a convocarla para una reunión en su despacho el viernes, a última hora de la tarde... Eso sí, antes de recibirla, se aseguró el peluquín, y estiró un poco su chaqueta...




(La gran chef. 1) En las cocinas de un gran hotel, pasa de todo, desde lo más sabroso y exquisito, hasta algunos experimentos culinarios especialmente repugnantes, que si se rodean de cierta publicidad, acaban siendo aceptados como innovaciones gastronómicas... Para la chef Pomme de Terre, encargada desde hace más de veinte años, nadie que lleve menos de cinco años en el Hôtel Des Dieux merece siquiera una mirada... Y por eso, que ese advenedizo mulato y cubano, para más señas, que ha llegado a España hace menos de un año, con un dudoso Diploma de la Escuela Internacional de Cocina de La Habana, se haya atrevido siquiera a dirigirle la palabra, es una grave ofensa... Pero el que pretenda cocinar un plato de su repugnante país, lleno de mestizos, para que lo incluya en la carta si le gusta, es una auténtica vergüenza... Por eso le ha citado el sábado por la noche, cuando se hayan marchado los demás... Es cierto, probará su repugnante comistrajo... para después, cantarle las cuarenta y echarle a patadas del Hôtel... ¡Menuda es ella!...



(El nuevo compañero. 1) En todas partes, resulta especialmente duro ser el nuevo, ya sea en un gimnasio, en un trabajo, incluso en una residencia universitaria... Por eso, todo el mundo se fijó en Christian, el compañero recién llegado a mitad de curso, con sus casi dos metros de altura, tan pálido que las paredes encaladas del patio eran negras a su lado, y tan extrañamente delgado, que en cuestión de minutos le adjudicaron un apodo: "Buitoni" (ya se sabe, por los espaguettis...)... Pero a Christian, procedente de algún exótico país centroeuropeo (Valaquia, Molaquia o cualquier combre igual de estúpido... con el prestigio que da ser español, y nacido en España), le importaban poco o nada los rumores... aunque al cabo de tres o cuatro días, empezó a cansarse... y al cabo de un mes, se decidió a actuar, contra el cabecilla...


(El conserje. 1) Y nunca está de más el tratar de documentarte sobre alguien con el que vas a trabajar estrechamente... Porque el aspecto, a veces, es muy engañoso... ¿Quién iba a pensar que un nuevo conserje, que lleva tres meses en el centro de trabajo, con sus gafitas y su aspecto de intelectual, siempre con la chaqueta exquisitamente planchada, igual que la corbata, la camisa o cualquier otra parte del uniforme... y que a los cuarenta años vive con su madre... pudiera ser peligroso? Y mucho menos para alguien tan tremendamente grande y fuerte como Esteban, un mostrenco, auténtico armario de dos por dos... por medio de cerebro... Enseguida empezaron los toquecitos, las palmaditas en la espalda (que curiosamente Andrés era capaz de evitar sin problemas), las puyas sobre sus preferencias sexuales ("Es maricón, fijo..."), el meter fotos porno de zoofilia en la taquilla... Hasta que una noche, aprovechando que en aquél turno le tocaba con su tradicional enemigo, Andrés se decidió a actuar...



"Con la cantidad de presión adecuada... cualquiera puede convertirse en un asesino." Wolfgang Nutts,



