He buscado la Verdad y la Justicia, hasta alcanzar el límite de mis fuerzas... y lo he superado.. He caminado miles de kilómetros, por los negros pasajes del alma, he descendido durante años a los infiernos, alcanzando incluso el noveno... para descubrir solamente que debajo de él se encontraban dispuestos inmensos espacios vacíos, para que los seres humanos los fueran llenando con sus innumerables tormentos....
Cuando pensaba que mi capacidad de soportar la visión del sufrimiento humano había alcanzado el límite, que no podría soportar una sola escena más de maldad, la vida me ha ofrecido cien... Desde la madre yonki que da a luz en un callejón y abandona a su bebé para ir a buscar una dosis, y lo devoran las ratas; hasta el anciano que muere en su casa, tirado sobre el suelo, y que los vecinos descubren varios días después, por el olor...
He visto cómo dos adolescentes violaban a un compañero y lo dejaban atado a las tuberías de la calefacción en la planta baja, con los pantalones bajados, y un desatascador en el ano... He presenciado cómo cuatro niños de trece y catorce años entraban, rajando el lateral de una tienda de campaña en Haití, y violaban a todas las mujeres, una de las cuales podría haber sido su madre, y otra, su abuela...
Una empresa petroquímica, durante más de seis años, realiza vertidos ilegales en las afueras de una ciudad europea, "supuestamente" se trata de una planta de procesado "limpia", y no hay "problemas colaterales"... hasta que se dispara el índice de casos de cáncer neonatal... ¿A quién le importa que un coche tenga un problema de diseño en los frenos, y que exista una posibilidad, entre un millón, de que se bloqueen? Desde luego, no a los ingenieros que silencian el fallo... pero sí a la familia que se estrella contra un camión...
He visto a políticos corruptos (por suerte, no tantos como piensan los ciudadanos) aceptar jugosas comisiones por una carretera, una estación de servicio, o cobrar un millón de euros por una sola conferencia, ¡una sola! que les escribirá un negro (no hablamos de personas de color), y que leerán a desgana y para el cuello de su camisa, pensando en su amante que les espera en el hotel, y a su mujer, que aquella noche dormirá sola...
He tenido que aguantar cómo un acosador se aprovechaba de la inocencia (y un poco de la estupidez) de una de sus trabajadoras, manipulando su mente con miles de pequeños halagos, detalles, haciéndola sentir importante... hasta que ha conseguido su objetivo, y luego no solo la deja tirada como un pedazo de mierda, sino que la despide, "por incompetente"... y contrata otra secretaria, del mismo perfil, y que será su nuevo "juguete"...
Un profesor, honorable, con sus títulos y prebendas, descubre un buen día que lo que verdaderamente desea en este mundo es humillar, destrozar, machacar mentalmente a uno de sus alumnos, hasta que se quite la vida... y encima tiene el valor de sujetarle la muñeca derecha, y le hace el corte, profundo, y se queda con él, manoseándole, manoseándose él también, porque le excita la visión de la muerte...
Dos terroristas preparan un explosivo en su garaje... Ni siquiera son mayores de edad... Han buscado en la red los componentes del explosivo plástico, y sin demasiados problemas, con ingredientes caseros, consiguen la cantidades suficiente para cuatro bombas de tubo... La fórmula para detonarlas a distancia ya la tienen preparada, unos despertadores comprados en un comercio chino... Hace una semana, tuvieron un enfrentamiento con miembros de otra banda, negros (esta vez, de color, no de profesión), y se acercan en plena noche a los dos edificios del gheto donde tienen su refugio... Colocan las bombas sin grandes problemas, solo hay un centinela, y estaba medo dormido antes de que le corten el cuello... Estallan los artefactos... y se caen también los dos edificios adyacentes... A la mañana siguiente, cuando los medios hablen de ello, dirán que sólo hubo víctimas "de color"... Más de ochenta muertos, y doscientos heridos: reventaron la tubería del gas...
Mire por donde mire, y sin importar la ciudad, el país, el Mal triunfa, en todas sus formas... La muerte campa a sus anchas... A las "buenas" personas les pasan cosas "malas"; y las "malas" personas, triunfan, sobre todo porque no tienen escrúpulos, ni moral, ni en el fondo, humanidad... Y me entristezco...
De vez en cuando, en un glorioso destello, como los últimos instantes cósmicos de una supernova, aparece alguien, un alma profundamente buena, comprometida con la humanidad, con el bien, con la razón, conocedora del auténtico significado de palabras como "piedad", "compasión", bondad"... Sus nombres, al menos durante los últimos cincuenta años que llevo realizando este trabajo, los conservo, los repito en mi interior: Mahatma Gandhi, Madre Teresa de Calcuta, Irena Sendler, Vicente Ferrer, el Abbé Pierre, y tantos otros que lo han dado todo, que no han dudado en realizar el último sacrificio, si con ello podían salvar una vida... Como el soldado que se tira sobre una mina, en la carretera, para que no estalle al paso de un convoy de refugiados... Como el médico que se detiene en el arcén de una carretera, para ayudar en un accidente de tráfico, y es arrollado por un camión... O el policía que reconoce la cara de un terrorista intenta detenerle, pero no lo consigue... Incluso la persona que se hace donante de òrganos, ignorando que dentro de dos semanas vendré a buscarle... O el voluntario, que se ha desplazado a Fukushima, para salvar a alguien, porque lo necesita... y muere sepultado en un desprendimiento de tierras...
Son tantos casos, de personas realmente buenas, que incluso a mí me devuelven un poquito de esperanza en el bien, en la humanidad, en que Dios no se equivocó a dotarlas de libre albedrío, y de alma... No tiene mucho sentido, lo sé, pero me habría gustado tanto hablar con algunos de ellos... Haber podido preguntarles por las razones de su sacrificio, de entregar la vida por desconocidos... Haberles confirmado que allí termina el dolor para ellos, a los buenos, a la selecta minoría... que realmente me hace odiar mi trabajo...
Pues vivimos unos tiempos tan amargos, de tanto desamor, de tanta tristeza... que incluso la Muerte tiró la toalla, se esfumó un buen día, dejó atrás túnica y guadaña, y se convirtó en una especie de trabajo temporal, por un periodo de cien años... Ya me quedan pocos días para cumplir mi mandato, y descansar... Pero antes de que sea posible, necesito un sustituto... Alguien que haya estado a los dos lados de la línea, que conozca el Bien y el Mal, que jamás se canse, pero que al mismo tiempo, sepa utilizar la guadaña con misericordia, conserve un mínimo de humanidad, sea capaz de detenerse unos instantes junto al agonizante, de pasar la mano por su frente...
¿Te crees capaz de hacerlo? Sí, es cierto, tienes una vida, que tendrás que abandonar, durante el sueño... Tu familia llorará por tí, y no solo eso, también a ellos tendrás que cerrarles los ojos, más pronto o más temprano... Jamás conoceás el amor, el deseo, ni recibirás más besos, caricias, ni abrazos... Te meterás de lleno en el trabajo más necesario del Universo, y tu residencia será este pequeño planeta azul... No puedo darte más tiempo, amiga... Necesito tu respuesta antes del amanecer...
