...Y aquí estamos, una noche más, para descargar las profundas raíces del misterio, en nuestro programa "Milenario 9"... Es la noche de los relatos de los oyentes, tanto reales como imaginarios... Casi siempre, es evidente la diferencia, pero hoy... hoy, será el público quien lo dictamine... la historia de esta noche se llama "LA MACHINE", es decir, "LA MÁQUINA" en francés... Gerardo, cuando quieras...
"Esta es mi historia, puedes creertela o no, pues yo corro suficientes riesgos para contártela, y que de esa manera, no te pille desprevenido... Llevo varios años trabajando en una empresa de recobro a morosos, y he pasado por casi todas las etapas: teleoperador (en todos sus niveles), coordinador de grupo, y hace varios meses fui ascendido a jefe de turno... Yo pensaba conocer la empresa, de todas formas, no hay gran misterio en dos oficinas alquiladas en un polígono de Tres Cantos, ¿verdad? dos oficinas son dos oficinas, y ya está... por mucho que haya algunas dependencias a las que esté vetado el acceso a todo el mundo, salvo a quienes posean la tarjeta negra...
En el edificio, absolutamente todo está controlado por las máquinas, los vigilantes de seguridad armados hacen su trabajo, y desde el mismo momento en el cual un trabajador o un visitante accede a las instalaciones, es incluído en el sistema... Las amables recepcionistas les piden el DNI, una huella dactilar y una minúscula muestra de ADN, "para nuestros archivos temporales", por supuesto verifican si son una visita ordinaria (moroso), de "categoría" (moroso de mucho dinero o representante legal), y por supuesto, "socio fundador o accionista"... Cuanto más se eleva una persona en el escalafón, más oscura es su tarjeta, mayores son sus privilegios, y también su acceso... Con mis años de servicio y mi impecable lealtad a la empresa y sus principios, he conseguido la negra de primer grado...
Por supuesto, una persona con "tarjeta blanca" solamente accederá a los torniquetes de la entrada, y la sala de visitas de nivel 1, que siempre se mantiene a 19 grados, y tendrá que ir a mear a los baños del pasillo; alguien con la "tarjeta gris perla" será recibido en la sala 2, con derecho a baño propio y a café y bollos; el pase "gris marengo oscuro" de los socios les lleva a la sala 3, con televisión por cable para la espera, aire perfumado y ozonizado, y quizás pueda pasar al servicio de los directivos. Eso sí, nadie, jamas, accede a los despachos de la de la zona restringida, donde viven y trabajan los informáticos y los directivos de mayor nivel...
"Entre las mayores innovaciones de la empresa, destaca la de "informático residente". ¿Tan grande es la dependencia de los sistemas?"
Nosotros inventamos el concepto de "informático residente", con tres cómodos turnos, promociones interna, desarrollo de nuevos y más eficaces programas de recobro... puesto que la genialidad de la empresa es permanecer activa las veinticuatro horas del día: cuando no se está llamando a los morosos, los sistemas revisan los archivos, calculan los porcentajes de beneficios, dictaminan si es necesario o no "externalizar el servicio", recurriendo a otras empresas más "persuasivas", y también se ocupan de localizar empresas similares a la nuestra en situaciones desfavorecidas, a quienes se le pueda comprar por cuatro euros su cartera de clientes... "La banca siempre gana", ya saben...
Puedo comprender que a veces, sea necesario olvidarte de parte de tu humanidad para recobrar lo más posible, y sobre todo, sin remordimientos... "Ellos se lo han buscado por pedirnos un crédito... No les hemos puesto una pistola en la cabeza... Los intereses estaban muy claros en la letra pequeña"... Estos mensajes de manera automática, dan la vuelta por todas las paredes de la oficina, como si fueran un mantra de la perfección... y de la deshumanización, puesto que de eso se trata, de convertir a personas normales y corrientes, en perfectas máquina de recobro, capaces de llamar veinte veces al día, no solo al moroso, sino a sus amigos, familiares, jefes, compañeros de trabajo... Como si el lema de la empresa fuera "O pagas, o te jodemos la vida". Y todo es perfectamente legal...
"¿Y cómo funcionaba el sistema?¿Lo de ahora es muy distinto?"
Antes, cada día se le asignaba al operador un determinado listado de clientes, en función de sus niveles de morosidad, al terminar la jornada, lo devovían a sus coordinadores, no sin antes dejar constancia en el sistema de las modificaciones... Luego, se cambió al automarcador, las llamadas a realizar entraban en las previsiones de cada operador, y el procedimiento era casi automático; para las llamadas salientes, se escogía el mismo "modus operandi"... Pero hace tres meses, la situación cambió en un solo fin de semana. Cosa excepcional, toda la plantilla libró aquél sábado del mes de marzo, y el lunes, al regresar a sus puestos, se encontraron con un sofisticado modelo de cascos, que incluía "por motivos de identificación laboral" un chip analizador del ADN, en contacto directo con la parte posterior de la oreja derecha... Y según pasaban los días, empezaron los cambios: los ratios de objetivos se conseguían y superaban semanalmente, disminuía la morosidad de los clientes, se incrementaban los beneficios de la empresa, y los operadores adoptaban un tono vocal monocorde, que inspiraba confianza en los deudores, aunque habían perdido la posibilidad de expresar sentimientos durante la jornada...
"Entonces, estamos hablando poco menos que de control de las mentes de los operadores..."