(La abuelita. 2) El atracador, convencido de su superioridad intelectual y física sobre la desgraciada abuelita que había entrado en el callejón, iba corriendo tan deprisa, que no le ha dado tiempo a pararse, cuando comprende que ha caído en una trampa, y que esa noche, por las calles de la ciudad más peligrosa del mundo, él pertenecía al bando de las presas... Al meterle la abuelita, que por cierto ya no parece tan inofensiva, el bastón entre las piernas, haciendole caer al suelo, se da cuenta de que algunos rumores de las calles son realidades... Y mientras la abuelita le ata las manos y las piernas sobre el pecho, con una fuerza inverosímil, y le sobra con apoyar un pié sobre sus testículos para inmovilizarlo, aprovechando ese momento para amordazarle... y en menos de un minuto, él parece un novillo del Far West, totalmente idefenso... Entonces, comprende que es cierto el rumor sobre La Cazadora... una especie de justiciera que está limpiando las calles de Springfield, aunque no por motivos altruistas... Eso lo confirma, como todo lo demás, demasiado tarde, cuando de una furgoneta negra se apean dos personas con bata de médicos, y mientras le lanzan dentro del vehículo, le comentan: "Buen trabajo, Cazadora... Un joven de treinta años, complexión mediana, enganchado a la heroína, con indicios de sadismo... Cinco mil dólares por este ejemplar... ¿Crees que podrás tener otro para la semana que viene? Esta vez, debe ser un varón, de raza negra, de entre treinta y cuarenta años, complexión atlética y un ligero sobrepeso... Lo malo de este tipo de investigaciones sobre trasplantes de miembros en pacientes vivos, es lo rápido que se acaban los sujetos..." En ese momento, cuando intuyó lo que le esperaba, el atracador deseó no haberse cruzado jamás en el camino de cualquier abuela... pero ya era tarde...


(El acosador. 2) Leonor... La dulce, calladita y curvilinea Leonor... Tan tímida que a Ramirez le parecía que jamás habían hablado, y tan exquisita que se le empinaba solamente con pensar en ella, se quedó unos momentos en la puerta de su despacho... y la luz de la sala de reuniones era tan intensa que su exquisito cuerpo se trasparentaba a través de su vestido blanco, que incluso se diría que no llevaba ninguna ropa debajo... "Ven, Leonor, ven... Como sin duda sabrás, en esta empresa, uno de los principios rectores es justamente la confraternización interdepartamental, y también los contactos frecuentes con los empleados, los jefes... ¿Me entiendes? Bien, pues entonces, comprenderás que estoy muy decepcionado con tu rendimiento laboral (pero qué bien queda esta expresión), y me temo que tendré que dar parte a mis superiores (aquí viene la parte interesante)... A no ser que nosotros lleguemos a un acuerdo en privado... para que yo pueda hacer mis influencias (¿influencias? Si soy un puto mando intermedio... sin influencia, como no sea sobre mis subordinados)... Pero eso es algo que no puedo hacer gratis... ¿Qué te parece si nos vamos al cuartito de la limpieza, estudiamos las alternativas muy cerquita, me haces un trabajito rápido, y luego ya veremos? (esta zorra está super buena, pero es estúpida... creo que ni siquiera habla...) ¿Quieres? (¡Dios, qué cuerpo!)... Bien, vamos al cuartito..." Ya en su picadero habitual, Ramirez cambia de idea y le pide que se quite el vestido, antes de bajarse los pantalones (en efecto, Leonor estaba completamente desnuda), apoyarse cómodamente sobre los rollos de papel higiénico, y decirle, mientras señala su patético pene: "Cuando quieras, puedes empezar." Leonor, arrodillada delante de él, abre la boca (Qué curioso, no me había fijado que tuviera la boca tan grande... Mejor para mí...) y, de un solo golpe, lo engulle... Al principio, la sensación es placentera, que te mordisqueen de esa manera es incluso agradable... Hasta que bruscamente, siente un dolor lacerante, e intenta apartarla... Cuando mira de nuevo hacia abajo, la cara de la hermosa Leonor se ha convertido en la de una gárgola, que de un solo golpe le arranca sus partes nobles... Y luego, mientras empieza a desangrarse, escucha una voz escalofriante, que le dice:"Ni te imaginas el hambre que tengo... Ya me he comido el rabito, ridículo, de toro, y las criadillas... Pero tranquilo, que ahora me comeré el resto... No deja de ser irónico que Dios, harto de la gente como tú, esté utilizando a los súcubos para hacer justicia..." Afortunadamente para él, el súcubo (demonio femenino), tiene un hambre atroz... y en poco más de una hora, ya no queda en el cuartito mas que las costillas semi-roídas, una brutal cantidad de sangre, y por supuesto, Leonor, que se está lamiendo las pequeñas y las grandes gotas de sangre, que han caído sobre su cuerpo de diosa...


