Sé que me estás esperando, mi niña... y por eso, me dirijo hacia ti, despacio... la niebla me rodea, es densa, húmeda, no veo casi nada... pero sigo caminando... Los recuerdos se amontonan a mi alrededor, y muchos de ellos no son buenos... Quizás, en otro momento, Denise, si no supiera que estás allí, en el alféizar de la ventana, resguardada pero al mismo tiempo expuesta, habría optado por volver a casa o, por lo menos, esperar a que levantase un poco la niebla... Son nubes bajas, lo sé... No hay nada extraño en ellas, ni cosas con largos tentáculos, ni licántropos (entre otras cosas, se supone que es mediodía...), ni a los vampiros... ni, en este momento, a los humanos.... Puesto que yo mismo soy una de las personas más peligrosas con las que me pudiera encontrar...
Crees conocerme bien... y estás convencida de que a lo largo de estos meses, entre nosotros se ha generado una corriente de complicidad, de afecto, y quizás incluso, de amor... Y no lo dudo... Si yo fuera capaz de sentir algo (positivo, se entiende) por un ser humano, te escogería a ti, mi niña... igual que decidí no matarte, aunque aquella era, precisamente, mi misión... No suelo admitir encargos que impliquen la "solución final" para adolescentes, y sin embargo...
El 28 de septiembre recibí, en una de mis direcciones de mail "profesionales" la sugerencia para un encargo, a través de mi "agente" Fausto G... "Se precisa operación de limpieza en seco. Máxima urgencia. Tarifa especial de lujo", además de un enlace hacia otra web, donde aparecían una dirección en las afueras de Madrid, un número de teléfono, y una foto... Es cierto, me llamó mucho la atención tu cara, no aparentabas más de 15 años y, sin embargo... alguien estaba dispuesto a pagarme 30.000 euros por matarte, y un suplemento de 10.000 euros si utilizaba tu cuerpo para dejar un mensaje...
Ante todo, soy un profesional... y no me importan las motivaciones de mis "patrocinadores"... Eran demasiadas las cosas que me llamaban la atención de tu caso... Por eso, decidí investigar un poco... antes de aceptar el encargo (todos los sicarios solemos tomarnos 24 horas para estudiar los detalles)... Con tu nombre, apellidos y dirección, y un buen conocimiento de internet, no tardé más que un par de horas en reconstruir tu historia...
Hace dos años, mientras cursabas tus estudios de 3º de la ESO en un instituto madrileño de la zona centro, y con la intermediación de dos de tus profesores, fuiste captada para un exclusivo "club de amigos de la infancia"... en el que, extrañamente, las adolescentes, ninguna de ellas mayor de 17 años, se reunían para "hablar de sus cosas" con unos señores muy amables... que a cambio de pequeños regalos se terminan ganando tu voluntad... O al menos, consiguen que vayas accediendo a sus caricias, sus mimos... ¿Qué niña de 13 años puede resistirse a tantos regalos, tantos detalles, cuando a cambio le piden cosas tan pequeñas, como dejarse tocar un pecho, una pierna, el pelo...? Y sobre todo, cuando son unos señores tan amables, tan bien vestidos, con tanto estilo y "savoir faire"...
Para ti, algunas palabras no tenían mucho sentido, como "lolita", "cierva", "francés"... Y no estabas dispuesta a renunciar tan fácilmente a todas aquellas pequeñas cosas que te habían dado... incluyendo algunas drogas y pastillas para relajarte... En teoría, dos tardes por semana ibas a actividades extra-escolares con terapia de gestión del estrés y de reubicación espacio-temporal, que habían sido recomendadas por el orientador escolar del centro... Durante un año y medio, dos tardes por semana, tus "queridos amigos" iban ganando terreno sobre tu cuerpo, y te acostumbraban a nuevas experiencias, como el permanecer desnuda sobre una cama mientras te miraban varios señores... o el ser acariciada y besada por todo el cuerpo... Es posible que incluso te acabase gustando...
Supongo que la primera vez que te penetraron, después de haberte sometido a un nuevo reconocimiento médico para comprobar que hasta aquél momento seguías siendo virgen, estabas demasiado nerviosa, o demasiado relajada, para darte entender lo que te estaba pasando... El señor fue muy amable, y estaba muy satisfecho de haberte "desflorado"... por lo que abonó sin rechistar la tarifa "especial de la casa"... Y después de él vinieron unos pocos más...
Con lo que no podían contar... era con tu prodigiosa memoria... y que serías capaz de reconocer en un programa de televisión a la persona que te había violado... Ni que identificarías también a una decena de los "invitados" al club de actividades extra-escolares.... Pero... ¿quién va a creer a una adolescente de 15 años, muy hermosa, bien vestida, con numerosos regalos escondidos en el armario, y una "doble vida"? Al principio, ni siquiera tu madre te creía, Denise... "¿Me estás diciendo que el orientador de tu instituto trabaja con una agencia de "señoritas de compañía"? ¿Y que Él, precisamente Él, fue quien te penetró la primera vez? ¿Y que conoces a todas esas personas, porque son clientes asiduos del centro?"
Ni tu madre te creía al principio... pero la revisión ginecológica... y el examen médico en profundidad que te realizaron (supervisado por tu madre), no dejaba lugar a dudas... Y tú siempre decías, Denise, que "te habías acostumbrado"... que "casi siempre eran muy amables"... que "te sentías muy querida por todos ellos"... ¡Dios, lo fácil que es manipular a una adolescente! Tu madre, después de tantas pruebas, te creyó... y se decidió a llevar el caso ante los tribunales... con la máxima cautela, por el altísimo nivel social del "beneficiario de la rosa"... y de los demás personajes de la "jet-set"...
Por supuesto, ni tu madre, ni vuestro abogado, podían contar con un pequeño detalle: uno de los socios del bufete te había reconocido, puesto que también era cliente... y accedió a los detalles preliminares del caso... La siguiente etapa fue decírselo a los implicados, sobre todo a Él... cuyo abogado puso precio a tu cabeza... a la de tu madre... y a tus otras compañeras...
Ellas, tu madre, tus cuatro compañeras, murieron hace algunos meses... Tú conseguiste esconderte, en una pequeña masía, lejos de todo y de todos... Y solamente tu abogado conoce tu paradero... Conocía... Yo no maté a tu madre, ni a tus compañeras... pero me han contratado para matarte a ti...
Y una vez más, me acerco a tu ventana, entre la niebla... Sé que me estás esperando... Que me ves como si fuera tu hermana mayor... alguien con quien te encuentras extrañamente protegida, a salvo, en quien confías de manera peculiar... A quien entiendes muy bien... Y que también te comprende... quizás porque yo también sufrí la misma experiencia, con otros "señores" de otro club similar... no hace muchos años...
He necesitado un poco más de 24 horas para conocer toda tu historia, Denise... y decidir que no aceptaría el contrato... Si creyera en el sistema judicial español, quien sabe, lo mismo me decidía a colaborar en serio con tu abogado, para elaborar la acusación, aportar pruebas... Pero sé que Él siempre se librará de cualquier acusación... su lugar en la pirámide del poder es demasiado elevado...
Por eso, estoy ultimando los detalles... para la ejecución...
Ahora, no estás sola, Denise... No estás sola...

