
Queridos hijos míos: os escribo esta carta, pues lo más posible es que, tras la nueva operación de mañana por la tarde, ya no vuelva a estar con vosotros nunca más... Es uno de los riesgos de mi trabajo, como bien sabéis, pero no me arrepiento de nada, de ninguno de los sacrificios que he tenido que hacer por vosotros. Queridos Ant, Fer, Van, Be, Mar, Lun, Jue, y por supuesto, el pequeño Enr, por no olvidarnos tampoco de Maf... Como bién sabéis, mi trabajo es un tanto especial, pues no solamente soy el donante perfecto para reemplazar casi cualquier órgano, sino que además, tengo una impresionante capacidad para regenerar mis tejidos, mis huesos, y casi cualquier parte de mi cuerpo en pocos días... Pero lo que me hace único, al menos hasta ahora, es el resultado de mis pruebas genéticas: según las Nuevas Leyes de Identificación Genética Total de 2032, todos los habitantes del país teníamos que someternos a una batería de pruebas, para comprobar hasta qué punto éramos útiles como piezas de recambio... de Nuestro Líder... y de su Oligárquica Clase Dirigente.
Mientras que en los demás países del mundo, y posiblemente en los demás planetas del Multiverso, las técnicas de investigación genética, de replicación del ADN, de clonación de especies desaparecidas, todos estos avances, y muchos más, han permitido que se consiguiera replicar un ser humano completo a partir de un poco de ADN (bueno, quizás la reconstrucción de Jack el Destripador no fuera una buena idea, pero fue divertido para los turistas, el seguir sus huellas de sangre por todo Londres en 2073)... En nuestro pequeño país, agobiado por el embargo internacional que se prolonga más de 200 años, se optó por la táctica del donante vivo...
Sí, es un poco cruel, pero también es bastante lógico, ¿no os parece? Como lo único que nos sobra son habitantes, no hay espacio para todos, no tenemos tampoco una tecnología científica demasiado evolucionada, lo más lógico, para preservar a nuestra Oligárquica Clase Dirigente, y sobre todo a Nuestro Líder, era imponer la realización de unas pruebas selectivas a todos los habitantes, para evaluar su utilidad como piezas de recambio... Las tarifas, al margen del servicio que prestamos, son lo bastante interesantes, pues cada parte del cuerpo tiene su equivalencia en pequeños privilegios: más pan y harina en la cartilla de racionamiento, dos visitas gratuitas al dentista, una hora más de electricidad durante un mes, el derecho a beber agua potable traída directamente del único manantial potable de la ciudad, recogida de basuras dos veces al mes... Y, por supuesto, lo más importante: la posibilidad de adoptar uno de los niños y niñas de la calle, o de reproducirnos, para ofreceros algo parecido a un futuro mejor que mi pasado...
Claro está, nadie pensaba que esta dictadura se fuera a prolongar tanto tiempo, ya son 200 años de autarquía... y ahora llevamos cincuenta años sirviendo de piezas de recambio... Por eso, es tan raro pasear por nuestras calles, y no ver alguien a quien le falte, en el mejor de los casos, un ojo, un brazo, una pierna, una oreja... Pequeño país en el corazón de Europa, completamente aislado por las montañas, con todos los accesos hacia el exterior cortados y vigilados por el Ejército, y siendo el aire la única forma de comunicación con el exterior, muchos han perecido al tratar de escapar en globo, y no solamente por nuestra eficaz aviación, sino porque en las cumbres no hay oxígeno suficiente para mantener la vida... Tampoco son extraños los intentos de suicidio, puesto que, en condiciones normales, la capacidad de recuperación de un ser humano al que le han extirpado, por ejemplo, un pié en la primera intervención, una mano en la segunda, y un brazo completo en la tercera, suele ser bastante mala; y vivir de esa manera, hasta que vuelva a ser necesario, por ejemplo, un órgano interno de la Clase Dirigente, es algo muy duro...
Sí, en mi caso, tengo la gran suerte de ser, de momento, el único Donante Universal compatible con Nuestro Líder... y también de poseer una capacidad de regeneración fuera de lo común, pues soy capaz de "fabricar" un nuevo brazo, por ejemplo, en dos semanas, una mano en dos días, un pié en tres, un bazo en dos horas, el pulmón izquierdo, en tres horas... Por cada una de estas intervenciones, a las que me he sometido generosamente para el bien de Nuestro Líder, me han dejado recoger un niño (Ant, Fer, Van, Be), o reproducirme, con otra donante genéticamente compatible, para regenerar la especie...
Con sus casi doscientos veinte años, Nuestro Líder se mantiene con vida, y con buena salud, gracias a las transfusiones de sangre, los injertos de piél, y sobre todo, a las distintas operaciones para insertarle piezas de recambio... Mañana me toca la que posiblemente sea la última, pues a Él le está fallando el corazón, y no creo que yo sea capaz de regenerar este órgano... También quiero que seáis conscientes de vuestro importantísimo papel en la sociedad, puesto que, al mismo tiempo que mi talento para reconstruirme, os he convertido en mis sucesores genéticos, al servicio de Nuestro Líder, para cualquier reparación que Él pueda necesitar....
Me despido de vosotros, hijos míos, convencido de haber hecho lo mejor para nuestra pequeña nación, al crearos a vosotros... Que todos los dioses os ayuden en vuestra tarea, y que por ello Nuestro Líder sea inmortal...
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