(La gran chef. 2) Sábado por la noche, casi de madrugada... Marcel, el chef cubano, está contento del trabajo que ha realizado aquella noche... Es cierto, cuando la chef Pomme de Terre le ha dicho "No cocinarás en el Hôtel des Dieux salvo pasando por encima de mi cadáver", mientras se asomaba por encima de su hombro para estudiar la gran cantidad de instrumentos de cocina, tan extraños que le recordaba vagamente a los forenses de CSI, no ha podido evitar reirse ligeramente y decir "Sea"... Lo que ha provocado mucha más furia en la chef... Furia que ha pasado al estupor y la parálisis, segundos después de que Marcel le clavase en la nuca un agudo estilete, dejando completamente paralizadas su tronco y sus extremidades, capaz de respirar por sí misma... y nada más... Pero si la situación le parecía preocupante... resultó mucho peor escuchar aquella voz: "Señora Pomme de Terre, tal y como le anuncié hace unos días, va usted a probar una serie de exquisiteces de mi isla, que por cierto, no es Cuna, aunque está relativamente cerca... Por azar, hace más de 300 años, una nave que llevaba esclavos africanos a Cuba terminó naufragando en un archipiélago cercano... Era una isla paradisiaca, con agua y algo de vegetación, pero sin comida... Afortunadamente, en la nave iban más de 400 esclavos, muchos de ellos murieron con el naufragio, pero la mayor parte de los cuerpos fueron arrastrados a la orilla por las olas... Ante la falta de comida, cuando llevaban casi una semana perdidos, era cuestión de lógica que alguien recordase las grandes cantidades de carne que se estaban desperdiciando en varias charcas de agua salada, o que se estaban pudriendo lentamente al sol... Por eso, el siguiente paso, era el canibalismo, primero sobre los muertos... y luego, sobre los recién sacrificados... Esta noche, y mientras le vaya suturando las arterias y las venas, le iré ofreciendo una suculenta selección de platos típicos, elaborados a partir de distintos pedazos de su cuerpo: senos al gratén con salsa de piña y coco... Carpacho de muslo con reducción de mandarinas... Filetes de brazo izquierdo (usted es diestra, lo sé)... Crujiente de dedos fritos con arroz y algas... Evidentemente, si le falta algo de sal o el sabor no es demasiado satisfactorio, deberá ser indulgente: su alimentación no ha sido la correcta estos últimos años... Y no se preocupe por los restos: una vez deshuesada, la carne humana es como cualquier otra, y el "plato del chef" de mañana será, nunca mejor dicho, "del chef"..." Han sido varias horas de duro trabajo, con huesos y ligamentos (menos la cabeza, que la colocará en el altarcito de su casa) ha logrado una sabrosa gelatina, la piel y la grasa han cumplido su función para asegurar la cocción adecuada de las tajadas internas de la carne... Y por supuesto, la retirado y lavado cuidadosamente los intestinos gracias a una ingeniosa polea... bajo la atenta mirada de la "chef"... que se ha desmayado en el último tramo, pues aunque el estilete la había paralizado, en modo alguno afectaba a su percepción del dolor...