En efecto... pero no es algo que se limite al turno de trabajo, los efectos de la exposición a los transmisores neuronales se mantienen cada vez más tiempo, y es algo que afecta a las familias, los amigos... No desconecta, se convierte poco menos que en una máquina sin sentimientos... No tengo nada en contra del trabajo duro, pero empiezo a tener miedo de que sea contagioso... Y la culpa la tienen los nuevos servidores de la planta baja, lo sé: hace un par de noches, pude seguir el rastro de los cables de todos los cascos de teleoperadores, y van a parar a la misma máquina, con su pulsante color azul... Lo he comprobado, lo he visto con mis propios ojos, lo estoy viendo ahora mismo..."
"Según usted, la máquina se está haciendo con el control de las mentes, dentro y fuera del trabajo... Y su plataforma aglutina a quinientos teleoperadores, ¿verdad?"
"Por motivos ajenos a nuestra voluntad, esta conversación será interumpida en cinco, cuatro, tres, dos, uno..."
" .... Aquí estamos, una noche más, para descargar las profundas raíces del misterio, en nuestro programa "Milenario 9"... Como sin duda recordarán del programa de ayer, estuvimos hablando con una persona que se identificaba a sí misma como Gerardo Àlvarez Cienfuegos, y que la conversación se interrumpió de manera extraña... Esta mañana, nos hemos puesto en contacto con la empresa, donde nos han confirmado en ni trabaja, ni ha trabajado para ellos ninguna persona con dicho nombre ni datos, y que no existe ningún tipo de micro-implantes neuronales por contacto ni de ninguna otra manera... ¿Imaginación o realidad? Cualquiera sabe... Por cierto, ya tenemos un nuevo misterio, para que nuestros oyentes opinen: esta mañana ha sido rescatado de la parte superior de una torre de alta tensión el cadáver de un hombre de mediana edad... Nadie entiende ni cómo llegó allí, ni cómo pudo quedar colgado. Al parecer, presentaba unas extrañas quemaduras en los labios y en la parte posterior de la oreja izquierda..."
"¿Y cómo funcionaba el sistema?¿Lo de ahora es muy distinto?"
Antes, cada día se le asignaba al operador un determinado listado de clientes, en función de sus niveles de morosidad, al terminar la jornada, lo devovían a sus coordinadores, no sin antes dejar constancia en el sistema de las modificaciones... Luego, se cambió al automarcador, las llamadas a realizar entraban en las previsiones de cada operador, y el procedimiento era casi automático; para las llamadas salientes, se escogía el mismo "modus operandi"... Pero hace tres meses, la situación cambió en un solo fin de semana. Cosa excepcional, toda la plantilla libró aquél sábado del mes de marzo, y el lunes, al regresar a sus puestos, se encontraron con un sofisticado modelo de cascos, que incluía "por motivos de identificación laboral" un chip analizador del ADN, en contacto directo con la parte posterior de la oreja derecha... Y según pasaban los días, empezaron los cambios: los ratios de objetivos se conseguían y superaban semanalmente, disminuía la morosidad de los clientes, se incrementaban los beneficios de la empresa, y los operadores adoptaban un tono vocal monocorde, que inspiraba confianza en los deudores, aunque habían perdido la posibilidad de expresar sentimientos durante la jornada...
"Entonces, estamos hablando poco menos que de control de las mentes de los operadores..."
En efecto... pero no es algo que se limite al turno de trabajo, los efectos de la exposición a los transmisores neuronales se mantienen cada vez más tiempo, y es algo que afecta a las familias, los amigos... No desconecta, se convierte poco menos que en una máquina sin sentimientos... No tengo nada en contra del trabajo duro, pero empiezo a tener miedo de que sea contagioso... Y la culpa la tienen los nuevos servidores de la planta baja, lo sé: hace un par de noches, pude seguir el rastro de los cables de todos los cascos de teleoperadores, y van a parar a la misma máquina, con su pulsante color azul... Lo he comprobado, lo he visto con mis propios ojos, lo estoy viendo ahora mismo..."
"Según usted, la máquina se está haciendo con el control de las mentes, dentro y fuera del trabajo... Y su plataforma aglutina a quinientos teleoperadores, ¿verdad?"
"Por motivos ajenos a nuestra voluntad, esta conversación será interumpida en cinco, cuatro, tres, dos, uno..."
" .... Aquí estamos, una noche más, para descargar las profundas raíces del misterio, en nuestro programa "Milenario 9"... Como sin duda recordarán del programa de ayer, estuvimos hablando con una persona que se identificaba a sí misma como Gerardo Àlvarez Cienfuegos, y que la conversación se interrumpió de manera extraña... Esta mañana, nos hemos puesto en contacto con la empresa, donde nos han confirmado en ni trabaja, ni ha trabajado para ellos ninguna persona con dicho nombre ni datos, y que no existe ningún tipo de micro-implantes neuronales por contacto ni de ninguna otra manera... ¿Imaginación o realidad? Cualquiera sabe... Por cierto, ya tenemos un nuevo misterio, para que nuestros oyentes opinen: esta mañana ha sido rescatado de la parte superior de una torre de alta tensión el cadáver de un hombre de mediana edad... Nadie entiende ni cómo llegó allí, ni cómo pudo quedar colgado. Al parecer, presentaba unas extrañas quemaduras en los labios y en la parte posterior de la oreja izquierda..."
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