(El nuevo compañero. 2) Christian, por lo tanto, se dedicó durante una semana a estudiar los hábitos de su principal acosador, pues por alguna parte tenía que empezar... afortunadamente, en teoría mucho más fuerte que él, le despreciaba tanto, que ni siquiera se ha molestado en ocultar sus rutinas. Lo que más le gustaba era dar paseos por el campo, y meterse en las ruinas de antiguos edificios mineros, los típicos poblados fantasma, cuyos réplicas en muy mal estado era posible encontrar en la zona de Almería... Manfred, por eso, todos los lunes por la mañana, en vez de ir a la Universidad, se subía a su Nissan, y en un par de horas, se dedicaba a su pasión... Pero hasta unos decorados antiguos pueden ser peligrosos... sobre todo en una zona donde hay multitud de minas antiguas en desuso... en las que es posible perderse, o que te suceda algo peor... Y eso, justamente, es lo que le pasó al bueno de Manfred; al llegar al poblado, le sorprendió bastante ver un Land Rover nuevecito aparcado frente a la vieja comisaría, y un juego de huellas de alguien, tremendamente cargado, que accedían hacia la parte posterior del edificio... y no volvían a salir... Impulsado por la curiosidad, entró en el edificio, en realidad poco más que unos decorados con pretensiones, y se puso a bajar las escaleras... Al girarse para buscar el origen de un extraño ruido, el mundo entero se desvaneció, con un tremendo porrazo en la nuca, que literalmente le hizo ver las estrellas... Se despertó en la casi total oscuridad... No podía mover las piernas ni los brazos: es como si estuviera sujeto a una pared con argollas de acero... Y un leve giro de la cabeza le permitió comprobar que así era... El habitáculo, un poco mayor que un ataúd, hecho de maderas de pino... Pero no solo eso, tenía la mitad inferior del cuerpo completamente cubierta de una sustancia extraña, que le recordaba al cemento a medio fraguar... En aquél momento, se escuchó la voz de Christian, que provenía de algún lugar elevado: "Bienvenido a tu nueva residencia, Manfred... espero que te gustarán los lugares tranquilos y apartados, porque aquí, nadie vendrá a buscarte... Antes de meterte conmigo, tendrías que haberte esforzado un poco más por conocerme... Si lo hubieras hecho, ahora no te encontrarías aquí, ni estarías a punto de morir... En mi país, tenemos una buena tradición en liquidar a los testigos molestos, a quienes saben demasiado, y a los bocazas... Mi padre era todo un especialista en la materia, y sus métodos, aunque trabajosos, tienen cierto encanto... Lo primero de todo, se encadena al sujeto a una pared de madera... Luego, se fabrica un pequeño ataúd vertical, con tablones de pino de una obra y tornillos extra-largos... Después, se llena la mitad inferior, o incluso hasta el pecho, de cemento rápido... Puedes poner tanto cemento como quieras... pero el auténtico truco maestro, está en escoger el resto del relleno... Para conseguir el mayor sufrimiento.... ¿Notas acaso un pringue extraño por todo tu cuerpo? Es miel de abeja, de la mejor... Hace un par de días, cuando paseaba por la zona, descubrí varios termiteros de hormigas de fuego... Bueno, pues ahora están vacíos... Y casi todas ellas están siguiendo el rastro que lleva hacia este sótano... ¿A que siempre has tenido una gran curiosidad por ver cuánto tiempo tarda en morir una persona mordida por miles de hormigas de fuego? Bueno, pues dentro de pocos minutos podrás averiguarlo... ¡Ah, se me olvidaba! Puedes gritar todo lo que quieras, aquí solamente yo puedo escucharte... Y si te sirve de consuelo, tus amigotes empezarán a desaparecer lentamente... Y te harán compañía en breve... Aunque tú ya estarás muerto..." Cuando Christian se fue recuperando de la impresión, empezó a gritar... Cuando empezó a notar las primeras hormigas de fuego que caían sobre su cabeza y sus hombros, y que empezaban a morderle, gritó más... Pero cuando varios miles de mandíbulas se cerraron sobre cada centímetro de su piel libre de cemento, comprendió perfectamente su nombre... Y después, ya no pudo gritar más... En cuatro horas, no quedaba carne sobre sus huesos... ni vida en su cuerpo...
(El conserje. 2) Con el paso de los días, la situación entre Andrés y Esteban se deterioraba a pasos agigantados: ya no se trataba solamente de pasar la noche entera sin hablarse, lo que no dejaba de ser incómodo si recordamos que en el turno solamente estaban ellos dos, sino que se respiraba una franca hostilidad, que Andrés intentaba disminuir, al hacerse cargo de las larguísimas rondas, mientras que Esteban roncaba a pata suelta en un sofá de la planta baja... Aunque un buen día, harto de tanto abuso, puesto que Esteban ni siquiera se molestaba en cambiarse para prestar el servicio y además le obligaba a limpiarle los zapatos cada noche, decidió llevar a cabo su venganza. Entendamonos: era un edificio histórico, de esos que tienen una amplia escalinata de marmol que da a la calle principal pero que solamente se abre en las grandes ocasiones , y una puerta lateral, por la que accede todo el mundo... Pues bien, justo detrás del mostrador de la recepción, hay un pequeño cuartito donde los conductores oficiales tienen su sofá, un ordenador, un perchero... Y allí está Esteban, en lo más feliz de su sueño erótico con Antonio Banderas ("Hay, Antonio! ¡Hazme tuya!", y tonterias por el estilo, que desmontaban una vez más la imagen de macho hispánico), cuando Andrés lo zarandea hasta que lo despierta por completo, al grito de: "¡Andrés, hay una fuga de agua en la primera planta, en el Salón Principal!" Al oir la ubicación de la fuga, se le pasa todo el cansancio de golpe: ese saló era antes una sala de baile, y es la única parte del edificio que se conserva, con todos sus espejos originales, y por supuesto, con el suelo de madera del siglo XVII... Mientras salen a la escalera principal, y van trepando por los peligrosos escalones, Esteban se para en seco, al observar que en el hall de la entrada principal hay una "X", cuidadosamente marcada... Pero luego, sigue ascendiendo por la escalera, y se olvida... En la segunda planta, hay una nueva marca, esta vez dos fregonas, y movido por la curiosidad, no le queda más remedio que preguntarle a Andrés por la causa de ambas marcas... Lo que no se espera es que la respuesta sea una inyección en el glúteo izquierdo, que lo deja completamente atontado... Ni que mientras lo apoya en la barandilla, Andrés le diga: "Tanto hacerte el gallito, tanto reirte de mí, y ahora estás por completo entre mis manos... Debes saber que no siempre he sido conserje, ni mucho menos, es una tapadera para otro curre mucho más lucrativo: soy un sicario, de los más solicitados por la mafia albanesa, y la rusa... Normalmente, no suelo matar... Pero contigo, haré una excepción... Además, parecerá un accidente: has salido tan rápido del Salçón Real, que no has visto el charco de agua en esta zona, te has resbalado... con tan mala pata que te has caído hasta el hall... Piensa en positivo: como es un accidente laboral, tu mujer y tus hijos cobrarán lo máximo... Eso sí, puedes estar tranquilo, que si no te mata la caída, yo me encargaré de rematarte abajo..." Y con esto, y haciendo gala de una tremenda fortaleza, sobre todo para alguien en apariencia tan enclenque, Andrés lo levanta a pulso, y lo lanza por encima de la barandilla... En los breves segundos que tarda en estrellarse, con un satisfactorio sonido a cráneo reventado y un dolor insoportable en el pecho, Esteban solo lamenta una cosa: el no saber nunca el final de su sueño erótico con Antonio Banderas...
Cinco historias de venganza, de traición, y en cierto modo, de justicia extrema... No se debe defender jamás la violencia gratuita, por supuesto, pero... ¿Cuantas veces le has deseado la muerte a alguien, por cualquier tontería? ¿Cuantas veces has soñado que realizabas una venganza auténticamente cruel? La moraleja de esta historia no podía ser otra que "Ten mucho cuidado, de no toparte con la persona equivocada..."

jueves, 4 de febrero de 2010

LA HIJA DE LA NOCHE INFINITA




¿Qué varón, heterosexual o no, no ha tenido que enfrentarse alguna vez a la vergüenza de las poluciones nocturnas? Y mucho peor aún, cuando han sido tan abundantes que sobre las sábanas ha quedado un revelador cerco irregular, de color amarillento, textura pastosa y sabor vagamente reconocible... Estos datos, por supuesto, los incluyo sólo para que las mujeres comprendan de qué va la historia: de las hijas de la noche infinita...



Serían las seis de la tarde, casi al límite de la hora de las confesiones privadas, cuando sonaron los pasos de alguien, sobre el frío terrazo de la pequeña capilla... Se escucha el suave gemido del reclinatorio, mientras el novicio busca una postura no demasiado incómoda... "Padre Prior, confieso que he pecado..." -entonaba el novicio, con la voz contrita por la vergüenza, arrodillado frente al confesionario, mientras el padre prior se disponía a escuchar la misma historia de siempre: los celos, el pecado, las mujeres, pues... ¿qué otra cosa se podía esperar en una abadía, lejos de cualquier parte?¿Y sobre todo, con más de cincuenta jóvenes en la flor de la vida?- "Confiesa tus pecados, hijo mío", le responde, por lo tanto, con voz hastiada...



"Padre Prior, esta noche he recibido en mi celda la visita de la mujer más hermosa que he visto en mi vida... Estaba completamente desnuda, y se aproximaba a mi lecho, lentamente, con movimientos casi felinos... Cierto es que no tengo ninguna experiencia con mujeres, pero estoy seguro de que no existen humanas así... Cuando estuvo a mi lado, posó su dedo sobre mis labios, al mismo tiempo que iba recorriendo mi cuerpo con sus manos... De alguna manera extraña, y a pesar de todos mis pensamientos puros, se las arregló para provocar en mí una gigantesca erección, y arrancandome las sábanas y la ropa, me monto a horcajadas, hasta que estallé en una tormenta de placer, derramando mi semilla en su interior... Luego, antes de despedirse, me limpió cuidadosamente... Y al darse la vuelta, me pareció que tenía unas extrañas alas negras, como de murciélago, en la espalda..."



Hasta aquél momento, el Padre Prior escuchaba los innegables delirios eróticos del postulante, con una mezcla de hastío, indiferencia, y tal vez una vaga reminiscencia de deseo... Pero su actitud cambió radicalmente con el final del relato: "¿Alas? ¿Has dicho alas, como de murciélago? ¡Pero sabes lo que estás diciendo, hermano!"


"!No se enfade conmigo, Padre Prior! Pues solamente ha sido un sueño... si bien es cierto que tengo una incómoda comezón en el miembro viril... y me siento extrañamente debilitado...", comenta el novicio, enrojeciendo levemente...


"¡Levántate el hábito ahora mismo, pecador! ¡Y déjame observar de cerca la punta de tu miembro!", gritó prácticamente el Prior, al mismo tiempo que, uniendo el dicho al hecho, rebuscaba frenético entre tantos pliegues, y le arrancaba prácticamente el tanga de leopardo, para sujetar la punta del glande del novicio, que a estas alturas estaba más lívido que cualquier otra cosa... Era una extraña, el notar unas manos ajenas en sus partes... mas no tuvo demasiado tiempo para pensar en ello, pues con un grito triunfal, el Prior exclamó: "Virgen Santísima... Protégenos... pues Ella ha vuelto... No le menciones a nadie lo que te ha pasado, bajo ningún concepto, hasta que yo te dé permiso para hacerlo... Puedes retirarte, hermano...", dijo el Prior, con un gesto displicente de la mano izquierda, mientras rozaba el crucifijo de madera...


"¿Padre Prior?, preguntó el novicio... ¿No me da usted la absolución por mis pecados de la carne?"


"Por los de la carne, no te los puedo dar, hermano... pues la desgracia y la condenación eterna se han introducido en nuestro monasterio... Para los demás, dos padrenuestros, tres Avemarías, y cuatro rosarios... Ego te albsolvo... in nomine Patris... et Filii... et Spiritu Sancti..." Y con un "Amén" dicho a coro, el novicio se despidió del Padre Prior... Si bien mientras se alejaba despacio por el largo pasillo, le pareció escuchar: "Ella ha vuelto... Ella ha vuelto.... ¿Cuántos morirán esta vez? ¿Cuántos podrán ser salvados? Señor mío, nuestro Dios... Ayúda a tus humildes siervos, en la hora de la Necesidad..."



Durante el resto de la jornada, y hasta minutos antes de la cena, el Padre Prior fue convocando a su despacho a todos los demás hermanos de la orden, a todos ellos les hacía la misma pregunta, y sin entrar en más detalles, hacía pasar al siguiente hermano, y a todos ellos los despedía, recordándoles el voto de silencio.



Aquella noche, después de la cena, todos los residentes en el convento se quedaron en el comedor, tras haber ingerido su ración de sopa de fideos, y pechuga de pollo a la plancha con ensalada de tomate, y un melocotón para terminar. El Padre Prior, abandonando su costumbre de dirigirse a la comunidad desde la mesa, emprendió un pausado paseo hacia la puerta del claustro... Con un gesto imperioso, indicó a los treinta hermanos, incluyendo a los hermanos cocineros, que lo acompañasen en su deambular entre las columnas de piedra, y hasta que no alcanzaron el brocal del pozo, no comenzó a hablar...



"Hermanos míos... Todo parece indicar que ella, Ella, la súcubo, ha vuelto a posar su demoniaca mirada en este Monasterio... Han pasado más de cincuenta años, durante los cuales hemos vivido en paz y armonía... Pero los buenos tiempos han terminado... Y llega el periodo de la aflicción... De los treinta hermanos que han hablado conmigo hoy, veinticuatro han recibido en la última semana la visita de este ser demoniaco en las últimas dos semanas... de los otros seis, he confirmado las tendencias homosexuales.. y el último soy yo, demasiado mayor incluso para sentir las tentaciones de la carne...


Lo súcubos, como posiblemente ignorarán, son unos demonios femeninos, especialmente seductores y persuasivos, que visitan de noche a los hombres, para obtener de ello su fuerza vital, al provocarles una polución nocturna. Pero evidentemente, como en la naturaleza nada se pierde ni se destruye, sino que se transforma... toda la energía que la súcubo extrae de vuestros cuerpos, os debilita... Y del mismo modo que el vampiro, la criatura de la noche por excelencia, no suele convertir a su víctima antes del tercer mordisco, las súcubos necesitan cinco episodios orgiásticos para debilitar tanto al varón, que al final les provocan la muerte... Hace cincuenta años, el padre prior tuvo que dar la extrema unción a casi treinta hermanos, pues frente a Ella de poco servían las vigilias compartidas o los periodos de rezo... en cuanto cerrabas los ojos, Ella estaba a tu lado, o encima, o debajo, y no se marchaba hasta no haber conseguido su botín, en cualquiera de los orificios de su cuerpo...


Su marca, que casi todos vosotros lleváis escondida en el vello púbico, es un tridente invertido... Y con cada nueva visita, el tridente se oscurecerá más, hasta que con la quinta y última, su color será rojo intenso, y os dolerá como si os quemasen lentamente con un hierro al rojo... y a las veinticuatro horas, moriréis desangrados entre horribles dolores, pues se os pudrirá la piel y la carne... o bien vuestro cuerpo se os irá consumiendo lentamente, pues con cada descarga de vuestra esencia, lo que os estará robando es vuestra fuerza vital... Y por ello, cualquier mañana, amaneceréis completamente resecos en vuestras camas, sin el menor rastro de vida... y lo peor de todo, no os podremos enterrar en tierra consagrada, pues habréis sucumbido, literalmente, a los pecados de la carne..."


Después de unas declaraciones tan demoledoras, el Padre Prior nos explicó a todos lo que teníamos que hacer, para intentar mantener a la súcubo lejos de nosotros... Reorganizó las celdas, para que mientras uno de nosotros dormía, los otros dos hicieran guardia, con lo que al final dormiríamos unas cuatro horas por noche, y ni siquiera la siesta estaba permitida... En teoría, si se observaba algo raro en el rostro o en los ropajes del hermano, o se escuchaban los delatores gemidos que precedían a las poluciones nocturnas... Normalmente, el sistema parecía funcionar, pues durante una semana, no se produjeron más que dos incidentes aislados, que fueron solucionados con rapidez por los demás hermanos... Pero al cabo de un mes desde la primera confesión, ya eran muy pocos los padres que no tenían en su cuerpo una o dos huellas de la criatura que hechizaba nuestras noches...

Incluso yo caí una vez en la tentación, y jamás he visto criatura más hermosa... Sus senos, maduros como pomelos... Su cintura, estrecha... Sus brazos, largos y perfilados... Sus caderas, con tantas promesas de felicidad... Sus piernas, largas y cimbreantes.... Y sus ojos, de ese negro tan profundo como los abismos a los que estaba condenando mi alma... Es una lástima que solamente pueda verla quien está "padeciendo" sus amorosos cuidados... Fue entonces, al recordar justamente hasta qué punto era bella y cumplidora, y al asociarlo con mi anterior vida... se me ocurrió una idea que, incluso siendo arriesgada, tal vez nos podría sacar del aprieto...

Cuando le comenté mi propuesta al Padre Prior, diversas blasfemias estuvieron a punto de desconchar el revoco encalado de su celda, pero la muerte aquella misma mañana de otros dos hermanos (uno de ellos de conducta dudosa... pero que musitó, antes de morir... "A nadie le amarga un dulce..."), le decidió pues a realizar un último intento... Recurriendo por lo tanto a mis antiguos camaradas de rodajes y farras, en diez intensas horas, conseguí no solamente reclutar a los veinte actores porno mejor dotados de la historia... Sino al propio Rocco Siffredi, quien se mostró encantado de realizar el experimento en nuestro cenobio... Con dos condiciones: que nosotros no estuvieramos presentes durante una semana; y que se le permitiera grabar lo que sudeciese durante lo que, previsiblemente, sería un auténtico maratón de sexo... con una criatura infernal... Incluso nos consiguió a todos los hermanos una estancia gratuita en un prestigioso balneario, para recuperarnos de las penalidades...


Y de aquella manera, abandonamos el monasterio... y durante siete días, si relajar la disciplina propia de nuestra orden, nos fuimos relajando, aprovechando también para dormir... y descansar... aunque no abandonamos completamente los hábitos, pues bajo nuestras ropas civiles, llevabamos el largo rosario de palo de rosa, y la cruz de plata prendida a la altura del corazón... Al no haber mantenido ningún contacto con el señor Siffredi, estabamos un poco inquietos cuando volvimos... Si bien nos llevamos una grata sorpresa: al margen de hacer su película, el quipo técnico se había encargado de que se terminasen las obras en la pared norte del refectorio, el tejado de la capilla estaba en perfectas condiciones, incluso habían sido reparadas las celdas que más profundamente se adentraban bajo la montaña...

Frente a tanta magnanimidad, el Padre Prior se mostró al principio fuertemente preocupado, pues en ningún momento habíamos hablado de compensaciones económicas ni de cualquier otro tipo, ni tan siguiera había un contrato firmado ante testigos... Pero, evidentemente, al leer la nota de Rocco Siffredi, comprendimos la razón de tanta amabilidad...

"Estimado Padre Prior: le escribo esta nota, para darle las gracias por haberme puesto en contacto con Luzmila, la súcubo... Tal y como pensaba, esta pobre criatura no tenía ninguna intención de matar a nadie, solamente precisaba sasifacer sus instintos lascivos, pero comprensibles, para retomar el equilibrio vital... Mejor no le doy los detalles, aunque los podrá ver en la película... Solamente le diré que organizamos la mayor y salvaje orgía con un espíritu infernal que jamás se haya filmado... Descubrimos que, bajo la luz de las lámparas de sodio, y con algunos polvos de talco estratégimante soplados sobre ella, Luzmila aparecía en las grabaciones... Es cierto, fue un poco complicado aplacarla, y han sido necesarias las buenas artes de todos mis actores para lograrlo, y cuando llegó a mis manos, estaba casi completamente satisfecha... en resumidas cuentas: incluso sin rechazar su naturaleza infernal, Ella ha decidido venirse con mi equipo... Y pensamos que tiene un gran futuro en el mundo del porno.... Por favor, no se olvide de avisarme si tiene algún "problemilla" similar... Y no se olvide de dar las gracias al padre Evaristo... uno de los mejores cámaras que jamás he tenido.... PD: Las pequeñas reformas y mejoras, son un pequeño "bonus" a cuenta de los derechos que a ustedes les corresponden por haber descubierto a una gran, aunque potencialmente letal, estrella refulgente del cine porno... Y los ingresos en su cuenta seguirán creciendo... pues también le he dejado un contrato estándar, redactado por mis abogados..."


En aquél momento, el Padre Prior no sabía muy bien lo que hacer... Por una parte, se sentía mancillado, al aceptar aquél dinero, nacido del cine porno más crudo... Por otra, estaba intensamente contento de haber conseguido solucionar el problema... Y, en el fondo de su alma, se preguntaba cuando podría, en la tranquilidad de su celda, volver a verla... y sentir como la vieja marca del tridente latía en su ingle...



¿Un súcubo, un demonio femenino, una devoradora de hombres en el sentido más literal de la palabra, reconvertida a actriz porno internacional? ¿Un monasterio como inigualable marco para sus andanzas? Todo parece indicar que, efectivamente, "los caminos del Señor son inescrutables..."